Estimadas señoras, estimados señores:

Me dirijo a ustedes, como persona europea con discapacidad y cierta experiencia política y asociativa en el campo de la discapacidad y la dependencia en Castilla, concretamente, usando una división administrativa del Estado español, en la CC.AA. de Castilla y León. Al saber de su inminente independencia me pregunté: ¿Qué se podría decir a los padres y madres fundadores de una nueva Nación? Pues bien, como no tengo a mano una máquina del tiempo para ir a 1916 en Irlanda, ni a 1776 en EE.UU., por ejemplo, me dirijo a ustedes. Por otro lado, las personas con discapacidad somos un producto del Estado del Bienestar y como ciudadanía de pleno derecho, de finales del siglo.XX, así que no quería dejar de decirles, cuenten con nosotros y nosotras, porque la mejor forma de hacer las cosas bien es desde el principio. Por otra parte, como nos reconoció a varias personas el ex-Ministro Caldera, el Estado español escogió un mal modelo desde el principio, haciendo dejación de sus funciones en favor de entidades privadas subvencionadas. Espero que ustedes comiencen con un mejor modelo. Me explico.

Siguiendo un estudio de Joseba Zalkain para SIIS-Centro de Documentación y Estudios de la Fundación Eguía-Careaga Fundazioa, publicada por el IMSERSO[1] , hay cuatro modelos de Sistemas de Atención a la Dependencia: Liberal, nórdico, corporativo y mediterráneo. Dichos modelos también se pueden aplicar al sistema de Servicios Sociales, el cuál, en mi opinión, debe estar separado del Sistema de Atención a la Dependencia, por requerir este un sistema legislativo propio al ser una mezcla de atención sociosanitaria y debido a su creciente importancia demográfica.

En primer lugar, el modelo liberal, tiene las siguientes características:

1.- Orientación selectiva y asistencial financiado mediante impuestos generales y copago.

2.- Servicios, ayudas técnicas y prestaciones económicas.

3.- Gestión municipal, provisión mixta.

4.- Apoyo limitado al cuidador y elevada responsabilidad Individual.

Este modelo se da en Reino Unido e Irlanda. En estos Estados el nivel de cualificación de las personas cuidadoras es mayor, pero al mismo tiempo se prefiere contratar personal nativo y no a personal migrante, solamente un 5,3% del total, frente al 15,2% de contratación migrante en los Estados del sur como el español. Esto me sugiere varios argumentos:

Por un lado, me parece bien que se busque la excelencia en las personas cuidadoras, aunque, como veremos más adelante, eso va en detrimento de las personas cuidadoras no profesionales y eso, según las Plataformas de Apoyo a la Dependencia, y yo mismo, puede ser un error.

Al mismo tiempo, si, como según se repite una y otra vez por parte del Tercer Sector y organizaciones como la Asociación de Directores y Gerentes de Centros Sociales o el CERMI (Confederación Española de Representantes de Personas con Discapacidad), la atención a la discapacidad y la dependencia es un yacimiento de empleo, ¿por qué no hacer un ejercicio de solidaridad con las personas migrantes que buscan ganarse la vida en nuestro continente?

Pasemos ahora al modelo nórdico. Dicho modelo presenta las siguientes características objetivas:

  1. Derecho universal, financiado mediante impuestos generales y copago.

2.- Servicios de atención directa y ayudas técnicas.

3.- Gestión municipal, combinación de provisión pública

y (crecientemente) privada.

4.- Apoya y sustituye a la familia cuidadora.

Este sistema le han adoptado Estados confederados como Suecia, Dinamarca y Finlandia.

Aquí quisiera hacer hincapié en que no existe financiación propia del servicio mediante carga impositiva específica. Esto dice mucho de lo normalizado que está este Sistema de Atención a la Dependencia. Estos Estados asumen como propio este cuarto pilar del Estado del Bienestar al cargar su financiación a la caja común de la Seguridad Social. Desde mi punto de vista esto revela que su ciudadanía ve estos servicios como una cuestión común y no como un servicio especial para un colectivo. Esto enlaza con lo que mencionaba antes de concederse importancia propia al Sistema de Atención a la Dependencia dado que no se ve como una idea del Gobierno de turno que pueda quedarse sin financiación según la coyuntura económica, sino que cada ciudadano y ciudadana lo costea con su pago a la Seguridad Social.

