Inmigrantes rescatados este fin de semana por el Aquarius. Foto: SOS Méditerranée.

En las últimas horas el buque Aquarius, gestionado por las oenegés SOS Méditerranée y Médicos sin Fronteras, ha rescatado a 141 personas que se encontraban a la deriva y en situación crítica cuando fueron localizadas en el mar. Ambas organizaciones se preguntan ahora si los gobiernos europeos permitirán que el buque con los náufragos atraque en el puerto más próximo, de acuerdo con el Derecho Marítimo Internacional, que establece que las personas rescatadas en alta mar deberán ser desembarcadas en lugar seguro. De momento ningún país ha aceptado el SOS de las oenegés, tampoco España, que se implicó en el último rescate cediendo el puerto de Valencia. No obstante, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaría estudiando repetir la operación humanitaria llevada a cabo hace algunas semanas.

Pedro Sánchez estudia si ceder un puerto español  para desplegar ayuda humanitaria

El viernes 10 de agosto por la mañana, el Aquarius salvó a 25 personas a la deriva en un pequeño bote de madera sin motor a bordo. Se cree que permanecieron en el mar durante aproximadamente 35 horas. Más tarde, el mismo día, la embarcación avistó un segundo bote de madera superpoblado con 116 personas a bordo, incluidos 67 menores no acompañados. Más del 70% de las personas rescatadas provienen de Somalia y Eritrea. Las condiciones de salud de los migrantes son “estables” en este momento, pero muchos están “extremadamente débiles y desnutridos”, según SOS Méditerranée. Algunos denuncian haber sido detenidos en condiciones inhumanas en Libia.

Durante las dos operaciones de rescate, el Aquarius ha informado de las actividades a todas las autoridades competentes, incluyendo los Servicios Marítimos de Italia, Malta y Túnez, así como al Centro de Coordinación Conjunta de Libia (JRCC), quien confirmó ser la autoridad coordinadora del rescate. No obstante, el organismo libio informó al Aquarius de que no asignaría un lugar de amarre seguro y ordenó que sea el propio barco quien lo solicite a otro centro de coordinación. “Por lo tanto, Aquarius ahora se dirige hacia el norte para solicitar el lugar de atraque seguro y más cercano de otro centro de coordinación”, aseguran los activistas.

“En este momento estamos siguiendo las instrucciones del Centro Común de Coordinación de Socorro de Libia y contactando debidamente con otros centros de coordinación para llevar a las personas rescatadas que tenemos a bordo”, dijo Nick Romaniuk, coordinador de rescate de SOS Méditerránee. “Lo que es de suma importancia es que los supervivientes sean llevados sin demora a un lugar seguro donde puedan responder a sus necesidades básicas y donde puedan ser protegidos del abuso”.

Los responsables del Aquarius denuncian que los gobiernos europeos han hecho todo lo posible para apoyar a la JRCC Libia en las tareas de salvamento. “Sin embargo, los acontecimientos del viernes demuestran que no tienen absolutamente ninguna posibilidad de coordinar un rescate”, dijo Aloys Vimard, coordinador de Médicos sin Fronteras a bordo del buque. “Un rescate no está completo hasta que se produce el amarre en un lugar seguro. El Centro de Coordinación de Ayuda de Libia nos ha dicho claramente que no nos había otorgado el permiso. Además, no informó al Aquarius sobre las embarcaciones a la deriva, que estaban cerca. Nosotros tuvimos la suerte de verlas en peligro”, añade.

“Las políticas que pretenden evitar que las personas lleguen a Europa a toda costa se traducen en un mayor sufrimiento e incluso en viajes más peligrosos para las personas que ya son muy vulnerables”, dijo Vimard.

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