Érase un país donde la Derecha estaba representada por el partido Uno. El partido Uno, asolado por la corrupción, que llegó a tener más de 100 imputados en una comunidad autónoma como la C. Valenciana, que propinó enormes hachazos al Estado de Bienestar español, que fue débil con los fuertes y fuerte con los débiles, acabó siendo desalojado del poder en casi toda España. Fue entonces, cuando alguna de las cabezas pensantes de la élite económica, de los poderosos que estaban detrás del partido Uno, ideó la solución ante lo que parecía un prolongado periodo de ostracismo de su creación: había que convertir al partido Uno en un partido Trino. Sólo de esta forma podrían volver al poder y seguir adelante con su tarea sin trabas. De esta manera, surgió el partido Trino, es decir se subdividió sutilmente y con disimulo el partido Uno en tres partidos con la misma base. Fue una idea brillante; votantes angustiados por la corrupción del partido Uno, incluso algunos votantes con ganas de dar una patada al sistema, podrían votar a alguna de las subdivisiones del nuevo partido Trino, y pensar incluso que estaban votando algo nuevo. No hace falta que digamos que el partido Uno es el PP, y que el Trino es la suma de PP, Ciudadanos y Vox.

Ciudadanos parecía en principio ser suficiente para contener la hemorragia del partido Uno, del PP. Para ello surgió, y para ello fue ensalzado y potenciado por la élite económica. De su carácter neoliberal caben a estas alturas pocas dudas. Y no sólo porque detrás de su corpus ideológico económico estén personajes como Garicano o Manuel Conthe que siempre han orbitado alrededor del PP. Tampoco únicamente por sus propuestas de un tipo único de IVA, rebajar el tipo máximo del IRPF o el dichoso Contrato Único, es decir precariedad para todos. Es que cuando han podido actuar, se han alineado sistemáticamente con el PP en materia económica, como por ejemplo en criticar la subida del salario mínimo o en torpedear el aumento del techo de gasto. Sin embargo, el problema de Ciudadanos es su aroma tan elitista a lo Macron. No era suficiente para completar la jugada. Era necesario articular el partido Trino. Para ello surgió y se potenció a Vox.

Vox, cuyo principal líder, el señor Abascal, es discipulo de Esperanza Aguirre, la lideresa condesa, es un partido ultra en muchas cosas. Pero fundamentalmente es un partido ultra-liberal y ultra-tatcheriano. No es pues un partido para nada antisistema, aunque haya ganado votos del descontento. Es un partido pro-sistema, que quiere ayudar a llevar a sus últimas consecuencias el sistema neoliberal que ha asolado este país en particular y Europa en general. Su corpus ideológico económico persigue ese objetivo. Así, Vox propone un tipo único de IRPF del 20 % para los que ganen hasta 60.000 euros, algo plenamente tacheriano y que implicaría que pagase el mismo porcentaje un auxiliar administrativo que un ingeniero o directivo medio. Proponen así mismo rebajas impositivas que implicarían un déficit de más de 50.000 millones, algo que llevaría a que entrasen en quiebra la sanidad y la educación públicas y que nos encaminásemos hacia un modelo norteamericano, modelo recordemos que deja sin cobertura sanitaria a más de 30 millones de personas y donde los estudiantes universitarios pueden acabar sus estudios con fácilmente una deuda superior a los 150.000 euros. Claro que la medida estrella de Vox (¿con eso piensan arreglar los 50.000 millones de déficit?) es caminar hacia una pensión en parte pública y en parte privada, con lo que invariablemente las personas con menos recursos o que han sufrido la lacra del paro verían reducida notablemente su pensión. Para decirlo claramente, pretenden iniciar el camino de la privatización de las pensiones.

Sin duda, Vox no logrará sus pretensiones. Pero hará que la vida del partido Trino sea todavía más cómoda en el ámbito neoliberal. Para eso surgió. Ahora bien, su éxito sólo se puede explicar por la deriva de una izquierda que ha abandonado el concepto de clase y de cambio económico por el terreno de juego identitario y cultural. Abortar ese éxito por parte de la izquierda es pues sumamente sencillo. Sólo hay que querer. ¿Se quiere?

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2 Comentarios

  1. El problema de la Izquierda es que el Sistema que sostiene al Trino esta en contra de una verdadera Izquierda y el PSOE es otro engendro de ese Sistema para engañar a la gente decente que quiere progresismo y bienestar para todos, o sea los que podemos denominar de izquierdistas. Creo que en España hay una mayoría de personas decentes que se pueden denominar de Izquierda, a pesar de la demonización que hizo Franco. Como así se demostró en1982 donde los votos del PSOE y el PCE superaron de sobra el 50%. Estos izquierdistas se creyeron que el PSOE les representaba y cuando este mostró su autentica cara se quedaron confusos y desorientados y aun cuando en 1986 surgió Izquierda Unida, tratando de mostrar el engaño, el Sistema movió sus hilos para terminar convirtiéndola en una muleta del PSOE. Esto creo mayor confusión y desorientación. En 2014 surge PODEMOS como una verdadera Izquierda, aunque no hiciera bandera de ello dado que esa palabra estaba prostituida, y ya todos sabemos lo que paso. El Sistema ataco duramente a PODEMOS y sus dirigentes desde distintos frentes, desde afuera y desde dentro, y se saco de la manga un partido, Ciudadanos, que como bien dijo el Presidente del Banco Sabadell “tenemos que hacer un PODEMOS DE DERECHAS”, con un discurso, en principio, de centro izquierda para engañar a esos votantes que empezaban a tener esperanzas. Así ha aumentado la confusión y desorientación entre la gente decente que quiere el bienestar para todos y no solamente para una minoría, el 1%, de privilegiados que desgraciadamente forman el Sistema que mantiene el Poder político, económico, judicial y de medios de comunicación. Así entre un importante numero de personas ignorantes y totalmente idiotas que votan a sus propios verdugos y un porcentaje importante de los más lúcidos que están confusos y desorientados ante tantas manipulaciones, estamos como estamos. La esperanza es que estos últimos salgan de la confusión y algún idiota se ilumine y deje de votar a sus verdugos y se den cuenta que, actualmente si hay una alternativa que se llama PODEMOS, representada principalmente por Pablo Iglesias y su gente más cercana.

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