Eran finales de 1998 y el escritor Manuel Vázquez Montalbán le respondía una carta al Subcomandante Marcos en la que le decía, en referencia a la irónica solicitud del líder guerrillero de chorizos ibéricos que ‘veo difícil superar con chorizos los obstáculos que nos separan, en una clara demostración de que todavía son más filtradizas las personas y las palabras que los chorizos, tal vez porque hasta los aduaneros temen más a la peste porcina o al colesterol que a las teorías o a las ideologías’, y es una demostración que expone de manera clara cómo hay quienes creen que los problemas se evitan reteniéndolos.

Algo parecido intentó la Justicia española ayer cuando de manera (in)dependiente del Ejecutivo nacional la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela envió a prisión incondicional al ex vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y a otros siete ex consellers del Ejecutivo catalán por delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos.

Tal y como señala María José Pintor Sánchez-Ocaña, el accionar estatal es un terrible error político en una batalla que estaba ganada y lo único que consigue es abroquelar en derredor del bloque independentista incluso a muchos que no lo son, pero que tras este avasallamiento del españolismo y sometimiento del catalanismo, rechazan el accionar nacional.

Como en un regreso al viejo y apolillado ‘Una, Grande y Libre’, los ganadores buscan venganza por sobre los perdedores y, al decir de la alcaldesa barcelonesa Ada Colau, ‘tiene por objetivo humillar a las instituciones catalanas y a sus legítimos representantes’, la cuestión es que ello no se consigue por la fuerza. Para ello hay que persuadir, pero está claro que ni Mariano Rajoy, ni su equipo, ni quienes pretender ser más rajoyistas que Rajoy (con Felipe uve palito y magistradas incluidos) están por la labor de perder tiempo en ello. Están mucho más interesados en imponer sus ideas, pretenden vencer sin convencer.

Pero el camino elegido para tal fin no es el adecuado y en breve deberán dar pasos atrás para terminar con esta provocación que lo único que consigue es pretender apagar el fuego con gasolina, puesto que como decía el ex Presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento, ‘bárbaros, las ideas no se matan’… ni se encarcelan, agregamos nosotros.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

3 Comentarios

  1. tienen la fuerza,podran avasallarlos,pero no se detienen los procesos ni con el crimen ni con la violencia.
    La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
    -Salvador Allende-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × cinco =