Antes que nada, procura vivir de acuerdo a un ideal ético, aunque sepas que es una aspiración, y que en muchos momentos te dejaras llevar por el lado primitivo que llevas dentro, pero que el ángel que puedes llegar a ser te guie para disculparte si te has equivocado, y para subsanar tus errores.

Se siempre generoso, sobre todo con los que se lo merecen poco, y no guardes ni las ofensas ni los sinsabores en tu corazón, acostúmbrate pronto a pasar las páginas del libro de la vida, pero presta mucha atención a lo que estás viviendo, porque si no, no aprenderás, cometerás muchos errores y no te harás consciente.

Pon en un altar a la nobleza y adórala, que ella guie tus pasos, subordina siempre tu interés al beneficio mutuo, y aunque valores las cosas materiales, no te apegues a ellas, y desprécialas cuando veas que estas te empujan hacia abajo o te deprimes por no tenerlas. Tú eres una semilla de Dios, no un gusano que se arrastra por la tierra.

Se compasivo y tierno, sobre todo contigo mismo, de esta manera lo serás con todos, no te exijas más que lo que puedes dar sin partirte, y deja que la vida haga su parte.

Procura ser justo, aun a sabiendas de que en esta cualidad es muy difícil alcanzar la excelencia, ya que los jueces pueden regirse por las leyes, pero tú muchas veces no tendrás más ley que tu buena voluntad, y las circunstancias y las personas tienen matices de muchos colores.

Lleva una vida ordenada, pero no estricta, y procura descansar lo suficiente. Piensa con un lápiz y un papel delante en el que anotes lo que crees, no dejes que tu mente divague en exceso porque eso te confundirá. Valora tu trabajo como un tesoro y busca algo que te guste hacer y que sirva al bien común, y dedícate en cuerpo y alma a tu misión, aunque la remuneración sea poca te llenará el corazón a diario, será un placer realizarlo y todo lo demás te vendrá por añadidura.

No busques la aprobación de la sociedad, se un revolucionario que está para zarandearla y despertarla, pero primero despierta tú, descubre quien eres y encuentra respuesta para las grandes preguntas y para las pequeñas, busca la verdad allí donde se encuentre y defiéndela, la tuya y la de los demás.

Vive por amor y sabiduría, y ve con compasión a los que están atados por el mundo, mira hacia arriba, y da gracias continuamente por las bendiciones que te son concedidas, aprecia las maravillas de la vida, pero recuerda siempre que hay un bien mucho mayor dentro de tu corazón.

Valora las buenas intenciones, los buenos amigos y las personas que te quieren de verdad, en lo bueno y en lo malo, como a los diamantes de tu alma, pero comprende que tengan sus fallos y que no siempre respondan a tus expectativas.

Fluye, y acepta los días soleados y los nublados de la vida procurando que no te afecte mucho la oscuridad y puedas disfrutar intensamente de la felicidad.

Aunque busques la seguridad y el confort, lo agradable y lo bello, date cuenta de que están en una segunda posición respecto al mérito y al valor. Recuerda cuando estés en una hondonada que en otras ocasiones estuviste en una cima, y al contrario.

Trata a los demás con respeto, pero si algunos no lo hacen contigo, aléjate de esas personas o ten un trato mínimo, ten cuidado con quien te rodeas porque te contagiarán sus valores y su forma de ver la vida si no eres precavido, y si encuentras personas admirables, vigila el no convertirte en una sombra, tu eres una estrella que brilla con luz propia, y no necesitas hacer nada para demostrarlo.

Vive contento, pero no demasiado, porque los platillos de la balanza del ánimo se alternan y después de la subida viene una bajada. Haz de tu vida algo que merezca la pena, no vivas por cosas groseras y banales, dale a tu vida un alto sentido, pero no importancia. Se constante, perseverante, luchador, voluntarioso, valiente y procura ser coherente y ecuánime, aun siendo consciente de que estas cualidades son las más difíciles de conseguir.

Se abnegado, y valora tu caridad, no la desprecies porque ella será tu amiga cuando todo lo demás falle. Si tienes que empezar desde cero, después de haber caído, piensa en lo que puedes dar. Vive sabiendo que tu corazón te llevará a la meta, ayudado por tu mente, pero que él es el que dirige y ella la que asiste. Si no eres feliz con poco no lo serás con mucho. Alimenta tu fe dándote cuenta del gran milagro que es todo, y que al mismo tiempo es como una mota de polvo en la eternidad.

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Presidente de la ONG Paz en Acción, director de Radionuevaera.es, Coproductor del programa Tiempo de Cambio, colaborador de la revista Ser Consciente, coach, empresario, escritor y conferenciante. Tiene un profundo interés por todos los conocimientos humanísticos, dedicándose al estudio de la Psicología, especialmente el análisis de C.G.Jung, mediante una introspección de más de dos años. Su interés por comprender al ser humano y su destino le lleva a estudiar también Filosofía durante ocho años. Se forma en técnicas bioenergéticas durante un año y medio, y meditación, tres años. Es colaborador en periódicos, televisiones y especialmente en numerosas radios. Desarrolla varios productos que comercializa a nivel nacional como: -CURSOS DE AUTOAYUDA (12 TÍTULOS) -REVISTA: EL MUNDO DE LO INCREIBLE –PROGRAMAS: ELIMINE SU ESTRÉS Y VALORES PARA UNA CULTURA DE PAZ -LIBROS: RELACIONES HUMANAS, TECNICAS ÉTICAS DE VENTA y ESTRELLAS DE ESPERANZA. Imparte el taller: SER CONSCIENTE EN EL AHORA.

1 Comentario

  1. He empezado a leerlo sin demasiado interès, por ver si, efectivamente, alguno de estos consejos le podrìan venir bien a mi hijo, me ha gustado mucho y ojalà todos pudieramos conservar, si no todas, algunas de las orientaciones expuestas, nos lo ponemos muy difìcil los unos a los otros para conducirnos con estos principios, làstima. En cualquier caso, gracias, es bonito leer cosas positivas de vez en cuando, especialmente en este paìs corruPPto hasta la mèdula.

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