Teléfonos que no llegan a sonar, llamadas que por esperadas se convierten en frustración, noticias que sorprenden a los propios implicados y algún “No” a Pedro Sánchez, como el de Elvira Lindo o el actor Antonio Resines. Historias de la formación de un Gobierno, probablemente el mejor de la Democracia, que ha tenido que crearse contrarreloj, sin demasiadas concesiones al PSOE y que ha dejado fuera de juego a quien, desde la opinión pública y publicada, ya tenían la crítica destructiva preparada fuera cual fuera el equipo de ministros del presidente del Gobierno.

Desde que el viernes se confirmara, lo que 48 horas antes era impensable, que había prosperado la moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy, el nuevo presidente del Gobierno ha tenido apenas horas para trasladarse a Moncloa, iniciar sus funciones ante la visita prevista de mandatarios internacionales, poner en marcha sus primeras decisiones Ejecutivas y formar Gobierno.

Los medios de comunicación iniciamos una carrera para dar nombres de los ministrables. Las quinielas daban para formar varios Gobiernos, mientras que algunos nombres se confirmaban prácticamente desde el primer momento, como el de Josep Borrell, en Asuntos Exteriores, Carmen Calvo, como vicepresidenta, José Luis Ábalos en Fomento y una Margarita Robles que en cuestión de horas pasaba de ser superministra con Interior y Justicia, para finalmente quedarse en Defensa. Pero, eso sí, con el CNI.

Dicen los que saben de esto que Adriana Lastra ha quedado fuera por decisión propia, y sustituye a Margarita Robles como portavoz del Congreso, mientras uno de los nombres que se daba por seguro desde el principio, el de la diputada gallega Pilar Cancela, para el Ministerio de Agricultura y Pesca, cayó de la lista en el último momento.

Pero también se daba por hecho que el vasco Rafael Bengoa asumiría la cartera de Sanidad. Así, cuando se supo que la nueva ministra era Carmen Montón, hubo quien se apresuró a decir y hasta publicar que Bengoa no había aceptado el ofrecimiento de Sánchez. Algo que él mismo ha negado en su cuenta de twitter: “no ha habido oferta en ningún momento, así que no ha habido rechazo al Ministerio de Sanidad”.

 

Víctima

Mientras todo esto ocurría, la persona que era la sombra de Pedro Sánchez desde la primera vez que se presentó a Primarias, y que siempre creyó en él contra todo pronóstico, Juanma Serrano, jefe de Gabinete hasta ayer del ahora presidente del Gobierno, abandona el barco y vuelve a su puesto de trabajo en la Federación de Municipios y Provincias.

Sorprende esta primera víctima del triunfo de Pedro Sánchez a propios y extraños. Pero a rey muerto, rey puesto. Y el actual asesor de estrategia y comunicación, Iván Redondo, y según cuentan, el que diseñó la moción de censura que lleva al poder a los socialistas, se perfila como jefe de gabinete del Presidente en Moncloa.

Mientras, en la calle, el nuevo Ejecutivo de Sánchez ilusiona, hay cierta frustración en la militancia que tanto ayudó al presidente en sus horas bajas ante la falta de peso específico del partido en este nuevo Gobierno.

 

Relaciones

Dicen las malas lenguas dentro del PSOE que Margarita Robles y la ministra de Justicia, la fiscal Dolores Delgado, no tienen buena relación dadas sus posiciones antagónicas cuando Baltasar Garzón fue expulsado de la carrera judicial.

Fuera han quedado también nombres como Patxi López, Miquel Iceta -aunque ambos han conseguido que personas muy cercanas formen parte del Ejecutivo- Beatriz Corredor y un largo etcétera de nombres que finalmente no se han confirmado.

Unos nombramientos contrarreloj que han demostrado que Pedro Sánchez avanza sin complejos y apuesta fuerte.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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