Tiene cierta lógica que la ciudadanía esté interesada por conocer todo aquello que las denominadas formaciones emergentes realizan (o no) en las respectivas responsabilidades públicas asumidas, merced a la confianza depositada por los electores el pasado año en las sucesivas consultas electorales.

Este interés, en el caso de Andalucía, se ha incrementado de forma singular sobre Ciudadanos, el partido que preside Albert Rivera, en tanto que esta formación, ubicada en el centro derecha político, se ha convertido desde hace nueve meses en la muleta parlamentaria de Susana Díaz y del PSOE.

A propósito de esta alianza andaluza se recuerdan las consecuencias padecidas tanto por el PA (disuelto) e IU, con pérdida considerable de votos en favor de Podemos, tras el abrazo del oso durante tres legislaturas de mayoría minoritaria del PSOE, tal y como sucede en la actualidad.

Esta alianza de hoy, que se diferencia de las anteriores en que nadie de Ciudadanos se sienta en el Consejo de Gobierno en San Telmo, dicen que funciona sólo merced a un Pacto de Investidura; tanto el PP, Podemos como IU en el Parlamento de Andalucía ya han comprobado reiteradamente que la mayoría parlamentaria que C´s le garantiza sistemáticamente al PSOE es imbatible.

Tanto Ciudadanos como Podemos, formaciones creadas en un santiamén tras el fracaso agonizante del bipartidismo, empiezan a padecer los efectos del aluvión. No hubo filtros, nadie examinó biografías, negocios, registros o antecedentes; dio la sensación que consideraban que todos los que les entraban por las puertas, criticando al PSOE, IU o al PP, eran querubines no contaminados por nada ni por nadie. Algún partido anunció incluso que contrataba una empresa de detectives para que les ayudase en la selección, pero parece que con escaso éxito visto lo visto en algunas latitudes. Más temprano que tarde los efectos causados por las prisas acaban pasando factura. Y eso es lo que ha empezado a suceder en varias provincias andaluzas con Ciudadanos. (Lo de Podemos es otro tipo de guerra).

PSOE y Ciudadanos en las reuniones para alcanzar el Pacto de Investidura. Foto Manuel Olmedo

“El clan de la manzanilla”

Convendrá dejar sentado para empezar que Juan Marín, el actual líder de Ciudadanos-Andalucía, ha sido desde el principio la persona elegida por Albert Rivera para conducir el partido en la región. Un dirigente ideológicamente amoldable a distintas formas de pensar, en base a los diferentes partidos en los que ha militado a lo largo de su vida. Frente a Marín, con ganas no disimuladas, curtido en el TDT Party, estaba el ex socialista granadino Luis Salvador, quién finalmente aparcó sus aspiraciones de ser el líder regional.

Marín se ha rodeado de un grupo de fieles colaboradores que en el partido se les conoce ya como “el clan de la manzanilla”, porque todos son de Sanlúcar de Barrameda. Conforman su cinturón de seguridad personal o política y al frente del equipo está su cuñado, Manuel Buzón, como responsable de Organización del partido en Andalucía. Juan Marín, por tanto, no podrá nunca alegar sorpresa ante nada, ya que Buzón ha sido la persona de su absoluta confianza que ha supervisado minuciosamente, uno por uno, todos los fichajes andaluces de Ciudadanos susceptibles de ser utilizados como cargos públicos o figuras relevantes de futuro.

Según diversas fuentes vinculadas al partido, el ordeno y mando que emana desde  Sevilla/Sanlúcar, ha generado en muchos lugares “decisiones disciplinarias sin contemplaciones” Y alertan:  “Atentos a lo que pase próximamente en Huelva, porque pasarán cosas”  en C´s” se vaticina crípticamente.  Ciudadanos en Huelva ya saltó a los titulares hace meses cuando un diputado, Ruperto Gallardo, fichó a su cuñado como asesor en la Diputación, tras ser autorizado por el coordinador provincial Julio Díaz, casualmente actual presidente de la Comisión de Investigación de los cursos de Formación.

Jaén ha sido otra plaza donde los fichajes de Ciudadanos no parece que hayan sido muy ejemplares o satisfactorios para el partido naranja ni con su compromiso ético de regeneración. Gobernando con el PP de Fernández de Moya, apoyaron, según el PSOE, la “turbia” operación del pelotazo urbanístico del Jaén Plaza, con conexiones societarias, por cierto, con el líder del PP en Almería. Tres concejales que, finalmente, acabaron como tránsfugas y no adscritos.

