Esteban Cabal asegura haber sido torturado por el expolicía Billy El Niño cuando tenía solo 17 años. Ayer presentó una querella colectiva, junto a otras cuatro víctimas más, contra el tristemente célebre agente del régimen franquista. Para tratar de sortear la Ley de Amnistía de 1977 y la prescripción de los tribunales, los damnificados alegan que los hechos se podrían enmarcar en un “delito de lesa humanidad”, que no tiene  fecha de caducidad y es perseguible en cualquier momento con independencia del tiempo que haya transcurrido. Este es un extracto de la entrevista que Cabal mantuvo ayer con la periodista Mamen Mendizábal en el programa Más Vale Tarde de La Sexta.

 

A usted le torturaron en el año 1976. Han pasado 43 años. ¿Cómo se ha sentido hoy al presentar la querella en los juzgados de Plaza de Castilla?

Bien, normal.

Pero ha presentado una querella contra su torturador, no se hace eso todos los días…

Sí, pero nosotros no presentamos una querella por rencor, de hecho yo le he perdonado hace muchos años. Presentamos una querella para que la sociedad española conozca lo que realmente pasó. Fíjese, a mí me torturaron después de morir Franco, un año después, que todavía había torturas en este país. Me torturaron siendo menor de edad. Billy El Niño era el ejecutor pero estaba a las órdenes del ministro del Interior, que era Martín Villa, que luego ha seguido desempeñando altos cargos en la Administración.

¿Y en esa querella aparece Martín Villa o solo Billy El Niño?

Martín Villa está reclamado por la Justicia argentina porque la primera querella se presentó en aquel país y en esta no aparece. Es posible que aparezca, es lógico porque si él era el jefe de todos estos, de todos los torturadores del franquismo… A mí me tuvieron durante siete días y siete noches casi ininterrumpidamente torturándome siendo un niño. ¡Torturar niños después de la muerte de Franco! Eso tiene que salir a la luz, la sociedad lo tiene que conocer y no puede seguir existiendo la impunidad que hay ahora.

¿Qué le hace pensar que esta querella sí va a prosperar cuando hemos visto que las anteriores no lo han hecho?

Que detrás hay una asociación, un equipo de abogados que trabaja desinteresadamente como militancia política. Esos abogados me han explicado que la querella argentina no ha prosperado porque la Justicia española se ha cerrado en banda y porque no se puede extraditar a Billy El Niño y a Martín Villa. Ha habido muchas denuncias individuales, pero esta es la primera denuncia colectiva que se presenta después de que fuera admitida a trámite otra en Valencia. Y eso ha sentado un precedente que nos da la esperanza de que esta también sea admitida a trámite.

Ustedes quieren probar que esto era un sistema de torturas, un crimen de lesa humanidad, de manera que no prescribe…

Era un sistema de torturas, lo sabe todo el mundo, no me torturaron a mí, torturaron a miles de españoles, algunos de ellos muy famosos como por ejemplo Paco Lobatón, la presidenta de un partido feminista, Billy Meyer, que fue eurodiputado… Es decir, que no se puede negar que en este país se torturaba sistemáticamente, incluso a los chavales del instituto, como yo, cuyo único delito era pertenecer a un sindicato clandestino de enseñanza media, a la Federación de Estudiantes Demócratas de Enseñanza Media…

¿Lo torturaron siete días con sus siete noches?

Exactamente. Tenía 17 años y no fui a la cárcel primero porque me llevaron al juez de Guardia y el mismo juez presentó denuncia por torturas contra Billy El Niño… Previamente me habían llevado al médico forense de los juzgados, que había rellenado diez folios de lesiones. Yo estaba reventado, me habían dejado hecho una piltrafa. El mismo juez presentó denuncia y luego el juez de Orden Público me dijo: “Mira, tienes suerte y no te voy a llevar a la cárcel porque evidentemente cualquier cosa que hayas declarado en la Policía no tiene ningún valor; eres menor de edad, con lo cual sería la mitad de la condena y además, por lo que dices tú, llevas un año fuera del país”. Yo llevaba ese tiempo viviendo en Francia, entonces todo lo que me acusaban era falso…

¿Y denunció a Billy El Niño?

Yo lo denuncié, pero lógicamente el último día, cuando salí de la Dirección General de Seguridad, que era el centro de torturas del franquismo, a mí me dijo Billy El Niño: “Si me denuncias por maltrato te mato”.

Y eso le motivó todavía más para denunciarlo…

Llegué al juez y le dije: “Me han torturado”. Con el acta de lesiones presenté denuncia. Le denuncié a él, a El Gitano, a Roberto Conesa, a todos los torturadores que me torturaron a mí. Me citaron para ratificar la denuncia, acudí y me volvieron a citar acompañado de mi padre o tutor. Lo que pasa es que mi padre se negó a venir y entonces la denuncia se archivó. Mi madre sí quería venir. Pero como mujer no tenía derecho a representarme legalmente. ¿Te lo puedes creer?

Y Billy El Niño sigue con las medallas…

¡Es que clama al cielo! De las cuatro medallas, tres se las han dado en democracia. En democracia entre comillas… Y esas tres medallas llevan aparejadas un sobresueldo, es decir, que está ganando un dineral por ser un torturador. ¿Pero esto qué es? Hombre, por favor… ¿En qué cabeza cabe?

Sus compañeros no deberían tener más de veinte años…

Éramos todos muy jovencitos.

Y todos inocentes…

Éramos culpables de luchar por la democracia.

¿Usted volvería a hacer todo lo que hizo en el pasado?

Yo creo que sí.

¿Ha conocido a alguien más sádico que Billy El Niño?

No.

¿Se sintió desprotegido por nuestro sistema?

Bueno, ya me sentía desprotegido antes de ser torturado… Teníamos un Gobierno de ultraderecha y era una dictadura fascista.

Cuando escucha a la ultraderecha hacer exhibicionismo de Falange o volver al pasado, ¿qué piensa?

Que deberían estudiar Historia y viajar. El fascismo se cura leyendo y viajando.

¿Debería ser Franco exhumado del Valle de los Caídos?

Eso me da igual porque no significa nada un cadáver para mí. Esto no es una cuestión ideológica; la tortura no es una cuestión de derechas o de izquierdas, hay que erradicarla de este país y de todos. Y ya está.

¿No guarda rencor?

No, ninguno.

¿Y sus compañeros de querella?

No lo sé, pregúnteselo a ellos. No creo… Nosotros somos conscientes de que a un hombre que tiene ochenta años no lo van a meter en la cárcel. No es ese el objetivo ni es lo que va a ocurrir, es muy raro que metan a un hombre de ochenta años en prisión… El objetivo es la concienciación y derrumbar el muro de impunidad, que ya está bien en este país. Es que ha habido muchos casos de torturas incluso después de la muerte de Franco…

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