Los hechos se remontan hasta marzo de 2014 cuando un helicóptero Súper-Puma del Servicio Aéreo de Rescate (SAR) con base en Gando (Gran Canaria) se precipitó al océano a unas 30 millas de las costas de Fuerteventura. De los cinco ocupantes del aparato solo uno logra sobrevivir. Los otros 4 son arrastrados a las profundidades junto con el aparato. Por aquel entonces el ministro de Defensa era Pedro Morenes.

Un año y siete meses después otro aparato similar, de la misma base militar se precipita a las aguas del Atlántico cerca de la costa de Marruecos. Nadie parece conocer las causas del siniestro. Lo ultimo que se sabe es que el aparato habia hecho escala en Mauritania sin problemas aparentes y regresaba a su base de Gando. Posteriormente, Marruecos informa de que un pesquero recogió a la tripulación del Súper-Puma. Fallecen tres miembros de la tripulación. La búsqueda logra dar con los restos del aparato. Los tres militares están en su interior.

En ambos casos existe un detonante y un protagonista. El soldado Jhonander Ojeda, y la lucha emprendida por su padre para aclarar la muerte de su hijo. Este soldado, mecánico de vuelo, fue el único superviviente del primer accidente. Lamentablemente falleció en el segundo. Su padre, en un intento desesperado de saber las causas que le arrebataron a su hijo y culpar a los responsables de ello, denunció ante la justicia que Defensa obligo a su hijo a firmar un pacto de silencio sobre las causas del accidente y que el motivo del primer accidente habia sido “un fallo en el rotor trasero”.

Las acciones llevadas a cabo por los familiares de los fallecidos, elevaron las denuncias sobre la supuesta responsabilidad del Estado en las muertes de los soldados. Entre ellos a algunos militares. Joan Company, piloto de helicópteros del (SAR) afirmó que nadie tendría que volar en esos aparatos “llevan 40 años en un ambiente salino y no deberían volar”. “Los militares están volando en chatarras”. “Aunque me cueste mi carrera, lo digo, porque mañana me puede pasar a mi”. Esas fueron sus palabras a distintos medios de comunicación. 

Aquella espoleta hizo saltar también al Teniente del Ejercito de Tierra, Luis Gonzalo Segura. Fruto de una investigación para su ensayo Libro Negro del Ejercito Español, el exteniente acusa a la cúpula militar de “Homicidio por Negligencia”. El exteniente asegura que durante su investigación descubre que se están “canibalizando piezas”. Es decir, “ante la falta de mantenimiento, se recambian piezas de un aparato a otro. Lo que confirma una ausencia total de mantenimiento del material”. “No me vale que se recambien piezas de un aparato a otro. Lo único que sirve es material nuevo

Segura afirma, en declaraciones a Diario16 que lo que debería haber hecho el Ejercito Español era “copiar del gobierno Noruego”. “En un accidente similar al de los helicópteros de SAR en Noruega, el Gobierno prohibió los vuelos hasta que no se determinaron las causas”. Por eso, afirma que las muertes de los soldados del SAR “es un caso de negligencia con resultado de muerte, por que no se hizo nada para averiguar las causas de esos accidentes”. Esas son las causas que han llevado a la cúpula de Defensa, a la ministra Dolores de Cospedal, a presentar una querella por Calumnias contra el exteniente Luis Segura. El 7 de Noviembre tendrá que prestar declaración ante los jueces por esta causa. Pero 24 horas antes el día 6 tendrá lugar la presentación oficial de su ensayo, el Libro Negro del Ejercito Español.

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1 Comentario

  1. ¿¿¿Y las tildes en “ejército”??? Si ya no saben escribir ni los periodistas con experiencia y años, ¡apaga y vámonos!

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