Rivera durante una comparecencia en la sala de prensa del Parlamento de Andalucía. Foto Manuel Olmedo
Rivera durante una comparecencia en la sala de prensa del Parlamento de Andalucía. Foto Manuel Olmedo

Almería, C´s en el reino de la omertá PP/PSOE

Pero donde parece que C´s no han sido muy rígidos en la selección de los perfiles de los líderes provinciales ha sido en Almería, la aislada provincia del oriente andaluz, donde sigue funcionando el ejercicio caciquil de la política mezclada con el dinero.

La tela de araña que durante estas décadas, políticos y empresarios, han tejido en aquella provincia, parece que no ha permitido que la traspase la formación de Albert Rivera e insufle el aire fresco que ha logrado en otras provincias con mayor o menor éxito. En Almería, la marca Ciudadanos, se encuentra actualmente bajo sospecha y a sus cuadros se les observa con lupa tras el gatopardismo generado con sus abstenciones tras las municipales apoyando a Amat y al PP.

Clave para que se dé este escenario en Almería es el espíritu de omertá que desde hace más de dos décadas preside las relaciones entre los dirigentes del PP y el PSOE en la provincia. Y por encima del teatrico de guiñoles, manejando los hilos, una decena escasa de grandes y prósperos  empresarios que incluso acaban colocando personas de su confianza, familiares, en las listas electorales, ya sean las del PP o, como se ha comprobado ahora, en la de Ciudadanos. De tal manera que no resulta extraño encontrar a políticos compartiendo intereses en el Registro Mercantil o en documentos privados en Notarías.

Muchos dirán, con la intención de desacreditar las evidencias que todo el mundo percibe, que son conspiranoias de la oposición, pero lo cierto es que en política no existen las casualidades. Estamos, en el mejor de los casos, ante un posible ejemplo de cómo funcionan nuestros lobbys caseros, los grupos de presión que ahora se quieren regular legalmente; en el peor de los casos nos podemos hallar ante la sistemática estafa a la voluntad del ciudadano mediante complicidades ocultas e inconfensables entre moradores de la economía y la política.

Unas relaciones que como se apuntaba, muchas veces, conducen a los archivos menos públicos de los protocolos notariales. Así se comprobó  hace algo más de un año con el entonces diputado andaluz del PP José Cara, alcalde a su vez del municipio de la Mojonera. Socio en secreto de los dueños de Hispano Almería ante Notario, pero sin elevarlo a escritura pública  y dándole negocio en su término municipal a HALSA, a los socios ocultos del Ilustrísimo Sr. alcalde, según la denuncia del PSOE ante el TSJA.

Miguel Cazorla y Diego Clemente de C´s Almería y Roquetas. Al fondo la figura de Amat.
Miguel Cazorla y Diego Clemente de C´s Almería y Roquetas. Al fondo la figura de Amat.

Cazorla Vs Clemente

En las últimas semanas en Ciudadanos Almería se ha recrudecido una guerra que parece de todo menos limpia. Cabezas visibles de la contienda son Miguel Cazorla, ex concejal del GIAL con Juan Megino y actual llave del ayuntamiento de la capital apoyando los intereses de Amat y del PP. Cazorla fue a quien Manuel Buzón eligió en Almería para poner en marcha Ciudadanos, haciendo caso omiso a denuncias internas de la militancia sobre su trayectoria empresarial y a dos imputaciones judiciales que pesaban sobre él por delito societario, al margen de la política, y de las que al cabo del tiempo quedaron en archivo. Buzón y Cazorla mantienen, no obstante, una sólida relación de amistad. El mismo Cazorla que cerró un pacto con el PSOE para echar al PP de la capital y horas antes del Pleno dio marcha atrás, por órdenes de Madrid –se justificó– apoyando al PP tanto en Almería como en Roquetas. Hoy es presidente de la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Almería.

Junto a él Marta Bosquet, parlamentaria andaluza, en sintonía perfecta con Cazorla y persona emparentada con empresarios locales de los que parten el bacalao. Quienes están con Clemente consideran que Bosquet está dirigida por quien nunca dejó de mandar en el partido en Almería, esto es Miguel Cazorla.

