Cuando una población es víctima de las consecuencias del terrorismo económico la trata de personas, el narcotráfico y la industria armamentística emergen como comercio delictivo e ilegal bajo el paraguas del modelo capitalista neoliberal. El razonamiento que nos ofrece el político de turno, por ejemplo para acreditar su posicionamiento frente a la industria de la guerra, no es otro que la creación de empleo y la repercusión de los beneficios para las empresas subsidiarias del sector.

Es difícil, no lo niego, prometer en una campaña electoral “cambiar la vida de la gente” y “hacer políticas del cambio para ayudar a mejorar la situación que vivimos” y admitir públicamente que se ve con buenos ojos que el monarca español viajara a Arabia Saudí, país que no respeta los Derechos Humanos y que está llevando a cabo una sangrienta guerra contra Yemen, para impulsar el contrato de fabricación de cinco corbetas de guerra con NAVANTIA.

Es duro, como el alcalde de Cádiz le respondía a Jordi Évole en el programa de Salvados, ver diariamente el sufrimiento y la lacra del paro en cientos de familias. El mismo sufrimiento que tenían y tienen, cuando el ayuntamiento que preside, durante los dos años que lleva de legislatura, ha concedido la cantidad de 250.000 euros en subvenciones a las cofradías gaditanas de Semana Santa, que figuren en los presupuestos anuales alrededor de 500.000 euros en gastos para asesores, que vaya para dos años la aprobación del Plan de Empleo, que por cierto fue elaborado por el PSOE, y no se haya llevado a cabo…. y sus vecinos, pleno tras pleno, le recuerdan al grito de “ni gente sin casa, ni casas sin gente” que muchas familias viven en infraviviendas o en plena calle, la auditoria ciudadana de la deuda y el “no pago” de la deuda ilegitima, la municipalización de los servicios de limpieza,etc…..

Pero la respuesta y la solución es caer en el pragmatismo político, valorando el coste en número de votantes que tendría el mantener el discurso de su secretario general, que en plena campaña electoral declaró: “Yo creo que no es sensato que un país democrático comercie con armas con países no solo que no respetan los derechos humanos, sino que, de alguna manera, han generado dudas sobre su relación con organizaciones internacionales terroristas”.

Me pregunto que fue de aquel Kichi, portavoz de la Marcha a Rota en el año 2013, que gritaba aquello de “Para que a pesar del castigo que sufrimos aquí con el desempleo, nadie aquí sucumba al engaño de que el escudo antimisiles generará empleo en la zona…”, a sabiendas que la población de Rota tiene en la Base su principal recurso económico. En el fondo, estamos sufriendo el mismo desengaño que tuvimos con el “No a la OTAN” y que le paso factura al PSOE.

Existen estudios económicos que demuestran que invertir en sanidad, educación, transporte público, como mínimo, genera más empleo, y añado estable, que emplear la misma cantidad en la industria de la guerra. La apuesta por el futuro del sector naval de la Bahía de Cádiz, no puede pasar por contratos “ilegales”, como manifiestan Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón, de buques de guerra que puedan utilizarse contra la población civil de Yemen. Las poblaciones que componen la Bahía de Cádiz, deben trabajar conjuntamente como una verdadera área metropolitana y aprovechar los recursos endógenos que tienen para generar empleo estable y garantizar inversiones, que entre otras, den un giro de 180 grados a la industria naval gaditana.

Mientras tanto, más de lo mismo. Haciendo alarde de la locución latina “Excusatio non petita, accusatio manifesta”, el Sr. Alcalde de Cádiz, escribe en prensa un artículo justificando sus declaraciones, recurriendo a sus vivencias de la infancia, cuando tenía solo dos años de edad, y el Buque Escuela de la Marina Chilena “Esmeralda”, que fue utilizado por la dictadura de Pinochet como centro de detenciones y torturas, fue abucheado por los trabajadores de los Astilleros que se opusieron a su reparación, mientras arribaba a la ciudad de San Fernando, provincia de Cádiz, en un momento que si había trabajo para la industria naval gaditana, según le contaba su padre. En fin, que parece ser que era muy pequeño y que de tanto repetírselo su padre, tiene distorsionado el recuerdo. Lo primero que no fueron trabajadores de los Astilleros de Cádiz, si no de la Empresa Nacional Bazán, y por otro lado, en 1977 el sector naval de la Bahía de Cádiz, ya estaba sumergido en la gran crisis sin apenas cartera de pedidos, pues los trabajos que se llevaron a cabo en 1976 eran gracias a la cartera de pedidos acumulados durante los años anteriores en pleno “boom” del sector. Este alarde de populismos en sus escritos no son nuevos o bien tiene a un “negro”, que tampoco es nuevo por experiencia, que, en este caso, sin conocer bien la historia reciente de la Bahía le escribe de oídas.

El actual Presidente, del Partido Popular, en Murcia, se aferra a su sillón a pesar de estar investigado en el “Caso Auditorio” y no presenta su dimisión. En este país donde es noticia que algún cargo político dimita, no nos debe de extrañar nada que te investiguen por corrupción y no tengas la dignidad, si es que conocen el significado, y poner tu cargo a disposición, por ello, tampoco no me sorprende que en el programa de Évole, el Sr. Gonzalez Santos, Alcalde de Cádiz, se autodefiniera de “Izquierda y Anticapitalista” y este a favor del contrato firmado con el régimen autoritario de Arabia Saudí, acusado de crímenes de guerra y terribles abusos contra los Derecho Humanos y no sea capaz de dimitir y volver a las barricadas. En fin, la erótica del poder iguala a todos los políticos.

“Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para la paz”. Maria Montessori

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