Los periodistas en nuestro país nunca lo tuvimos fácil. Desde Larra hasta la actualidad sabemos lo que es sufrir hambre, sudor y lágrimas. Pero los dardos envenenados y bastardos duelen especialmente cuando vienen de compañeros de profesión a los que les gusta alimentarse de  carroña.

El mejor ejemplo de la peor calaña del periodismo español, lo representa sin lugar a dudas, Carlos Herrera, en vez de preocuparse  por estos tiempos difíciles en los que sus compañeros de profesión pasan verdaderas calamidades para salir adelante y  porque la televisión púbica no derroche el dinero de todos los contribuyentes en un mal programa, que por cierto nadie ve a juzgar por los índices de audiencia, como en el que en este momento Carlos Herrera trata de protagonizar en la 1 de TVE,  Herrera se lo pasa muchísimo mejor ridiculizando en Desfibrilador de Tontos de Herrera en COPE a Beatriz Talegón, con la que se podrá o no estar de acuerdo en sus planteamientos, pero que es libre, valiente y consecuente con lo que defiende. Algo de lo nunca podrá presumir Carlos Herrera.

Cuando el locutor de ustedes basa su éxito en su alineación partidista, esperpéntica, con intereses espurios y una mala práctica profesional, porque todos sabemos que en su programa trabajan todos menos él, no podemos por menos que comparar al rancio pasado y casposo que representa Carlos Herrera frente a la frescura, la profesionalidad y preparación de Beatriz Talegón, que acertada o no, defiende con criterio sus puntos de vista.

Afortunadamente Herrera es el pasado frente a lo que representa de presente y futuro Beatriz Talegón.

La historia del periodismo juzgará a Carlos Herrera, por lo que es: un ejemplo de lo que no debe ser un periodista. Nunca debió dejar la copla.

 

 

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Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible.
Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre y Directora de Comunicación de HoffmannWorld y Catalina Hoffmann.

Asesora a personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública.

Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

3 Comentarios

  1. Menos mal que no ejerce la medicina. Si lo hiciera con la misma profesionalidad con la que ejerce el periodismo sería un asesino.

  2. Es un estómago agradecido, pagado de sí mismo y con el único talento de ser el esperpento del ‘señorito’ clasista y machista.

  3. Ja jaja el Herrera os mea en la cara , talegon menudaindeseable ya has tenido tu minuto de gloria sanchez ocańa

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