Y por otro lado está el diputado en el Congreso Diego Clemente, también concejal de Roquetas y que, se asegura en su entorno, se vio “obligado” a permitir con su abstención  que Gabriel Amat siguiese de alcalde cuatro años más. Que lo hizo por disciplina de partido, en virtud del pacto firmado esa misma mañana por el propio Amat y el entonces responsable provincial de Ciudadanos Miguel Cazorla. El documento con el texto del pacto se guardó bajo siete llaves hasta que, una filtración indirecta –evidentemente interesada– hizo que llegase a manos de Confidencial Andaluz que lo publicó en su integridad el pasado 18 de febrero.

Clemente, arquitecto de profesión, ha asumido, parece que con resignación y “disciplina”, el papel de ser la muleta de Amat que, con el paso del tiempo y los acontecimientos más diversos, se ha convertido en un personaje tan incómodo como peligroso, al sentirse tremendamente presionado en el tramo final de su vida política.

La Justicia avanza en la “trama Amat”

El  lento avance judicial en la investigación de la denominada Trama Amat, junto al aumento de ocho puntos en el último CIS de la preocupación de los españoles por la corrupción, es algo que tiene muy inquieto y preocupado a Don Gabriel Amat. Más lo primero que lo segundo, según le contaba a un amigo esta semana uno de sus concejales. Amat es un tipo que goza de un olfato y una inteligencia natural reconocida incluso por sus adversarios, cualidades que le permiten adivinar con bastante acierto lo que esté por llegar. Y parece que le incomoda bastante lo que olfatea.

La Udyco sigue escrutando la maraña de centenares de mercantiles vinculadas a la familia Amat y sus socios, junto a decisiones administrativas favorables hacia esas empresas por parte del ayuntamiento presidido por el patriarca Gabriel.

Así, los políticos de Ciudadanos en Almería, han asumido con su comportamiento pasivo que se les haga únicos responsables políticos por parte de la ciudadanía y del resto de la oposición  –PSOE, IU y Tú Decides– de que Amat siga  vivito y coleando como alcalde.

Para intentar desmontar esa imagen, Diego Clemente, ha convencido a Amat para que se deje auditar mes a mes. Y don  Gabriel ha dicho que sí; él siempre ha presumido de hacer bien sus papeles. Y en ello dice que está el Clemente a través de la comisión de Transparencia que preside, viendo papeles y facturas. A ver que encuentra y, sobre todo, a ver qué acaba contando.

Empiezan las filtraciones

En este contexto de tensión política ambiental empezaron las filtraciones y el consiguiente juego sucio, tan desarrollado por algunos en la política almeriense desde tiempo inmemorial. Nada nuevo por tanto.

Primero se filtra el texto del Pacto entre Amat y Cazorla. Días después se denuncia la existencia de un asesor municipal, con cargo a la cuota de 18 asesores de confianza de que dispone Amat y el PP para el ayuntamiento, pero que en realidad asesora a Ciudadanos y particularmente a Diego Clemente. IU anunció que llevará el asunto al pleno;  y fue cuando le empezaron a llegar amenazas de muerte anónimas y por escrito.

Inmediatamente después se supo que Amat había fichado otro asesor más vinculado a Ciudadanos, esta vez se trata de un cuñado de la concejal de Ciudadanos Lourdes García. La edil se vio obligada a salir diciendo que no sabía nada y que estaba en contra de esa decisión. De ser cierto lo que dice la Sra García, estaríamos ante la técnica habitual en Amat de contratar al cuñado. Una fórmula empleada anteriormente por el alcalde, sin éxito por cierto, con el portavoz de IU Juan Pablo Yakubiuk al que le colocó un cuñado que es del PP.

En todo caso demasiadas noticias en tan pocos días poniendo el foco de tensión y atención sobre Ciudadanos en Roquetas. Un día después el foco se giraba hacia el PSOE.

Se filtra a un medio digital, cuya línea editorial coincide habitualmente con los intereses del PP y de Amat, parte de un dossier que andaba circulando internamente entre militantes del PSOE desde las municipales pasadas. Nunca nadie lo pasó a la prensa. “Sería dañar a las siglas del partido” te decían quienes lo manejaban. Dossier que parece que detalla el patrimonio supuestamente millonario de Manuel García logrado antes de ser cargo público. García es el hombre que en el hipotético caso de una moción de censura, sería el más firme candidato a la alcaldía de Roquetas por tener 6 concejales y ser la segunda fuerza más votada. Quien haya filtrado realmente esos documentos sabía que la carambola de desgaste a García podría funcionar en base a la fragilidad orgánica por la que atraviesa el PSOE de Almería actualmente, donde ya se habla de una posible gestora si se confirma finalmente la petición de Fiscalía de imputar al Secretario General, José Luis  Sánchez Teruel, ante el TSJA por el ‘Caso Marismas’.

