Bankia logró un beneficio neto atribuido de 1.040 millones de euros en 2015, con un incremento del 39,2% sobre las ganancias de 747 millones registradas en 2014.

La rentabilidad sobre fondos propios (ROE) se situó en el 10,6%, frente al 8,6% de 2014, de forma que Bankia cumplió el objetivo establecido en su Plan Estratégico 2012-2015 de alcanzar un ROE competitivo en el entorno del 10%.

Esas cifras de rentabilidad no incluyen las provisiones para cubrir litigios de la OPS no contempladas en dicho Plan Estratégico y que se han realizado en los años 2014 y 2015. En el caso de incluirlas, el ROE habría sido del 9% en 2015, mejorando el 6,6% de 2014.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, destacó que “Bankia ha sido capaz de cumplir los objetivos comprometidos. Somos un banco muy sólido, muy solvente y muy rentable. Y estas fortalezas son las que nos permiten proponer un incremento del dividendo del 50%, en definitiva, seguir avanzando en la devolución de las ayudas a los contribuyentes”.

“Esta fortaleza”, añadió el presidente de Bankia, “es la que nos lleva a afrontar con serenidad los retos futuros, con la plena confianza de que Bankia tiene las capacidades para ser el mejor banco comercial de España”.

Por su parte, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, resumió el año 2015 en cuatro hitos. En primer lugar, “Bankia ha vuelto a demostrar una gran fortaleza comercial, con crecimientos en recursos de clientes y aumentando el crédito en los segmentos clave para la entidad: el consumo de las familias y la financiación de autónomos, pymes y empresas”.

En segundo término, “Bankia ha vuelto a mejorar los ratios fundamentales del balance. Hemos bajado la morosidad en más de 3.500 millones de euros en un año y, además, los créditos dudosos que permanecen en nuestro balance los tenemos mejor cubiertos”. En tercer lugar, resaltó “la fuerte capacidad de generación de capital de Bankia, que cierra el año con el nivel de solvencia más alto de los grandes bancos españoles”.

Y, finalmente, Sevilla incidió en que “la recurrencia de los ingresos básicos del negocio bancario y el control de costes permiten a Bankia ser muy eficiente, y eso se traduce en una mayor capacidad de beneficios, que han llevado el resultado del año por encima de los 1.000 millones de euros”.

En cuanto a los resultados del año 2015, el cierre del ejercicio continuó la tendencia de los últimos trimestres. En este sentido, el margen de intereses se situó en 2.740 millones de euros (-6,4%), afectado principalmente por la bajada del rendimiento de los bonos de la Sareb.

Sin ese efecto, y pese a unos tipos de interés del 0%, al duro entorno competitivo y a la decisión de la entidad de retirar las cláusulas suelo, el margen de intereses habría subido en el año un 1,7%.

Mejora el margen de clientes

Un incremento apoyado en la nueva generación de crédito y en la reducción del coste de financiación, que permite que el margen de clientes se haya situado en el cuarto trimestre de 2015 en el 1,56%, frente al 1,41% de igual periodo de 2014.

Los ingresos por comisiones permanecieron básicamente estables (-1%) al totalizar 938 millones de euros en el conjunto de 2015. Por su parte, los resultados por operaciones financieras subieron un 29,2%, hasta 281 millones de euros. Detrás de ese ascenso están las plusvalías obtenidas con la gestión de la cartera ALCO. Su volumen no varió, pero la rotación de sus activos dio lugar a la obtención de plusvalías.

De este modo, el margen bruto llegó a 3.806 millones de euros. Mientras, los gastos de explotación se redujeron en un 4,8%, hasta los 1.658 millones de euros, lo que dejó el margen antes de provisiones en 2.148 millones de euros, un 5,2% menos que en 2014.

La contención de los gastos compensó la presión sobre los ingresos, de forma que el ratio de eficiencia se mantuvo en el 43,6% en el conjunto del año (43,5% en 2014).

Otro elemento destacado es el efecto positivo que tiene sobre la cuenta de resultados la mejora de la calidad del balance de Bankia, después de que en 2015 se redujera el saldo de créditos dudosos y también el de activos adjudicados.

Aun así, el banco tuvo que hacer provisiones por dudosos y adjudicados por importe de 724 millones de euros, pero la citada mejora del balance permitió que esta rúbrica se redujera un 34,6%. El coste del riesgo (volumen de provisiones sobre crédito) bajó de 0,60% de 2014 al 0,43% de 2015.

De esta forma, el resultado después de provisiones creció un 12,5%, hasta 1.597 millones, y el beneficio antes de impuestos se elevó a 1.636 millones de euros, un 33,6% más. Descontada la tasa fiscal (391 millones), los intereses minoritarios, y el efecto de la provisión por los litigios de la OPS, que supone un impacto neto en resultados de 184 millones de euros, el beneficio neto atribuido quedó en 1.040 millones de euros, un 39,2% más sobre los 747 millones ganados por la entidad en 2014.

