En las próximas semanas  el socialismo español ha de tomar una de las decisiones más difíciles de su dilatada historia. Y lo ha de hacer en las peores circunstancias posibles.

De entrada, tal vez valga la pena afirmar que los diferentes  argumentos merecen ser escuchados con respeto y atención dejando al margen el autoritarismo y la imposición de disciplinas férreas que huyen de los principios fundacionales. Aún así cuando van mal dadas, valoro más a quien da la cara y toma posición, aunque sea contraria a la que yo defiendo, que a aquellos que prefieren permanecer mudos, escondidos o ambiguos hasta que el temporal amaine.

A estas alturas, las opciones se reducen a dos: o terceras elecciones consecutivas o una abstención de los diputados y diputadas socialistas que haga posible la investidura de Rajoy.

Las posibilidades de un gobierno alternativo desaparecieron, a mi juicio, cuando se hizo evidente que Podemos y Ciudadanos se declararon incompatibles entre ellos para desalojar democráticamente a Rajoy de la Moncloa y construir, junto al PSOE liderado por Pedro Sánchez, un gobierno del cambio.

Merece la pena recordarlo, porque de lo contrario el humo producido por el nada edificante espectáculo que hemos dado los y las socialistas durante los últimos días puede ocultar la responsabilidad de aquellos que venían a transformar  la política, pero han descubierto que es mucho más cómodo –y menos peligroso- bloquearla.

Ante la disyuntiva planteada soy partidaria de afrontar un nuevo reto electoral por dos razones:

En primer lugar, porque creo que los y las socialistas no podemos avalar, ni siquiera con nuestra abstención, un gobierno que es sinónimo de incremento de la desigualdad social, enfrentamiento territorial y corrupción.

Y lo que es todavía, más preocupante, un gobierno y un PP que no sólo no dan señales de futuras rectificaciones, sino que, con descaro y chulería sacan pecho de lo peor de sí mismos cuando intentan colocar al exministro Soria en el FMI o amparan el aforamiento de la exalcaldesa Rita Barbará.

En pocas palabras: la abstención nos convertiría no sólo en responsables de lo que han hecho, sino en copartícipes de lo que son capaces de hacer.

España necesita abrir una nueva etapa de su vida colectiva. Una etapa de cambio y ambición que nos permita afrontar una salida de la crisis con cohesión social, restablecer los servicios públicos de sanidad y educación, humanizar el mercado laboral, fortalecer la democracia, recuperar la confianza ciudadana, construir una visión jurídica de España que se ajuste a su realidad plurinacional… En definitiva, España necesita un cambio ambicioso e ilusionante que es incompatible con un Gobierno popular presidido por Mariano Rajoy.

La segunda razón por la cual prefiero el reto –evidentemente, nada fácil- de unas terceras elecciones a una abstención socialista es porque creo que esta abstención debilita todavía más la ya de por sí endeble situación política del PSOE y da alas a quienes desde posiciones supuestamente más a nuestra izquierda no aspiran a colaborar con nosotros, sino a sustituirnos.

Este argumento puede parecer  excesivamente partidista. Lo es, pero solo en parte. Menos en el caso de Grecia –y España no es Grecia- la mejor manera de garantizar que la derecha gobierna a sus anchas en Europa es la existencia de un espacio de izquierdas troceado con un socialismo debilitado. Esta realidad hace que pueda sostener este argumento no sólo como militante del PSC, sino también  como mujer de izquierdas que aspira a que su país esté gobernado, con rigor, determinación y amplitud de miras desde los valores de la izquierda.

En cualquier caso, la decisión a tomar es de tal envergadura que merece ser valorada y votada por el conjunto de los militantes del partido. ¿Consultas para todo? No. Pero sí en aquellos temas que definen la orientación del proyecto político. Y éste lo es.

Finalmente, sostengo que los diputados y diputadas del PSC, sin el aval de las bases, no pueden ser cómplices, ni por activa, ni por pasiva, de un gobierno de Mariano Rajoy; de un gobierno de quien lideró la recogida de firmas contra el Estatut y contra Catalunya; de uno de los principales responsables de la peor crisis política, institucional, social y sentimental entre Catalunya y el conjunto de España de nuestra historia reciente.

A veces, para que todo empiece a cambiar es necesario que algunas cosas no cambien.

La posición del PSOE como alternativa al PP no debe cambiar ahora, precisamente para hacer posible una nueva etapa de cambio en nuestro país: una verdadera etapa re-constituyente.

Y esta etapa no se abrirá sin un PSOE que vuelva a reconectar con la mayoría social progresista. No se iniciará con un PSOE que facilite un gobierno del PP débil en su base parlamentaria, pero firme en su visión patrimonial, pequeña y vertical de España. No se iniciará con un socialismo que aparezca como perpetuador del presente. No se iniciará con nuestra abstención. Es el tiempo de tomar partido, ya no se trata de presevar el sistema del 78 hoy agotado sinó de liderar la reformas y los procesos de cambio que nos permitan reconectar con la sociedad.

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3 Comentarios

  1. Los militantes deben decidir siempre y se debería haber explorado un Gobierno alternativo de una manera clara y manifiesta, pero desgraciadamente no ha habido voluntad política por parte de los dirigentes del psoe en especialmente por parte de los barones.

  2. pero ¿aún no se ha dado cuenta que Ciudadanos fue creado para neutralizar a Podemos? y mira que hasta ellos mismos lo han dicho. ¿tampoco se ha enterado usted que, como dijo el sr.Tapias, testigo presencial en el Comité, que a Pdr le prohibieron pactar con UP? pero no hay nada que hacer, erre con erre que la culpa fue del coletas.

  3. OYE MUCHACHITA, TU NO HAS OIDO HABLAR DE OTROS GRUPOS QUE TIENEN REPRESENTACION PARALMENTARIA Y QUE ESTARÍAN DISPUESTOS A DAR SU VOTO A UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS Y QUE TODOS JUNTITOS COMPONEN UNA MAYORIA PARA GOBERNAR?
    OSEA QUE PODEMOS Y CIUDADANOS SE HAN DECLARADO LA GUERRA Y HAN HECHO IMPOSIBLE UN PACTO.
    y LA DECISION DEL CONSEJO DE RAJOY, NO Y NUNCA; Y PODEMOS, MENOS TODAVIA; NO TIENE NADA QUE VER EN ESTO.
    CIUDADANO ES COHERENTE CON QUIENE LO HA PUESTO AHÍ, LOS DEL IBEX, LO HAN PUESTO PA QUE HAYA UN GOBIERNO DE RAJOY Y EVITAR A MUERTE UN GOBIERNO DE PODEMOS; Y PODEMOS NO PUEDE NUNCA VOTAR, NI A RAJOY NI A CIUDADANOS PORQUE PODEMOS HA VENIDO A CAMBIAR LAS COSAS Y NO A ACEPTAR LO QUE HAY. pA ACEPTAR ESTO SE DISUELVE Y LO HACEIS VOSOTROS QUE ES LO QUE SE OS DA BIEN Y LO UNICO QUE SABEIS HACER PORQUE DE CAMBIO COMO NO SEA DE CAMISA COMO HA HECHO EL HERNANDO Y OTROS MUCHOS DE CIENES Y CIENES, NASTI DE NASTI.
    LOS LECTORES NO SE MERECEN MENTIRAS NI SER MANIPULADOS.
    LO TUYO NO ES UN PUNTO DE VISTA, ES UNA PURA MENTIRA Y MANIPULACION

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