Junto a esto, consecuentemente, resaltar que se ve como un derecho universal, al contrario de lo que veíamos en el modelo liberal, en el cual se ve como un servicio determinado.

Así mismo, vemos una mayor provisión pública, aunque, cada vez más se introduce la provisión privada. Dicha provisión privada, genera descoordinación en la prestación del servicio, ya que las personas usuarias no saben a quien reclamar sus derechos, ni cuales son, pues el cambio de empresa contratada genera un nuevo convenio cada vez. Además, la introducción del factor beneficio hace que la provisión de ese derecho esté supeditada, lógicamente, a la rentabilidad y viabilidad para la empresa contratada, la cual, muchas veces tiene que diversificar su oferta para ser rentables, encontrándonos con empresas que ofrecen seguridad privada a la par que servicios sociosanitarios.

Sigamos ahora con el modelo Corporativo. Sus cualidades objetivas son:

  1. Derecho universal con nivel contributivo

(cotizaciones) y no contributivo (impuestos). Copago.

  1. Servicios, ayudas técnicas y prestaciones económicas

topadas.

  1. Financiado por la Seguridad Social, regiones y municipios
  2. Amplio apoyo al cuidador informal.

Este modelo es el aplicado por el Estado belga, por cierto, podrían ustedes recabar

información sobre el mismo dada su cercanía. Además es aplicado por Estados como el francés, el alemán, el austriaco y el holandés. Pienso yo que si las dos grandes potencias están de acuerdo en algo, merece la pena considerarlo.

Aquí, aún a riesgo de contradecir a una parte de mi colectivo, quiero resaltar el apoyo a la persona cuidadora informal. En este tema, viendo la demografía de mi colectivo, creo que la proximidad emocional de la persona cuidadora es vital. No sé trata de descargar sacos de cemento, se trata de atender las necesidades básicas de íntimas de una persona. Por otro lado, hay personas que necesitan una atención de 24 horas, ¿quién haría una jornada de 24 horas? Por último, me parece inmoral desacreditar e insultar a personas, (la inmensa mayoría mujeres) que han dado su vida por su familiar, solamente para explotar un yacimiento de empleo, en vez de formar a estas personas, darlas una salida laboral y garantizarlas una pensión en reconocimiento al esfuerzo realizado y a las oportunidades laborales perdidas. En cuanto a los defensores de la Vida Independiente, decirles que un cuidador informal puedes ser cualquier persona allegada: amistad, pareja, etc, etc…

Por todo ello, en este tema me pongo, como siempre lo he hecho, del lado de las Plataformas de Apoyo a la Ley de Dependencia.

Por último, veamos ahora el modelo Mediterráneo, cuyas principales características son:

  1. Orientación asistencial, en evolución hacia

orientación universal

  1. Recaudación vía impuestos generales y copago.
  2. Servicios de atención directa, ayudas técnicas y prestaciones económicas topadas.
  1. Provisión y gestión por parte de ayuntamientos y regiones, tercer sector y sector privado
  1. Limitado apoyo al cuidador informal.

Este es el modelo que aplica el Estado español. Además de aplicarse en los Estados Italiano y portugués.

Creo, sinceramente que, de los modelos existentes en la Unión Europea, es el peor. Y, en mi opinión, es así por tres razones. Y créanme si les digo que me duele decir esto ya que viví ese proceso muy de cerca y me tocó defenderlo políticamente. Las tres razones a las que me refiero son las siguientes:

La primera es que se trata de un modelo asistencial, no universal, aunque tienda a ello. Esto quiere decir que no se piensa en las necesidades de las personas con discapacidad y en situación de dependencia como un pilar fundamental del Estado del Bienestar, sino como un servicio especial para un colectivo determinado. Lo cual impide que la sociedad general lo asuma como algo de y para toda la ciudadanía.

En segundo lugar, su gestión y en su provisión de cada vez más privada y menos pública, con las consecuencias negativas mencionadas anteriormente. Aquí, el Estado español tiene del problema añadido, como comentábamos anteriormente y reconocía el ex-Ministro Caldera de tener un Tercer Sector y un asociacionismo asistencial, clientelista y pseudempresarial o empresarial de tinte social. Estos actores compiten en el proceso de privatización con las empresas de servicios mencionadas anteriormente. Esto se debe a que, insisto reconocido por el propio PSOE, en los años 80 se optó por el modelo asistencial de subvenciones a ONGˋs de personas con discapacidad, delegando en ellas las funciones del Estado. Recuerdo, como ejemplo, que Caldera daba el ejemplo de que en otros países europeos las asociaciones no disponían de centros o vehículos adaptados propios ya que era el Estado quien daba esos servicios. En este punto me podría extender más, pero no es el momento, ni el lugar.

La tercera pega es el bajo apoyo a la persona cuidadora no profesional, por lo que he mencionado anteriormente.

En resumen señoras y señores. Como primer Ejecutivo de una nación rica, estable y civilizada como la suya, creo que no deben comenzar de forma chapucera la planificación de su Sistema de Servicios Sociales y su Sistema de Atención a la Dependencia. Como dijo el ex-Lendakari Ibarretxe: “Con todo nuestros respetos, debemos mirar al norte y no al sur”.

 La República Catalana está más que preparada para dar a su ciudadanía un Sistema de Servicios Sociales y un Sistema de Atención a la Dependencia suficientemente financiado, sin copago, público en su gestión y provisión, de carácter universal y con el suficiente reconocimiento y apoyo a la persona cuidadora no profesional.

Esto no quiere ser una hoja de ruta, Doctores y Doctoras tiene la Discapacidad y la Dependencia más preparados y preparadas que un humilde servidor para asesorar sabiamente a esta joven y próspera República. Con estas líneas solamente quiero llamar la atención sobre un tema que me ha ocupado política y asociativamente durante 20 años y que, por fuerza, me acompañará hasta mi lugar de reposo.

 

 

 

[1] Zalkain , J. “Atención a la dependencia en la UE: Modelos, tendencias y retos”, consultado el 10 de diciembre de 2017 (http://www.imserso.es/InterPresent1/groups/imserso/documents/binario/02jdepen_espa_uejzalakan.pdf)

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Nacido en Burgos capital el 02 de octubre de 1976, desde el mes y medio de edad, convive con una discapacidad física y de comunicación verbal producida por las secuelas de una Parálisis Cerebral Infantil. Educador Social y Diplomado en Relaciones Laborales por la UBU (Universidad de Burgos). Coautor de varias publicaciones de la UBU y ha impartido varias conferencias sobre discapacidad en esta y otras Universidades. Durante más una década fue socio de ADM (Asociación de Afectados/as con Discapacidad Motora), representando a esta Asociación en la Junta Directiva de FEDISFIBUR (Federación de Asociaciones de personas con Discapacidad Física y Orgánica de Burgos), de la que fue cofundador y Tesorero durante una legislatura. En noviembre de 2007, ingresa como militante en el PSOE. En Agosto 2008, cofunda la Asociación Claudio de Burgos, Asociación que preside hasta Diciembre de 2009, haciendo actualmente labores de Gerencia y Educador Social de la misma. Fue en el puesto Nº12 de las listas del PSOE-Burgos a las Elecciones Municipales de Mayo de 2011. El 2 de Junio de 2012, fue nombrado Secretario Provincial de Autonomía Personal, Dependencia y Discapacidad del PSOE-Burgos. Cargo que ejerció hasta el 19 de febrero de 20015.  Fue colaborador de la publicación digital Diario Progresista (www.diarioprogresista.es), dirigida por Antonio Miguel Carmona hasta 2015. También fue Redactor Jefe de la Edición de Castilla y León de esta publicación hasta abril de 2013, hasta el 2014. El 11 de diciembre de 2013, coofunda la Unión Progresista de Apoyo a la Dependencia y la Discapacidad (UPADD), la cual preside actualmente. El 30 de enero de 2015, fue nombrado Secretario de Movimientos Sociales de la Agrupación Local del PSOE-Burgos. Cargo que dejó el 25 de mayo de 2015 al darse de baja en el PSOE. El 27 de Junio de 2015 ingresa como activista en Construyendo la Izquierda-Alternativa Socialista (CLI-AS), impulsando este partido en Burgos. El 16 de Julio de 2015 empieza a colaborar con el Proyecto Decide en Común, liderado por Alberto Sotillos, haciéndose cargo desde 20 de julio de 2015 de la Coordinación del Grupo de Dependencia, Discapacidad y Autonomía Personal de este partido a nivel federal en la redacción de su programa, hasta el 4 de septiembre de 2015. El 11 de febrero de 2017, AS-Burgos se integra en el PCAS (Partido Castellano). Después de unos meses, el 14 de Septiembre de 2017, deja el PCAS debido a su falta de democracia interna y su ambigüedad ideológica.

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