La pobre defensa que García ha hecho sobre el millonario patrimonio que se le atribuye en la documentación publicada – debe ser un error, ha dicho más o menos–  y conociendo las cuentas pendientes que tienen con él aquellos compañeros a quienes venció en la batalla por la Agrupación local del PSOE, permiten aventurar que, o aclara rápido y bien su situación económica personal o quedará políticamente debilitado o invalidado ante la eventualidad de una moción de censura de la oposición contra Amat. Por cierto, quienes han filtrado este misil contra García, saben también que la mano derecha de Pedro Sánchez en el Congreso, Antonio Hernando, tiene ojos y oídos puestos permanentemente en Roquetas.

Diego Clemente, distanciado y dicen que enemistado con Cazorla, se encuentra en una difícil encrucijada política y personal. Sabe que la conexión Cazorla-Buzón sigue funcionando a tope, incluso sin que Cazorla tenga cargo orgánico en Almería. En Sevilla, por tanto, no tiene amigos. Como también conoce que tiene ante sí, a cortísimo plazo, su prueba del algodón  en el Caso Jarquil-Verde, empresa vinculada al yerno de Amat a la que se han facturado más de 1,6 millones desde el ayuntamiento. Grupo empresarial Jarquil al que está vinculado un antiguo socio de Diego Clemente, dueño a su vez de parte del denominado “Algarrobico de Gabriel Amat”, los acantilados de Aguadulce, condenados por el TSJA, con la consiguiente reclamación millonaria de la promotora en concepto de indemnización por daños. Un toro al que el actual gobierno Amat aún no ha lidiado. 

En cualquier caso, los lectores interesados en mayores detalles sobre las conexiones entre el dinero y la política almeriense, tienen a mano en este mismo periódico un informe de investigación elaborado por Luis Montoya, colaborador habitual de AMAyT, la asociación anticorrupción que ha puesto judicialmente en solfa los efectos de una política caciquil y parece que bastante corrupta.

La atención se centrará en los próximos días en el diputado y concejal Diego Clemente, mientras Manolo García desde el PSOE revisa sus faltriqueras y se explica de algo que, de ser cierto, no es él quien debería aclararlo, que también, sino su partido en tanto que le nombró candidato siendo millonario en patrimonio, logrado antes de ser concejal. ¿Que cómo lo atesoró? esa es una pregunta para la Agencia Tributaria.

Y en la situación de Clemente las preguntas son obvias: ¿Habrá encontrado indicios delictivos en las contrataciones de Jarquil-Verde con el Ayuntamiento de Roquetas? Si existen ¿las llevará a Fiscalía?  Si no existen,  ¿a quien le cargarán el mochuelo, la responsabilidad, al Secretario o al Interventor municipal? ¿Apoyaría Ciudadanos una reprobación o una moción de censura contra Amat? ¿Será condición que Clemente sea el alcalde? ¿Podrá demostrar el Sr Clemente, con su actuación política, que se debe sólo a los ciudadanos que le votaron y a los códigos éticos de su formación o dará pié a que se siga pensando que forma parte del teatrico de la política almeriense con Amat de empresario?

El tiempo, inexorable para todos, nos irá diciendo donde  está realmente cada uno. Y quizás no habrá que esperar mucho.

Post scriptum: La última novedad que llega hoy lunes 14 de marzo respecto al asunto de los asesores nombrados por el PP de Roquetas  y vinculados a Ciudadanos, se refiere a que Gabriel Amat ha ordenado el cese como asesor del cuñado de la concejal de Ciudadanos, echándole las culpas a la oposición de que este ciudadano vuelva al paro.

Por lo que respecta al otro asesor –que además colaboró con Ciudadanos junto a Clemente en la campaña de las generales– aún no tiene despacho, pero fuentes de Cs confirman que su destino final es la Comisión de Transparencia que preside Diego Clemente.

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