Siempre he tenido en cuenta, a la hora de comprar y cocinar, buscar productos de época y de cercanía. Tenemos la suerte de que las Estaciones del año nos deparan productos variados, dignos de presidir cualquier mesa, por simple que sea. No es normal comer cosas frías, ni productos que no sirvan para colmar el frio.

Hoy comeremos Calçots, con Salsa Romescu.

Como explican los expertos, Calçot es una variedad de la cebolla, habitual en la zona interior de Catalunya, de manera especial en Tarragona y tierras del Ebro. La ciudad con mayor oferta, en esta época del año es Valls. Forma parte de nuestra gastronomía catalana.

Se comen asados sobre parrillas, en fuego de leña, en el exterior. Se trata de un ritual que dura toda la mañana: preparar el fuego para que, en el momento oportuno se puedan ir asando los calçots a los que habremos sacado la tierra que normalmente llevan consigo. El fuego debe quedar reducido en brasas. Una vez asados se envuelven en paquetes de a 6 con papel de periódico para que mantengan el calor.

Comerlos es siempre un espectáculo, las personas cogen los calçots, sacan las hojas tostadas, los pasan por la salsa Romescu, y los levantan por encima de la cabeza para introducir en la boca este dulce manjar –los calçots son dulces, no pican como las cebollas-.

El espectáculo está servido, puede durar un par de horas. Un buen vino para acompañarlos y una buena pila de agua donde lavarse manos-boca-rostro.

Pero a mí me gustan mucho de otra forma más sencilla, sin el espectáculo y la larga espera contemplando cómo se asan.

Calçots hervidos

Limpiar los calçots y preparar a razón de seis por comensal. Poner en agua fría y llevar a la ebullición suave unos diez minutos. Escurrir con cuidado para que no se rompan. Listos para comer sin espectáculo.

SALSA ROMESCU

La salsa es la reina de la fiesta. La que yo hago la aprendí de unos campesinos de La Secuita-Tarragona. Digna de mesa de reyes.

Ingredientes:

250gr de tomates maduros asados. 3 pimientos de romesco o 5 nyoras hervidas a las que sacamos las semillas. 2 dientes de ajo tostados y pelados. 75 gr. de avellanas y 75gr de almendras tostadas. 6 nueces. Un ramito de perejil, una puntita de guindilla, una cucharadita de pimentón dulce. Sal, vinagre, ¼ de litro de aceite de oliva.

Batir todos los ingredientes con una batidora, yo lo hago con mi Thermomix, la que me ha salvado siempre la vida, para cocinar para mi larga familia. Obtendremos una emulsión espesa que sirve para muchos aliños. Creo que la indiqué, en mis Fondo de Nevera.

Recomiendo unas naranjas cortadas en rodajas, aliñadas con canela, como postre desengrasante.

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