Muchos aprovechan la entrada de un nuevo año para hacer frente a nuevos proyectos, desde comprar un coche hasta comenzar un negocio. Pero conseguir este tipo de metas requiere un desembolso de dinero elevado. Por poner dos ejemplos, el precio medio de los vehículos matriculados en noviembre en España fue de 16.955 euros incluyendo el impuesto de matriculación, según los datos de la Agencia Tributaria, y abrir un negocio puede suponer varios miles de euros si sumamos el capital social requerido, los gastos relativos a impuestos, el alquiler de un local, etc.

Lo habitual es recurrir a la banca cuando se necesita liquidez. Y no es una mala opción. Primero, porque los bancos suelen promover préstamos personales con tipos de interés inferiores a las compañías de capital privado y, segundo, porque nuestro banco ya nos conoce y, además de que gestionará la solicitud de manera más ágil, será más proclive a concedernos financiación que si acabásemos de aterrizar. Pero hay vida más allá de la banca tradicional, señalan desde el comparador de préstamos online HelpMyCash.com.

  • Establecimientos financieros de crédito

Este tipo de entidades, supervisadas por el Banco de España, comercializan créditos con condiciones similares a las de la banca, a veces, incluso, mejores. Un ejemplo sería Cofidis, cuyo Crédito Proyecto parte de un 4,95 % TIN, mientras que la media del sector está en el 7,07 % (datos de noviembre recogidos por el BdE). Entre sus principales ventajas: puede solicitarse por Internet, no requiere haber sido cliente con anterioridad de la entidad, no exige vinculación y no tiene comisiones. Cuatro ventajas que cuesta encontrar en la banca, apegada aún a las oficinas y con una fuerte política de vinculación.

  • ‘Crowdfunding’

La gran revolución de los últimos años ha sido la financiación participativa. Ofrece muchas posibilidades: crowdfunding de recompensas, de donaciones, equity based crowdfunding, crowdlendingLa CNMV ya tiene registradas 21 plataformas de financiación participativa. En cuanto a los préstamos P2P, sus beneficios no solo son para el prestatario, que puede diversificar sus fuentes de financiación y, si tiene un buen perfil, conseguir dinero a buen precio, sino también para los inversores, que pueden rascar rentabilidades muy atractivas por prestar su dinero. Un ejemplo sería la plataforma Younited Credit que, según afirma en su web, ha financiado más de 58 mil proyectos en Europa, por un importe de 433 millones y medio de euros. En el caso de Younited Credit, sus préstamos están reservados a particulares, que pueden conseguir hasta 40.000 euros a devolver en un máximo de seis años, con un interés de entre el 5,18 y el 7,07 % y una comisión de apertura a partir del 1 %.

  • Minicréditos

Una de las alternativas que más popular se ha hecho durante los últimos años ha sido los minicréditos. Las compañías especializadas en la concesión de este tipo de crédito de importe muy reducido (hasta 1.200 euros) y plazo breve (los clientes tienen un mes por lo general para devolver el dinero) han conseguido dar respuesta a varios nichos de mercado. A saber, a aquellos que buscan, ante todo, rapidez (pueden conseguirse en apenas unos minutos por Internet), a los que necesitan importes reducidos de unos pocos cientos de euros y a los que no tienen perfiles demasiado solventes (algunas compañías admiten clientes en ASNEF). Eso sí, las bondades de este tipo de créditos se pagan. Su interés acostumbra a tener dos ceros y su TAE, tres. Por ello, a diferencia de los anteriores, están pensados única y exclusivamente para hacer frente a situaciones puntuales que requieren un extra de liquidez con mucha urgencia y nunca como método de financiación habitual.

  • Créditos rápidos virtuales

Las compañías de capital privado no solo conceden minicréditos, sino que también comercializan préstamos de mayor envergadura con los que conseguir varios miles de euros. Su principal ventaja es la rapidez con la que gestionan la solicitud. Además, a veces pueden atender a clientes inscritos en perfiles de morosos, aunque dependerá de la compañía. Pero, la velocidad, como ya hemos dicho antes, se paga. Aunque su precio es inferior al de los minicréditos, ya que tanto el importe como el plazo son mucho más elevados, sobrepasa al de los préstamos bancarios con tipos que rebasan el 3 o 4 % mensual.

  • Préstamos con garantía hipotecaria

El quinto en discordia es el préstamo con garantía hipotecaria. Un tipo de crédito que permite a los consumidores hipotecar un bien a su nombre, normalmente una vivienda, con el objetivo de conseguir financiación. Pero entraña un riesgo importante: si se deja de pagar, se ejecuta la hipoteca y se pierde el bien, así que antes de recurrir a este tipo de financiación lo ideal es prever que realmente se podrá hacer frente a las cuotas.

 

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