Pocas cosas han cambiado, si no es para mal, en el Real Madrid en este recién estrenado 2018. De tal forma que en este encuentro ante el Villarreal para los blancos había en juego algo más que tres puntos.

Porque ante el equipo de la ciudad de la cerámica fue cuando Zidane jugó su último partido como futbolista de club, y ante este rival, caso de no ganar su equipo, se podían iniciar para el galo unas semanas bastante convulsas. Las primeras desde que llegó al banquillo del Bernabéu.

A estas alturas nadie puede negar que el Real Madrid está a años luz del equipo que debería ser. Lo que no quita para que también es real que el fútbol tampoco le está concediendo ningún favor.

Porque ante el Villarreal disputó uno de los mejor primeros cuarenta y cinco minutos de la Liga. Solo su mala fortuna y la magnífica actuación de Asenjo impidieron que se marchara a los vestuarios con ventaja.

Aparte de gol acertadamente anulado a Bale, los locales dispusieron de cinco o seis oportunidades que la temporada pasada, por ejemplo, les hubiera dejado con una clara distancia en el marcador.

Lo de Cristiano ya es para mirárselo. Hasta de tres claras ocasiones dispuso y no es que las finalizase de forma incorrecta es que parece que alguien le ha echado el mal de ojo. Y así las cosas, sobre el coliseo blanco se percibía el temor de que ese dominio, que esa superioridad en las oportunidades de marcar no fueran suficientes para ganar el partido.

Máxime porque el Villarreal era muy consciente de que el paso de los minutos provocaría nerviosismo en todo el entorno madridista. Nerviosismo acrecentado por las tres primeras ocasiones visitantes en el inicio de la segunda mitad.

Era un partido, si cabe, más bonito porque al espectáculo se había unido el segundo equipo sobre el césped. Lo que no variaba era que Asenjo continuaba siendo el mejor de los veintidós futbolistas.

Para afrontar los últimos veinte minutos, Zidane volvía a jugársela con un doble cambio. Solución que no siempre le ha dado buenos resultados. Bajo el run run de las dudas que ya sobrevolaba sobre el Bernabéu, aparecieron Lucas Vázquez y Asensio.

No acercábamos al final con un Madrid que seguro que era plenamente consciente que en estas circunstancias no es que se le haya escapado el título, que tenga complicadas la segunda y tercera posición, es que hasta se mete en un lío para mantener el cuarto puesto.  Y por tanto su futura participación en la Champions salvo el milagro de conseguir la tercera orejona consecutiva.

Fue un encuentro, ya está dicho donde nada se puede culpar a ninguno de los jugadores que en él participaron, Muy serio el Villarreal, que mejoró sensiblemente sus prestaciones en el segundo tiempo y un equipo blanco al que únicamente se le puede achacar su falta de acierto. Que vivió la tragedia en el minuto ochenta y siete cuando Fornals logró un magnífico. Demasiado castigo para un Real Madrid que perdió ante el Villarreal por su falta de acierto.

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2 Comentarios

  1. En época de don Santiago Benebéu de YELTES, esto lo arreglaba de la siguiente manera.-
    En los descansos bajaba al vestuario y decía: estais jugando mal y yo se que se puede remontar, en consecuencia o levantáis el partido o de lo contrario os meto una multa de x pesetas, y así se procedía, de ahí se creó la fama de que el R.Madrid nunca se conformaba con todos los goles que metía, siempre quería más.
    Cuando se perdía, los lunes no había descanso a entrenar desde primera hora de la mañana si se había jugado en casa, o si era fuera por la tarde.
    Cuando se probaba a los jóvenes, todo aquel que fuera con el papaíto y la mamita, no se aceptaba su presencia y quedaban descartados sus niños, tenían que ir solos y si iban acompañados por familiares, estos a callar; -es decir igual que el hijo de este entrenador gabacho actual, su hijo a la puta calle y se acabó, no estar entrenando con el papá y recogiendo coches de las promociones y encima ser tercer portero y estar cobrando.
    En fin etc. etc. etc.
    Pero claro este , era un señor Presidente, que casi siempre estaba en la ciudad deportiva del R. Madrid o en el campo que llevaba su nombre, viendo y observando; cuando le ofrecían café u otra bebida en las instalaciones deportivas, lo pagaba de su bolsillo, y cuando le ofrecían la revista del Club igualmente la pagaba de su bolsillo, siempre decía que el Club era una cosa y el espectador como era el, otra -igual que el Florentino este- casi siempre se desplazaba en los medios de transporte y hablaba con la gente del pueblo -igual que el Florentino este en el aiga de Club-.
    Estuvo relacionado con el Gobierno para hacer un gran estadio -y siempre se valió de recibir las opiniones y otras cosas referente al nuevo estadio de los integrantes de F.C. Barcelona -igual que ahora, verdad- , nunca se valió del Club para ser alguien, ni amamantar a sus empresas, ya que no tenía ninguna, solo se dedicaba a pescar en un pequeño barco en Santa Pola -no como el trepa del Florentino, que sin “su” Club no sería nadie, ni su empresa ACS que esta fuera del concurso de acreedores, verdad, y que solo se dedica ha vender camisetas de su “hijo” el grandullón CR7 y como a los niños pequeños comprarle balones o trofeos para que siga siendo un niño de 33 años; sus compañeros de Equipo son los que se merecen esos galardones, que trabajan, corren, y luchan para este zángano alias el empujabalones.
    En fin, perdón por lo extenso, en consecuencia, para que sepan algo sobre este señor, también era militar de alta graduación, licenciado en derecho -abogado-, jugador de fútbol del R.Madrid, entrenador con carnet -igual que el gabacho-, y gran fichador de jugadores de fútbol, por ejemplo de los míticos, Kopa, Di Stefano, etc; a este último lo despidió -igual que al CR7, verdad-
    Y fue unagran Personalidad en todo el fútbol mundial; ah, y no cobraba nada de su Club.
    Aquí queda lo referido.

  2. En estas circunstancias es cuando hay que dar opciones a los jóvenes recientemente fichados, dándoles entradas masivas en la competición he ir sentando poco a poco en el banquillo a los veteranos, por edad e inútiles; y no haber dejado marchar a otros jóvenes que están triunfando en Europa.
    Y cambiar al entrenador que no sabe nada de variaciones de táctica, ni sabe como juegan los Clubs a los que se enfrenta.
    Y echar algún que otro competente de la directiva, como por ejemplo al Butragueño, el Chendo, el Arbeloa etc.

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