Nostalgia es una palabra que está bastante denostada, se suele decir: “hay que mirar hacia el futuro y no sentir nostalgia del pasado”. Por supuesto eso en líneas generales se ha venido produciendo, sobre todo si nos atenemos y reconocemos los avances de toda índole experimentados en la Sociedad, que nos ha permitido alcanzar mayores cotas de progreso y bienestar.

La nostalgia va ligada a la añoranza y en ese sentido, si se puede enmarcar, recordar y añorar como socialistas, que tiempos pasados de nuestra organización política el PSOE, fueron muchos mejores. Como los vividos desde su fundación por Pablo Iglesias Posse el 2 de mayo de 1879 y hasta que se logró un solo diputado a Cortes, precisamente él mismo en las elecciones de 1910.

Durante esos 31 años, tuvieron que pasar una autentica travesía tortuosa y muy difícil del desierto. Con toda seguridad el compromiso y sacrificio de todas/os ellas/os, forjaron compañerismo y cohesión que ha sido el principal referente durante estos 140 años de existencia del PSOE. Sus esfuerzos y sacrificios han sido el mayor de los ejemplos y legado para los socialistas que desde aquel lejano pero memorable inicio, nos hemos venido incorporando a su proyecto y así, poder lograr mayores cotas de libertad y justicia social, para la clase trabajadora y sobre todo los más humildes y desfavorecidos.

A lo largo de su historia el PSOE ha pasado por diferentes etapas, que le han dejado huellas de diversos tipos, muchas la mayoría positivas y algunas negativas. Analizando la contemporánea por quienes la hemos vivido tomando como referencia el Congreso de Suresnes, celebrado entre los días 11 al 13 de octubre de 1974 y hasta bien entrada la Transición, formando parte de su devenir, tenemos que llegar a la conclusión de que durante aquel tiempo pasado, primaba nuestras buenas relaciones y compañerismo y en consecuencia, podría justificarse el sentimiento de añoranza.

En esa época era consustancial entre nosotras/os el respeto y la tolerancia. La militancia activa la teníamos garantizada por mediación de la formación que recibíamos y la información que a través de los órganos internos del Partido se nos facilitaba, lo que nos permitía establecer debates y a través de los mismos, adoptar decisiones democráticas que enriquecían la vida del PSOE.

Ese pasado tan loable empezó a tener fecha de caducidad, a partir de finales de los 80 del siglo pasado y ha venido ocurriendo debido al poder que cada vez más iba acumulando el Partido Socialista en su diversos niveles: estatal, regional o de nacionalidad, provincial, insular y local. Al socaire del poder empezaron a arribar muchas personas y bastantes, sin méritos que les avalaran, han llegado a los cargos institucionales e incluso y como consecuencia de haberse jerarquizado las estructuras, que condicionan el funcionamiento del conjunto de nuestra Organización, se vienen perpetuando en los mismos.

No estamos en contra de la renovación y la consideramos necesaria y conveniente, pero siempre que no sea a costa de marginar a militantes de probada experiencia, capacidad y valia. El PSOE llegó a ser mucho más democrático, plural y participativo. Sus actuales estructuras jerarquizadas están posibilitando indeseables e injustas marginaciones, protagonizadas sin recato y en muchos casos por dirigentes, que suelen tener cargos orgánicos e institucionales al mismo nivel y desde éste, condiciona y mediatiza al conjunto del Partido por ser jueces y parte.

Lo peor ha sido “haber tirado por la borda” durante éste tiempo gran parte de nuestros valores principios y convicciones, hasta el punto de haberse creado un vacío ideológico y reivindicativo que originó la aparición del Movimiento 15M en 2011 y su posterior conversión en un partido político como es Podemos. Desde las primeras elecciones a las que se presentaron en mayo de 2014 al Parlamento Europeo hasta la actualidad, los votos que han venido obteniendo de forma natural tendrían que haber sido nuestros.

En todo esto hemos tenido poco que ver la militancia de base del Partido, al estar éste condicionado o supeditado a los dirigentes, verdaderos causantes de haberse producido esta situación y ahora que ya es prácticamente irreversible, son quienes cuestionan la existencia y trayectoria de Podemos, llegando a utilizar en su contra todo tipo de criticas bastantes fuera de contexto y negativas.

Nosotros/as como veteranos/as socialistas consideramos que nunca tendríamos que haber abandonado nuestras señas democráticas e ideológicas de identidad. En consecuencia, en ésta Sociedad cada vez más injusta y depredadora, se hace necesario que recuperemos los valores y principios perdidos, en la seguridad de tener la comprensión y el apoyo de la mayoría social que compone la Sociedad, a la que debemos ofrecerle más libertad y justicia social. Aparte de ser también la mejor de las formulas para combatir a la reaccionaria derecha y al populismo de extrema derecha.

Somos veteranas y veteranos por nuestra edad y amplia militancia en el PSOE. Nos consideramos autónomos y autónomas, porque física y mentalmente estamos capacitados y capacitadas para pensar y actuar con plena autonomía, siempre claro esta, teniendo en cuenta y respetando las decisiones emanadas por los órganos de nuestro Partido. Y por supuesto socialistas, porque desde la coherencia lo hemos venido demostrando con nuestros compromisos, sacrificios y acciones.

Con nuestra experiencia y capacidad, queremos desinteresadamente dinamizar a nuestro Partido el PSOE y desde la lealtad, colaborar con las compañeras y compañeros responsables institucionales, para que realicen la mejor gestión posible. Es de esperar que esta positiva y constructiva iniciativa sea bien acogida y así, conjuntamente podamos desarrollarla y llevarla a la practica.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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