Ni España se convertiría en un régimen comunista bolivariano si gobernase Podemos con mayoría absoluta, ni tampoco sería una dictadura franquista si lo hiciese Vox en las mismas condiciones. Ya está bien del discurso del miedo, de que vienen los rojos con cuernos y rabo o de que vuelve Franco con el Movimiento Nacional.

El mensaje que llega a la ciudadanía es el de las vísceras

Gobierne quien gobierne en La Moncloa, España seguirá siendo una Democracia. Que nadie lo dude. Eso sí, quien esté en el Consejo de Ministros aplicará unas medidas u otras en función de sus apoyos parlamentarios. Pero no olvidemos que España tiene muchas servidumbres y obligaciones a nivel nacional e internacional que tampoco permiten a nadie entrar en el Gobierno como un elefante en una cacharrería.

Es una vergüenza que políticos de uno y otro signo busquen el miedo de la gente, de mucha gente que confía en ellos, que cree lo que dicen, cuando buena parte de ellos sólo busca réditos electorales, cuotas de poder que alimenten su egocentrismo.

¡Claro que hay excepciones! Y muchas. Pero el mensaje mayoritario que desafortunadamente llega a la ciudadanía media es el que apela a las vísceras, a los sentimientos más bajos, en busca de un apoyo electoral. Quienes lanzan esos mensajes saben perfectamente que las cosas no son como ellos las venden, que están manipuladas o, en el mejor de los casos, exageradas hasta la teatralización.

Pero hay mucha gente que está angustiada, que cree que se puede hundir su forma de vida, sin saber que podrá haber cambios importantes según quien gobierne, pero no diferencias radicales, y que siempre tendrá en su poder desbancar al Gobierno en las urnas si no está de acuerdo con sus políticas.

El discurso del miedo no es nuevo, pero ha ido creciendo en tamaño y velocidad como una bola de nieve lanzada por una ladera. Tenemos ejemplos desde hace muchos años.

En los últimos tiempos del franquismo Carrillo dijo al sobrino de Franco en París: “Verá usted que los comunistas no tenemos ni cuernos ni rabo como el demonio”. “¡Que viene la derecha!” fue el grito de guerra del PSOE en la campaña electoral de 1993 contra Aznar.

Miedo, miedo, miedo.

Dejémonos ya de alarmismos apocalípticos. Que cada persona vote a quien quiera, que la clase política sea honesta con la ciudadanía y que esta controle a sus representantes y les pida cuentas por sus hechos y sus compromisos.

Por supuesto que la gestión que hace cada partido es muy diferente, pero todas las políticas son reversibles si la ciudadanía lo quiere. Respetemos más a las personas y exijamos que se vaya de la vida pública quien no esté dispuesto a hacerlo.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

  1. Miedo abra que tener a los que roban y encima les premian volviéndole a votar esos son los que quieren a españa y alos españoles robandole Y que llo sepa podemos en madrid ni en barcelona 0 zaragoza robaron o esque hay miedo porque iglesias seba comiendo los niños por la cales

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

trece + cinco =