Un empleado de la compañía española de telefonía móvil BQ ha sido el que ha dado el paso adelante para que las llamadas al teléfono contra la violencia de género 016 realmente no dejen huella en los teléfonos de las mujeres denunciantes. Este teléfono puesto en marcha en 2007 por el Ministerio de Sanidad durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sí es gratuito como se ha publicitado desde su creación, pero también deja huella a día de hoy en los terminales particulares desde donde se efectúan las llamadas, en contra de lo que se venía diciendo hasta ahora desde hace una década.

Únicamente un protocolo de los expertos que atienden el servicio público del 016 advierte a las mujeres que deben borrar este número de sus llamadas telefónicas, porque sí queda registrado en los terminales aunque no en la factura, como ha denunciado estos días la defensora del Pueblo, Soledad Becerril, en su informe anual. Esto suponía un peligro potencial para miles de víctimas de violencia de género que se deciden a denunciar sus casos, sobre todo un riesgo real para aquellas mujeres de mayor edad no familiarizadas con las nuevas tecnologías.

Después de conocerse esta alerta del Defensor del Pueblo, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad reconocía que no podía hacer nada más allá de poner en práctica este protocolo de advertencia, debido a que las compañías telefónicas habían asegurado que no existe en la actualidad un mecanismo que pueda evitar este rastro de las llamadas.

Ahora, en cambio, una sencilla implementación ideada por este operario de la compañía BQ puede al fin lograr el anonimato completo de estas llamadas, un anonimato que se ha venido publicitando desde hace una década sin ser real.

Esta novedosa modificación ideada en esta compañía española tiene previsto incorporarse progresivamente en las próximas semanas con nuevas actualizaciones de los modelos de BQ puestos en el mercado durante el último año y medio hasta la actualidad, aproximadamente. De este modo, los propietarios de estos terminales no tendrán más que aceptar la actualización para que la llamada al 016 ya no deje ningún tipo de rastro.

Esta compañía telefónica española quiere que el Ministerio de Sanidad se reúna con todas las empresas de telefonía operativas en España para que puedan facilitar su aplicación a todas sin excepción. La ministra Dolors Montserrat ha anunciado que se reunirá en breve con todas ellas para lograr definitivamente solventar este contratiempo que durante una década ha expuesto a miles de mujeres sin que se hayan puesto los medios adecuados para evitarlo.

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