La situación en Venezuela empeora cada día. Y ahora el país está al borde del colapso. Pero la crisis en este país no es un fenómeno reciente. Durante la última década, los adversarios de la Casa Blanca preparaban su escenario de una guerra civil y una intervención ulterior, que estamos viendo. Y por eso, se plantea la cuestión si realmente Venezuela es motivo para la preocupación para los Estados Unidos y por qué?

La causa más principal es económica…controlar las mayores reservas de petróleo del mundo, la segunda reserva mundial de oro y octava en gas natural. Además, los yacimientos de diamantes se encuentran en el territorio de Venezuela. Bajo el gobierno del heredero del ex presidente venezolano Hugo Chávez las empresas norteamericanas perdían el control sobre la industria petrolera de la República Bolivariana. Y hoy los estadounidenses tratan de recuperar por entero sus inversiones iniciales, generando más la inestabilidad política en el país latinoamericano.

No se puede descartar las razones políticas. Washington ha trazado una ruta hacia un golpe de Estado, para lo que en el país fue creado artificialmente un clima de dualidad de poderes después de la proclamación del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela. Por cierto, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, ha anunciado este martes, 2 de abril, el allanamiento de la inmunidad parlamentaria del líder opositor venezolano. Esa decisión da la oportunidad de iniciar un procedimiento penal contra el líder de la oposición y es un paso hacia su posible detención. Además, a fines de marzo el jefe de la Dirección General de Control de Venezuela le prohibió a Juan Guaidó ocupar unos cargos públicos durante 15 años. Pero no se enfada, porque Washington continúa ofreciéndole a Guaidó su fuerte apoyo y trata de destituir al gobierno legítimo de este país latinoamericano.

Así, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, llamó al inicio de la “Operación Libertad” para el sábado 6 de abril, cuando comenzará una serie de protestas en la calle contra Nicolás Maduro. La operación será apoyada por la Casa Blanca, según reveló un documento publicado en febrero de 2018 por la Agencia de los EE.UU. para el Desarrollo Internacional (Usaid), y que detallaba la creación de redes de pequeños equipos, que funcionarían de una manera muy similar a la que Guaidó describe en su plan para la «Operación Libertad».

Por consiguiente, la incitación directa externa llevará a la inestabilidad interna del país, se toman medidas para dividir a las fuerzas armadas. Una serie de sanciones contra el sector petrolero y bancario y financiero de Venezuela ha entrado en vigor. Entonces, el gobierno venezolano cree que los cortes de electricidad en el país son el resultado del sabotaje de los Estados Unidos y la oposición. Esto no es casualidad, las centrales eléctricas venezolanas se construyeron por las empresas estadounidenses, todos ellas están conectadas a los sistemas de SCADA, o sistemas de control de nivel superior. En esta situación, realizar un ciberataque no sería difícil para los Estados Unidos.

A primera vista, se puede pensar que todos hablan mal de Washington. Pero el plan del presidente estadounidense Donald Trump de presionar para que Maduro renuncie se ha topado con la propia historia de intervenciones de Washington en toda la región entre 1898 y 1994. Según un estudio de la Universidad de Harvard publicado en 2005, Washington  logró su objetivo de cambiar gobiernos en América Latina y el Caribe más de 40 casos. Esto incluye 17 ejemplos de intervención «directa», es decir, que implicaron el uso de fuerzas militares, agentes de inteligencia o empleados del gobierno de Washington. Por otro lado, 27 episodios de intervención «indirecta» —donde los protagonistas fueron actores locales en cada país con el apoyo de EE.UU. Por ejemplo, el golpe militar en Chile que derrocó al presidente Salvador Allende en 1973. Las pruebas documentales aparecieron años más tarde.

«En casi todos los casos, los funcionarios de EE.UU. citaron intereses de seguridad de EE.UU.» para las intervenciones, señaló el historiador John Coatsworth en el estudio.

Quizás, la situación en Venezuela se usa como un campo para satisfacer las ambiciones imperiales de los Estados Unidos, y dado que Donald Trump luchará por su reelección, la política exterior de los EE.UU. es uno de los principales factores de destituir al gobierno de Nicolás Maduro. Esto sucede mediante la aceptación tácita de la sociedad europea, preocupada por sus propios problemas.

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Diplomada en periodismo en la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Dedica la mayor parte de su carrera a la opinión de los últimos acontecimientos en la arena internacional. Especialmente, interesada en las relaciones entre la Unión Europea y los Estados Unidos, la política de Alemania y Francia, como países líderes de la UE y la crisis migratoria, y desde luego, en la política nacional. Ha escrito con regularidad para los diarios digitales como Diario Crítico, La Tribuna del País Vasco, Alerta Digital, en las redes de publicación y opinión como Reeditor y Globedia, y en sus blogs de WordPress y Twitter. Escribe en español e inglés. Puede escribir artículos en temas propuestos por los redactores de los medios de comunicación.

4 Comentarios

  1. El terrorismo americano debería acabar ya. Ha causado demasiados muertos y, demasiadas injusticias. Por donde pasa su poder, no crece la hierba. A no ser que sea mala hierba. Hunde en la miseria a Venezuela para preparar el camino a un golpe de estado con su «hombre de paja». Esperemos que Rusia y China puedan parar sus agresiones.

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