En mitad de un gran río, en uno de los serpeantes meandros, se encuentra una isla con una preciosa loma desde la que se divisa el vasto territorio por el que discurre el caudaloso cauce. Desde lo alto del cerro, se puede disfrutar de un limpio e intenso cielo azul en los días claros, ver como los esbeltos corzos bajan a beber al recodo, observar los pájaros que revolotean y plantan sus nidos en las copas de frondosas encinas que levitan en la orilla y hasta los salmones que remontan las cristalinas aguas. Postrándose en una amplia meseta que culmina el cabezo, el amanecer es un espectáculo grandioso en el que un enorme sol va emergiendo de entre las colinas que, situadas al este, parecen dejar escapar una gran bola de fuego. Por la tarde, al anochecer, puedes ver como el gran astro se va sumergiendo entre las rojizas aguas del lago formado al oeste del río, reflejando sus bermejos rayos hasta que, poco a poco, se vuelven plateados entre las ondas provocadas por los flamencos que dormitan como tueros en la orilla.  

Allí, en lo alto de la meseta, Vetia y Dictinio, de tanto ver ocasos, de tanto observar las liebres y los búhos que al anochecer vigilan con sus enormes ojos desde las copas de los robles que crecen en la ladera de la loma, han decidido hacerse una casa en la que disfrutar permanentemente del espléndido paisaje y de la salvaje fauna que rodea el meandro. Para ello, han encargado a un contratista que busque un arquitecto que haga los planos y que después construya la casa conforme al gusto de ambos.  

Al empezar a excavar para hacer los cimientos, el contratista ha encontrado una veta de oro. Una masa de un amarillo apagado que en una especie de cable gordo, de unos cinco centímetros de diámetro, se sumerge en la profundidad de la montaña. El contratista, no le ha dicho nada de lo que ha encontrado en el subsuelo a los propietarios de la isla, Vetia y Dictinio. Simplemente ha sacado el oro que ha quedado al descubierto al hacer las zanjas de los cimientos y han cubierto el hueco de hormigón armado. Pero la avaricia del constructor no se ha saciado con una gran pepita de más de trescientos gramos de oro puro. Para hacerse con el resto del metal, ha ideado un plan de trabajo. Mientras los obreros ralentizan la construcción de la casa, otros harán un agujero aprovechando una gran roca que sobresale en la ladera sur del alcor. Por allí, se introducirán hasta llegar al oro. Excavados tres metros lineales desde la entrada en la roca, se han topado con una gran masa basáltica complicada de demoler sin utilizar explosivos y sin poner en peligro la construcción que llevan a cabo a unos asusos metros del collado.

Así que, inspeccionando el terreno, han encontrado, ahora al norte, una abertura natural escondida entre matorrales por la que seguir escavando hasta llegar a la veta de oro. Pero, escavando, escavando, han llegado hasta la misma roca de antes, ahora a una distancia de unos ciento setenta metros desde la abertura. Calculan que es la cara opuesta a la cueva oradadaa en el sur. No hay rastro del oro. Pero, como ciento setenta metros de longitud, son muchos metros, ha decido aprovecharlos para comenzar otro túnel, ahora hacia el oeste partiendo de la distancia en la que calculan que tiene que encontrarse la veta del metal precioso. 

Poco a poco la casa va tomando forma. Vetia y Dictinio, están encantados con el resultado general. Han realizado el trabajo conforme a sus exigencias y está quedando preciosa. No saben nada de las cuevas subterráneas ni del oro. El contratista, al llegar a dónde se suponía que debería estar el estrato, sólo ha encontrado piedras y guijarros. Deciden emprender un nuevo túnel partiendo desde el gran agujero, ahora a unos diez metros al norte del último. Tampoco han sido capaces de encontrar nada más que algunas minúsculas pepitas de unos cuantos gramos. Han vuelto a escavar otro, ahora a cinco metros al norte del anterior, con el mismo resultado. Ni rastro de la gran veta que vieron al hacer los cimientos. La casa está finalizada y la tierra sacada de las cuevas, “canta” bastante en el meandro. Así que han decidido entregar la casa y dejar las cuevas intactas pero con sus dos entradas tapadas con piedras y escondidas entre arbustos traídos para el paisajismo de la casa. 

Vetia y Dictinio, encantados con la obra de su hogar, le han pagado lo acordado al constructor y disfrutan del maravilloso trabajo. Pero desconocen que su casa está situada encima de un gran queso de Gruyere y que cualquier filtración o un pequeño terremoto, convertirá su hogar en una ruina.

