Defino “Excelencia”: “resultado superior a lo esperado o respuesta plena a lo necesitado, exigido, deseado”. Vienen procesos electorales. En Diario 16 invité a actuar como “accionistas” en junta general. Es de las muy pocas oportunidades para “incidir” en una gestión que es trascendente. Como consultor he abordado muy a menudo la dinámica empresarial, directiva, cara a optimizar la “eficacia o eficiencia”. Nos centraremos en lo que Peters y Waterman aportaron como “Excelencia”. Desde su aparición, se considera que es una característica y exigencia esencial en todos los campos. ¿Quién no desea unos servicios excelentes? Es “filosofía” pero también “metodología” de gestión perfectamente materializable. ¿La aplicamos al estado español, a sus dirigentes, estamentos, votantes…?

¿Qué son organizaciones, estados, partidos, excelentes?

Son excelentes cuando destacan clara y positivamente sobre los demás. Demuestran  capacidad superior en todos sus ámbitos, generan los mejores resultados de todo tipo, aportan más y mejores servicios, van por delante de las necesidades, destacan positivamente sobre sus competidores, crecen más, generan más recursos, potencian y optimizan a todos sus equipos humanos, consiguen que “todos” se sientan corresponsables de la consecución de objetivos, atraen y retienen a los mejores talentos, innovan constantemente, se orientan al futuro… entre otras características. Superan las expectativas o dan la mejor respuesta posible a las mismas. Invito al lector a que someta estos factores a la realidad y evolución del estado español en sus diferentes estamentos: monarquía, sistema político, parlamentario, partidos, sistema judicial, dinámica económica, sindical, territorial, educación, innovación, etc. ¡Y a los votantes! ¿Qué sugieren los indicadores y su evolución a nivel de estado, a nivel de los grandes conflictos políticos, económicos, sociales, territoriales como con Cataluña…?

Cara a la EXCELENCIA, ¿se suma o se resta…?

La “excelencia” de un estado, partido, organización ¿es la SUMA de las diferentes aportaciones de sus protagonistas…? ¡No! Es el “saldo” de las diferentes contribuciones. Un equipo deportivo es excelente cuando “todos” sus componentes lo son. “Uno” que falle “resta” excelencia y, posiblemente, se pierda el partido o el campeonato. Cuantos más sean los que están lejos de la Excelencia, ¡peor! En esta, un 9 es un “ -1”. Un 8 es un “ -2”. Así sucesivamente. La gestión de un estado, de una organización, exige “excelencia”. Eso requiere dirigentes que lo sean por sus ”competencias” ACTITUDINALES, FORMACIÓN ACTUALIZADA y FUNCIONAL, APTITUDES. No hay estados, organizaciones, empresas excelentes. Lo son cuando están dirigidas, integradas por PERSONAS EXCELENTES por sus competencias. Quienes no lo son “restan”. Sé que la excelencia es muy subjetiva. Ya se puede someter a un cierto análisis a los dirigentes políticos, a los diversos estamentos protagonistas. ¡A los propios votantes! Globalmente, “¿SUMAN” o “RESTANEXCELENCIA, tratan de excluirse…? ¿Qué ACTITUDES demuestran? ¿Qué nivel de FORMACIÓN aportan? ¿Qué APTITUDES? ¿Tienen como proyecto común situar y mantener al estado en la EXCELENCIA? ¿Tenemos los votantes un proyecto común, integrador, que sume o…?

¿Puede aplicarse la Excelencia al CONFLICTO Cataluña/España?

Perfectamente posible. Objetivamente, es opinión mayoritaria que desde hace muchos años Cataluña “suma”, hace muy importantes aportaciones positivas a la dinámica del estado español en todos los ámbitos. Sin embargo, la conciencia predominante en Cataluña es que el estado “resta” en muchos campos: constitucionales, estatutarios, presupuestarios, económicos, democráticos, en justicia social, libertad, identidad, cultural, etc. En un análisis riguroso, Cataluña forma parte de las FORTALEZAS del estado y por eso éste se opone a la independencia. Para muchos catalanes, España forma parte de sus DEBILIDADES, LIMITACIONES y por eso aspira a una consulta de autodeterminación o a la independencia. O así se percibe mayoritariamente. Buena parte de su sociedad “reacciona”. Cara a lo que debería ser una irrenunciable EXCELENCIA, ¿cómo piensan actuar los candidatos a dirigir el estado español hacia ella? ¿cómo piensan integrar voluntaria y satisfactoriamente a Cataluña en un proyecto común hacia la EXCELENCIA?

¿Con qué ACTITUD, FORMACIÓN ESPECÍFICA, APTITUDES se presentan? ¿Y los votantes…? ¿Cuánto hay en juego cara al nivel de EXCELENCIA que “todos” precisamos, exigimos…? ¿Sumando, restando… o excluyendo…? ¿Hacia la Excelencia o alejándose, alejándonos, de ella…?

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