Buena parte de los falsos autónomos son parados que necesitan trabajar.

No solo la Inspección de Trabajo ha puesto la diana en las grandes compañías aseguradoras ante la situación de explotación laboral que viven miles de trabajadores contratados como falsos autónomos ‒tal como ha denunciado en exclusiva Diario16‒, sino que los sindicatos también tienen constancia de la magnitud del fraude. Así lo ha confirmado Fernando Escudero, responsable del sector Seguros de la Federación de Servicios de Comisiones Obreras, para quien todas las grandes empresas de pólizas de seguros nacionales e internacionales incurren en estas prácticas ilegales. “Hay mucho contrato mercantil, en algunos casos lo hemos demostrado en los tribunales. Poco a poco vamos logrando pequeñas victorias, pero la iniciativa de denunciar debe partir de los propios trabajadores”, alega.

Escudero admite que desconocía la existencia de la Asociación Liberados de Mapfre ‒la organización fundada por un grupo de exdelegados de oficina de esta compañía multinacional que se han agrupado para defenderse de los abusos del sector‒, hasta que Diario16 publicó un reportaje sobre su reciente creación. “Los delegados de Mapfre no se han dirigido a nosotros porque ellos no estaban regulados por un contrato laboral. No obstante, vamos teniendo conocimiento del desmadre en el sector a través de nuestros enlaces sindicales en las compañías aseguradoras”, explica Escudero.

En general, CC.OO está al corriente del gigantesco fraude de los falsos autónomos en el sector de los seguros, que se produce cuando una empresa ficha a un agente o vendedor mediante un contrato mercantil ‒en lugar de uno laboral por cuenta ajena‒, para ahorrarse el pago de los impuestos a la Seguridad Social. Desde que se instauró la reforma del mercado laboral de Rajoy en 2012, los inspectores de Trabajo que visitan las numerosas delegaciones y oficinas de estas grandes compañías en todo el país vienen detectando anormalidades flagrantes, como que el ordenador del supuesto trabajador autónomo pertenece en realidad a la empresa, que existe un horario laboral establecido y que unos directivos supervisan las tareas del agente, de forma que en esos casos “decae la autonomía” y existe una relación laboral por cuenta ajena que está siendo encubierta. Finalmente, lo que suele ocurrir en esos supuestos es que el inspector obliga a la empresa a que dé de alta al corredor de seguros como un trabajador más, bajo apercibimiento de sanción.

 

Detectar a un falso autónomo

En las compañías aseguradoras existen dos realidades laborales bien distintas: la que viven los delegados de las oficinas, que funcionan como autónomos y que son quienes fichan a los vendedores; y la de los propios agentes comerciales, que son contratados por estas subcontratas o bien directamente por la empresa madre. Sin embargo, en todos ellos se advierte un factor común: el contrato casi siempre es mercantil, lo cual esconde un inmenso fraude, ya que miles de empleados trabajan en estas condiciones cuando deberían tener un contrato laboral.

Detectar a un falso autónomo no resulta fácil y los inspectores de Trabajo, cuyas plantillas están muy mermadas por los recortes, tienen que investigar detenidamente caso por caso. “Al principio, las grandes compañías ayudaron a los delegados a montar sus oficinas y ganaron mucho dinero, pero tras la crisis la situación ha cambiado y ahora se les exige unos objetivos mínimos en ventas que muchos no pueden alcanzar. Por eso ya no cuentan con ellos y están siendo despedidos. Es duro”, asegura Escudero.

Así, a base de amenazas de despido e imponiendo las técnicas anglosajonas del marketing más agresivo, se ha ido instalando la precariedad en las empresas aseguradoras: horarios interminables, bajos salarios, pérdida de derechos adquiridos… “No nos gusta esta situación, primero porque favorece la explotación laboral; y en segundo lugar porque se devalúa la calidad del trabajo. Cualquiera que venda seguros debería tener unos conocimientos mínimos de lo que lleva entre manos para evitar casos como el de las preferentes”, afirma el portavoz de Comisiones Obreras. Precisamente con la intención de mejorar la calidad de los profesionales, la UE prepara la Directiva sobre Distribución de Seguros, que exigirá una mínima formación al vendedor y tratará de combatir la precariedad en el sector.

Comisiones Obreras reconoce que la situación de los delegados queda al margen de su control, ya que sus enlaces sindicales en cada empresa velan por los intereses del personal laboral, no por aquellos que trabajan con contrato mercantil. Tal situación de desbarajuste y abuso ha sido detectada ya por los inspectores de Trabajo, que manejan información suficiente para trasladarla al Gobierno de Pedro Sánchez. En una entrevista concedida a Diario16, Fermín Yébenes, portavoz de la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo (UPIT), ha solicitado la colaboración de todos los trabajadores del sector para destapar una situación de precariedad laboral que puede afectar a miles de agentes de seguros en toda España. Yébenes sospecha que solo se llega a descubrir una mínima parte del fraude laboral porque “existe miedo” a denunciar y a perder el empleo o simplemente porque muchos trabajadores “desconocen” las funciones reales de la Inspección de Trabajo.

“Los necesitamos, necesitamos que los trabajadores presenten denuncias ante la Inspección, datos concretos para que nosotros podamos actuar”, asegura el portavoz de UPIT, que además entona el “mea culpa” en nombre del organismo que representa por no haber estado más presente en los medios de comunicación en los últimos años y por no haber llevado a cabo más campañas de publicidad institucional para darse a conocer e informar a la sociedad sobre los derechos laborales y los cauces legales para defenderlos.

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