 


 

Adiós gaBBiota, adiós

 

Si algo ha caracterizado el gobierno de fulleros que acabamos de echar a patadas, ha sido la mentira, la arrogancia, el envaramiento, el cinismo, el expolio y la iniquidad. Todo ello basado en la inoperancia, la ocupación de los distintos estamentos del estado por personal afín y el manejo de unos medios de comunicación, convirtiéndolos en medios de intoxicación y adoctrinamiento a base de cuotas de publicidad o simplemente llenando de miserables directivos la radio televisión pública.

Esa actitud de mendacidad no iban a cambiarla en el momento de perder el gobierno de la nación. Decía en su despedida el indolente lector del Marca, que dejaba una España mucho mejor que la que él cogió a su llegada. Una falacia más. Porque, si, es probable que desde la UE aplaudan el haber impuesto sus políticas a base de sembrar España de pobres, es probable que las cifras asépticas del paro digan que hoy hay menos parados que cuando Zapatero dejó el gobierno, pero metiéndole el cuchillo al melón y poniendo sobre la mesa sus rodajas vemos que hoy España es un país en el que se vive infinitamente peor que antes de que los condenados por lucrarse de la trama Gürtel, metieran sus garras en las instituciones.

Rajoy se ha ido dejándonos, según el INE, un paro juvenil del 51%, a pesar de los casi dos millones y medio de chavales que han tenido que salir del país para buscarse la vida en el extranjero. Más de diez millones de personas (según Intermón) reciben una renta por debajo del umbral de la pobreza, lo que se traduce en una tasa de pobreza del 22,3%, convirtiendo a España en el tercer país europeo en desigualdad, por detrás de Rumanía y Bulgaria y a la par de Lituania. UNICEF dice que el 40% de los niños de este país son víctimas de la pobreza infantil. Igualmente el 50% de nuestros pensionistas se encuentran en riesgo de exclusión social con pensiones que no llegan a los 678 euros mensuales. España ha dejado de tener un sistema recaudatorio progresivo y justo como manda el artículo 31 de la tan manida Constitución española. La base recaudatoria está en los impuestos indirectos como el IVA que inciden más en las rentas más bajas (tener que pagar 21 € en impuestos en un recibo de luz de cien, es más gravoso para una renta de 600 euros que para una de cuatro mil). Sus políticas se han basado en procurar el beneficio de las de grandes empresas y de los ricos. Como los 4.000 millones de euros “perdonados” a grandes empresas y grandes fortunas. O legislar para que la Banca no tribute por sus beneficios. Otros 5.124 millones de euros. Por no hablar de los 6.000 millones del rescate de las autopistas de peaje o los 40.000 millones que hacienda dio por perdidos del rescate a la banca.

Estos mastuerzos ha convertido España en un gran lodazal. La CNMC (Comisión Nacional del Mercado de la Competencia), cifró en 2015, en 48.000 millones de euros el sobrecoste de la contratación pública al no haber competencia entre empresas, nada más y nada menos que un 25% del coste total de todo el gasto en contratación pública y un 4,5% del PÎB. Durante años han estado escatimando y reduciendo los subsidios a los parados, las pensiones a los abuelos, los fondos para la lucha contra la violencia hacia las mujeres o la dependencia ( que en total no suponen ni cuatro mil millones de euros) mientras que siempre han encontrado fondos para los, por ejemplo, 8.000 millones “camuflados” del presupuesto del Ministerio de Defensa para contratos de armamento o para pagarle a Florentino 1.350 millones de euros por el Castor más otros 1.069 en concepto de intereses.

Hay muchos más datos apabullantes como que hoy se firman menos contratos indefinidos, se cobra menos, los contratos a tiempo parcial se han disparado, se han destruido 160.000 empleos públicos o casi ha desparecido la inversión pública en I+D+1. Preocupante es la destrucción de las condiciones laborales de empleados, las horas trabajadas y no pagadas (casi tres millones a la semana) y los salarios de miseria que no impiden que el 22.3 % de los trabajadores se encuentren en riesgo de pobreza y exclusión.

Aquí unos cuantos datos sacados de varias noticias periodísticas.

Estamos mucho peor, y es muy preocupante, la relación entre españoles. Desde su llegada al gobierno, el independentismo catalán ha pasado de un porcentaje entorno al 25% a que más de la mitad de los catalanes estarían dispuestos a votar SI a la independencia. Muchos de ellos, con el único fin de no tener que vivir en un estado represor que encarcela a sus políticos, contra los que presentan cargos, a través de la fiscalía, que TODOS los países de Europa en los que hay exiliados, han dicho que no son delito.

Hasta tal punto, que el proceso es ya irreversible. Economistas como Santiago Niño Becerra, creen que en cinco meses Catalunya tendrá independencia económica. Lo avalan algunas decisiones de multinacionales que ya han apostado por establecerse allí.