Excluyendo los litigios sobre la OPS, la rentabilidad sobre fondos propios pasó del 8,6% de 2014 al 10,6% del pasado año, mientras que si se incluye dicho efecto, la mejoría es del 6,6% al 9%.

Incremento del dividendo

Con este avance en los resultados, el Consejo de Administración de Bankia ha acordado proponer a la próxima Junta General de Accionistas del banco el abono de un dividendo de 2,625 céntimos de euro por acción con cargo a las ganancias de 2015. Esto supone un 50% más sobre los 1,75 céntimos repartidos con cargo al beneficio de 2014. El pay out (porcentaje de los resultados que se destina a dividendo) se eleva a casi el 30%.

En términos absolutos, Bankia retornará a sus accionistas 302 millones de euros. De esta cifra, el Estado, a través de BFA, recuperará –tomando como referencia su participación actual en Bankia del 64,2%- otros 194 millones de euros de ayudas públicas, lo que elevará el montante ya devuelto por Bankia a 1.626 millones de euros.

Un balance más sano y capitalizado

De forma recurrente, Bankia reduce cada trimestre el saldo de créditos dudosos, tanto por vía orgánica como a través de ventas de carteras. En el conjunto del pasado año, los dudosos bajaron en 3.551 millones de euros, hasta los 12.995 millones de euros.

El ratio de morosidad cayó en el año en más de dos puntos, al pasar del 12,9% al 10,8%. Y, de forma paralela, mejoró la tasa de cobertura sobre los saldos dudosos que permanecen en balance, que subió del 57,6% al 60%.

Además de bajar la morosidad, Bankia también consiguió desprenderse de activos adjudicados, cuyo valor neto en balance pasó de los 2.877 millones de euros de finales de 2014 a los 2.689 millones de diciembre de 2015.

Detrás de este descenso está el incremento en las ventas de activos. En el conjunto año, Bankia vendió 9.180 activos, un 52% más que en 2014.

Cada vez más solvente

En cuanto a la solvencia, medida en términos de Basilea III fully loaded, es decir, anticipando los requerimientos que serán de aplicación en 2019, Bankia cerró el año con un ratio de capital ordinario (CET1) del 12,26%. Durante 2015 el banco mejoró su solvencia en 166 puntos básicos, pues partía del 10,6%. El ratio de capital total, por su parte, sube del 12,14% al 13,53%.

Bajo la métrica phase in, que es la exigida por la regulación, el ratio de capital ordinario subió en 2015 del 12,28% al 13,89% (+161 puntos básicos), mientras que el capital total alcanzó el 15,16% (+134 puntos básicos), frente al 13,82% de un año antes. El incremento de la solvencia de la entidad habría sido aún mayor, en concreto 52 puntos básicos, de no ser por la provisión realizada para la OPS.

En términos de liquidez, el gap comercial continuó su mejoría y bajó hasta los 8.451 millones de euros a 31 de diciembre pasado, desde los 13.656 millones de un año antes, lo que supone un descenso del 38,1%. Así, el ratio de créditos sobre depósitos (LTD) pasa del 105,5% al 101,9%.

Fuerte actividad comercial

Por el lado comercial, el dinamismo de la red de Bankia siguió dando señales de fortaleza. Los recursos de clientes, incluyendo depósitos, fondos de inversión, planes de pensiones y seguros, se elevaron en 3.795 millones, un 3,3%. El avance se registró tanto en la rúbrica de depósitos (+2,2% y 2.064 millones más) como en la de recursos fuera de balance (+8,2% y un alza de 1.731 millones).

En cuanto al crédito, las nuevas concesiones crecieron con fuerza, sobre todo en los segmentos empresariales y de financiación del consumo de las familias. Por el lado de los créditos a autónomos, pymes y empresas la nueva facturación alcanzó los 13.963 millones de euros, un 16,6% más. En el caso del consumo, se otorgaron 1.213 millones (+38%).

Este dinamismo en el crédito permitió que el saldo de financiación a ambos segmentos, clave en el cambio de mix del balance de Bankia, se incrementara el pasado año en un 3,5%, hasta los 46.800 millones de euros.

BFA

En el caso de BFA, matriz de Bankia, obtuvo en 2015 un beneficio después de impuestos de 1.597 millones de euros, lo que supone casi multiplicar por cuatro las ganancias de 418 millones del ejercicio anterior. Ambas cifras ya incluyen las provisiones para cubrir litigios de la OPS, que en 2015 ascendieron a nivel de Grupo BFA a 1.060 millones de euros, y en 2014 fueron de 780 millones.

En cuanto a la solvencia, el Grupo BFA cerró el ejercicio 2015 con un ratio de capital CET1 fully loaded del 12,88%, tras registrar un incremento de 253 puntos básicos en el año. Bajo la métrica phase in, el ratio de capital ordinario pasó del 13,28% al 14,58%, es decir, aumentó 130 puntos básicos.

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