7/2/2017. Pablo Iglesias tiene un problema épico

1

Si no me equivoco sucedió el lunes 23 de enero. Fue en el plató de Las Mañanas de Cuatro. Pablo Iglesias había acudido al programa en persona. La mayoría de las veces, los políticos acuden a estos programas a través de una conexión en directo desde donde estén. Lo llaman “dúplex” y es bastante frustrante para los participantes del plató, porque generalmente no permite preguntas.

Aquel día yo tampoco le pregunté nada a Iglesias en directo. Pero tenía una cosa que decirle.

Hablar con Pablo Iglesias resulta muy difícil. De hecho, resulta muy difícil incluso que te digan que no puedes hablar con él. Hace cuatro meses solicité varias entrevistas a líderes políticos. Ninguno de ellos me ha concedido aún la gracia. La gente de Iglesias ni siquiera me ha contestado.

Pero al grano.

Terminó el programa y no pude resistirme.

–¿Me permites un momento, Pablo?

Asintió con la cabeza.

–Creo que tenéis un problema muy serio.

El de Podemos charlaba con algunos periodistas sobre el daño que les está haciendo su enfrentamiento con Íñigo Errejón. Es cosa curiosa, alimentarte de algo que te hace daño. Pasa con la droga. Y con algunos dulces o grasas.

–Sí, creo que esto está resultando…

–No me refiero a lo tuyo con Errejón, aunque también influye. Tenéis un problema muy serio. Se llama Mujeres.

Noté que hasta entonces no había logrado llamar completamente su atención. Esa forma de multiplicarse en atenciones leves que tienen los líderes políticos, seguramente imprescindible. A Felipe González le pasaba lo mismo, y a Pasqual Maragall. No es que no te hicieran caso, es que notabas que a la vez estaban haciendo caso a otros cuatro y, sobre todo, a sus propios pensamientos. Como cuando la pequeña te cuenta lo de la clase de Ciencias y tú vas repasando la lista de la compra, las llamadas de trabajo y pones una sartén al fuego. Como cuando, durante un coito, te encuentras recordando la entrevista pendiente de transcribir.

Sin embargo, la palabra Mujeres rodeó a Pablo Iglesias, lo atrajo y consiguió acaparar sus atenciones.

–Tienes toda la razón –admitió.

–Si un partido que se pretende joven, progresista, nuevo y de futuro no es capaz de movilizar el voto femenino –argüí–, es imposible no ya que gane, sino que crezca.

–Además, el rifirrafe con Íñigo está centrando todavía más la atención en nosotros.

–No solo eso. Ya no tenéis mujeres en primerísima línea. Ahí estáis tú, Íñigo Errejón, Pablo Echenique, Rafa Mayoral, Miguel Urbán… Y esa cosa tan masculina de las peleas de gallitos, las batallas.

Iglesias se metió hacia su interior unos segundos. Después musitó:

–Es la épica. Creo que es por la épica.

Alguien desde un par de pasos más allá dijo Juego de Tronos. No sé si la misma persona u otra tarareó una pieza de La Guerra de las Galaxias.

Renuncié a llevarle la contraria o argumentar. No era eso. No es eso.

 

***

 

Ilustrado por una berenjena, el cartel en movimiento dice:

Ni PSOE

Ni IU

Recupera el morado:

 

Yo, como Alberto Garzón, no entiendo el ataque a IU. Tampoco entiendo esa manera, en el fondo, de equipararlo al PSOE.

Ahora, lo de la berenjena me ha gustado.

 

***

 

Mañana, épicos, líricos y dramáticos.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

  1. Sin mujeres no hay cambio ni hay nada literal…. es un problema en la dirección de podemos… debería ser más paritaria y con menos enchufismo o con menos “amigotes”… (aunque creo que son el único partido grande y feminista) y no hace falta ni ser tan paritario para luchar contra el machismo y sus raíces xk podríamos hacer más luchando contra la iglesia que adoctrina a mujeres y hombres machistas. los colegios de curas deben desaparecer y la financiación por parte del estado tb, creo que así haríamos más que con otras muchas cosas, aunque todo contribuye. Y sin duda la mejor medicina es luchar contra la desigualdad, xk en muchas ocasiones el machismo, la xenofobia o el racismo se producen en situaciones de superioridad por parte de otro. los futboleros nazis que no quieren que vengan inmigrantes, poco se quejan de los que van al r.madrid… celia villalobos tratando a su chofer hombre como una piltrafa, estando en el partido donde militan mas mujeres y hombres machistas, etc

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

4 − cuatro =