Usan a las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado con desproporción, dándoles el poder de sancionar sin la tutela de un juez. Han creado un conflicto en Murcia, partiendo la ciudad en dos mediante dos muros de hormigón construidos por la fuerza y a base de amedrentar mediante multas las protestas en la calle.

Han abusado del código penal, trayendo a la coyuntura delitos obsoletos como el de odio religioso o como el de ofensas a la corona. Han encarcelado tuiteros, cantantes, raperos, escritores. Han intentado amedrentar actores y activistas considerando como delito un juramento contra el dios cristiano. Han arrendrado a la población metiéndole miedo para evitar la protesta.

Han destrozado la sanidad pública. España ha pasado de tener una de las mejores sanidades púbicas del mundo a ser la número 19 según un estudio de la revista médica “The Lancet” . Han dinamitado el acceso a la educación de millones de personas incrementando las tasas universitarias hasta hacerla inalcanzables en el pago para millones de hogares. Han masificado los centros públicos de primaria, secundaria y bachillerato, aumentando las ratios hasta niveles tercermundistas. Hasta han lucrado a sus amigos a base de “chorar” colegios y convertir los centros en barracones apiñados.

Y lo peor de todo, la conciencia preguerra civilista que han inculcado en muchos lugares del estado haciendo que unas comunidades odien a muerte a otras. Haciendo que personas se enfrenten a otras por hablar una lengua distinta. Han distorsionado la realidad haciendo creer al resto del estado que en Cataluña se discrimina en los colegios a los hijos de los policías, que se discrimina a la gente por no hablar catalán o que corres peligro físico si vas allí de vacaciones.

Y como no podía ser de otra forma, siguen enmierdándolo todo aun después de haber sido expulsados del gobierno por corrupción. Ahora esa Constitución que tanto han utilizado demagógicamente para el 155 en Cataluña ya no les vale. Tildan de golpe de estado la moción de censura. Acuden con todos sus energúmenos gacetilleros a todas las tertulias televisivas a decirle a la gente que siguen siendo mayoría y que han sido víctimas de un complot de los que quieren acabar con España. Siguen mintiendo a todo el pueblo borreguil que desconoce que las formaciones que votaron contra Rajoy tienen un millón veinticinco mil votos más que la cooperación fascista (PP-Ciudadanos). Dicen que Sánchez no ha pasado por las urnas, omitiendo que en España se eligen diputados, no presidente del Gobierno y que no es necesario ser diputado para llegar a presidente.

Son capaces de cualquier cosa porque para ellos, España sólo es SU negocio y la forma de poder encauzar las ruinosas empresas de sus amigos. Se hace urgente y necesario, que desde la nueva fiscalía general del estado, se promueva la ilegalización de un partido que incumple la ley de partidos al haber sido declarado culpable de corrupción.

No confío en Pedro Sanchez, pero la moción de censura era obligada por higiene moral, social y por urgencia económica. Probablemente nada cambie, pero me conformaría con que jueces como Llarena, no tuvieran que volver dejarnos mal en Europa, con que en RTVE no mandase un gañán miserable, con que los presos políticos volvieran a casa, con que los chavales de Altsasu fueran indultados y que nunca más hubiera un proceso “ajusticiador” y con que no tuviera que enfrentarme con nadie porque yo no quiero vivir en su España, ni siento el mismo ardor guerrero que sienten ellos.

La democracia no consiste en hacer lo que un grupo de poderosos quiere, sino lo que la mayoría del pueblo reclame. Una moción de Censura es una forma LEGAL y CONSTITUCIONAL de llegar al gobierno como cualquier otra recogida en la Constitución. La disolución de las cortes y la convocatoria anticipada de elecciones sólo le corresponde al presidente del gobierno. Ni a tenistas famosos, ni a mercenarios políticos que han venido a distraer y no a regenerar. Porque ni queremos vivir en su España, ni mucho menos bajo el imperio de sus intereses. Falangito sólo representa a poco más del 12% de los electores que en 2016 depositamos el voto. A ver si ahora España se va a regir por lo que diga un mindundi y por los editoriales de los panfletos endeudados del Ibex.

 

Salud, república y más escuelas.

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Pasé tarde por la universidad. De niño, soñaba con ser escritor o periodista. Ahora, tal y como está la profesión periodística prefiero ser un cuentista y un alma libre. En mi juventud jugué a ser comunista en un partido encorsetado que me hizo huir demasiado pronto. Militante comprometido durante veinticinco años en CC.OO, acabé aborreciendo el servilismo, la incoherencia y los caprichos de los fondos de formación. Siempre he sido un militante de lo social, sin formación. Tengo el defecto de no casarme con nadie y de decir las cosas tal y como las siento. Y como nunca he tenido la tentación de creerme infalible, nunca doy información. Sólo opinión. Si me equivoco rectifico. Soy un autodidacta de la vida y un eterno aprendiz de casi todo.

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