Las juntas de tratamiento de los centros penitenciarios de Lledoners, Puig de les Basses y Wad-Ras han decidido por unanimidad establecer el tercer grado a los presos políticos.

Con esta decisión Oriol Junqueras, Joaquín Forn, Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart tendrán que acudir a dormir a los centros penitenciarios y podrán estar el fin de semana en sus casas. También aumentan los permisos penitenciarios (pasan de 36 a 46 al año).

Confirmación por parte del juez de vigilancia penitenciaria

La decisión aún debe ser confirmada por el juez de vigilancia penitenciaria, aunque no se esperan sorpresas en este sentido. Posteriormente, cabría recurso y en su caso, sería el Tribunal Supremo quien resolvería sobre la cuestión. Se espera la confirmación por parte del Departamento de Justicia en un plazo máximo de dos meses.

El tercer grado no es un eximente de pena

El secretario de Medidas PEnales, Reinserción y Atención a la Víctima, Amand Calderó ha señalado al anunciar esta información, que «el tercer grado no se trata de un eximente de la pena, que no hay ningún tercer grado que deje a nadie en libertad». Además, ha querido subrayar especialmente que las juntas de tratamiento responden a criterios estrictamente técnicos, donde no caben decisiones de carácter político.

De hecho, las tres juntas penitenciarias se han reunido de manera simultánea para evitar que hubiera presiones o intoxicaciones, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores.

Jordi Cuixart reacciona: «Hicimos lo que teníamos que hacer»

El líder y preso político, Jordi Cuixart ha expresado su opinión al respecto al conocerse la noticia: «Hemos hecho lo que teníamos que hacer. Y sigo totalmente convencido de la legitimidad de la lucha no violenta y la desobediencia civil como instrumentos para transformar la sociedad. Ningún tribunal nos impedirá ejercer derechos fundamentales».

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre