Gorka Romaña Cirión Ruiz y Rafa Ruiz Beltrán, 43 y 41 años de edad son primos, sus padres primos carnales, son dos jóvenes emprendedores, protagonistas de esta aventura, tanto la familia de uno y otro por rama paterna se distinguieron siempre por tener una fuerte vocación por el comercio. Estamos hablando de varias generaciones en su conjunto. He hablado con ellos en sus respectivos negocios, narran esta historia de vida como su testimonio personal. Se tienen una gran amistad y comparten localidad de futbol juntos en el Estadio San Mames. El Athletic, como ellos dicen por encima de todo.

Quedamos citados en la tienda Ultramarinos Manuel Romaña en la calle San Francisco.

La abuela de Gorka y el abuelo de Rafa eran hermanos, tenían otros cinco hermanos más, ya se sabe en aquella época lo normal era tener muchos hijos, entre seis y diez. Todos fueron muy comerciantes. Provenían de la zona de las Encartaciones de Bizkaia, concretamente de Villaverde de Trucíos. Tenían un ultramarinos en esta población, ahí comenzó todo.

En un momento determinado acuerdan abrir nuevas tiendas de ultramarinos en la capital, en Bilbao. Había muchas bocas que alimentar y la actividad agrícola y ganadera no daba para subsistir. Estamos hablando de primeros de siglo XX, sobre el año 1.900. Unos deciden emigrar a Madrid y otros para Bilbao. Dos los que deciden marchar a Madrid y montar dos tiendas, una camisería y una mantequería, apodada entonces Mantequerías Bilbaínas.

Ya no siguen esos negocios, en este último – como ellos afirman- está la actual sede del Partido Popular. Los que marcharon para Bilbao deciden implantarse entre las Calles San Francisco, Las Cortes, Hernani, Bilbao la Vieja, porque era la zona de más relumbrón para el comercio en toda la ciudad. Montaron entre toda la familia ocho tiendas, todas ellas ultramarinos.

Conviene destacar que en toda esta zona se llegaron a montar 29 tiendas dedicadas a lo mismo. Además había sastrerías, tiendas de ropa, zapaterías, ferreterías, pescaderías, etc. Era una zona de paso desde la zona del barrio de Indautxu, de Rekalde, hasta el Mercado de la Ribera, fue hasta los años setenta a ochenta. Posteriormente la zona de San Francisco, Cortes entró en un cierto declive. Ahora se plantean grandes esperanzas en su rehabilitación, con el macro proyecto de la entrada del AVE en Bilbao, que quedará a pocos metros de esta zona llamada Bilbao La Vieja en otros tiempos de gran actividad.

Eso da una idea del vigor y la pujanza de la zona. Era la mejor zona comercial de Bilbao, junto al Casco Viejo, tan solo separado de él por la Ría del Nervión, verdadero eje de la ciudad. Entonces las industrias de la Siderurgia, Altos Hornos y de los Astilleros estaban muy boyantes con mucha actividad laboral y bocas que alimentar. Que mejor que instalarse con una tienda de ultramarinos. Al estómago hay que llenarlo todos los días. También cogieron buenas distribuciones, como Revilla, Koipesol, chorizo de León, etc.

A esas personas les sustituyeron los padres de Gorka y Rafa, y actualmente los hijos. Hasta los años 40 algunos fueron cerrando, otros montaron distribuidoras de alimentación y únicamente quedaron los padres de Gorka y Rafa después de los 40, que han pasado los negocios en épocas ya más recientes a otra generación de estos dos primos. La tienda de Rafa Ruiz situada en la calle Hernani anteriormente a ser de Vinos y Licores, fue también ultramarinos.

Rafa Ruiz vende vinos y licores de calidad, Gorka Romaña legumbres, toda clase de conservas y lo que entonces se llamaba coloniales, aceites y buen bacalao, pues no hay que olvidar que los platos reyes siempre fueron en el “botxo” bilbaíno, la variedad a la Bizkaina, al Pil Pil y al estilo Club Ranero, una variedad gastronómica creada por el cocinero francés Alexandre Caveriviere, nacido en Burdeos que vivía en el barrio bilbaíno de Artxanda. Trabajaba como cocinero en la Sociedad Bilbaína, se afamaba también de ser indautxutarra emparentado gastronómicamente con el catalán Bacallá amb Samfaina.

Lo de estilo Ranero –comenta Gorka Romaña- procede del Club Ranero formado por aficionados al juego de la rana que hacía sus partidas en el Txakoli de Tablas en el barrio de Abando. El plato es un pil-pil con piperrada frita. Todavía conserva la cuchilla para cortar las grandes bacaladas en su tienda, dice que hace muchos años el bacalao libró de grandes hambrunas a la población bilbaína.

Nunca ha habido dudas de continuar o no con ambos negocios –afirman con rotundidad-.

Es algo que han vivido desde niños, son sus vocaciones personales, además se relacionan mucho y conocen caras nuevas, lo que es muy estimulante para ambos. Los padres de Gorka Romaña vivían arriba de la tienda de ultramarinos, era como estar en casa en San Francisco número 24, junto al Museo de Reproducciones de Bilbao. Venía una clienta y te llevaba de paseo, jugabas a canicas en la puerta de la tienda, hacías recados para conseguir una propina. Mamé el negocio y como los estudios no se me daban muy bien, opté por continuar con la tradición-dice. La tienda funciona desde finales del siglo XIX, abierta desde hace 120 años. El padre de Gorka, Manuel se hizo cargo de ella desde 1.948. Los sacos de alubias, garbanzos y lentejas de máxima calidad y así hasta 30 clases de legumbres con clientes de todo Bilbao. Una de las estrellas la alubia tolosana y Gernikesa. También lucen con esplendor las conservas tanto de pescado como de tierra. La madre de Gorka y su mujer Nati son constantes asesoras en esta tienda de barrio. Gorka me dice, sácalo como homenaje a ellas dos.

Ambos argumentan que mirando al futuro los comentarios de sus padres hacín alusión a las dudas lógicas hacia unos hijos que no sabrían sustituirles, como salto generacional. Afortunadamente no ha sido así. Su padre Manuel Romaña (q.e.p.d), afirmaba que esas dudas igualmente se manifestaban por su abuelo.

Fue su abuela la que trajo a Manuel Romaña –padre de Gorka- para Bilbao después de una corta aventura como trabajador en Madrid en Mantequerías Bilbainas, -de pinche y mal pagado- a trabajar con su tío –el abuelo de Rafa Ruiz- , hasta que decidió montar su propia tienda y cogíó el local de San Francisco 24, que lleva activo como ultramarinos desde 1.880. El que construyó estas casas –dice Gorka- montó el negocio, se llamaba Eusebio Zulueta, apodado “el narizotas”. Indalecio Prieto vendió periódicos en la esquina de esta casa y se mantuvieron tertulias políticas entre latas de anchoas, bacalao y aceite.

Mucha gente conoció sobre los 60-80 el gran esplendor de la zona donde se sitúan, con los teatrillos, cabarets y salas de fiestas de los “vodevil” aunque también creció un atractivo para la prostitución, que ya ha sido casi desalojada actualmente. La Corporación bilbaína ha hecho un gran esfuerzo en regenerar la zona, lo que da nuevos bríos a los comerciantes de siempre. Ambos establecimientos “Ultramarinos Manuel Romaña y Vinos y Licores Rafa Ruiz” ya han sido galardonados por la Asociación de Comerciantes de Bilbao, “Denok Bilbo” recientemente a “establecimientos emblemáticos”. Eso-comenta Gorka- es una inyección de moral, te ayuda a pensar que estás haciendo las cosas bien, luego “tira palante”. Te ayuda a dormir tranquilo, aunque eso siempre es difícil al tener comercios propios –afirma Rafa-.

De esta zona salieron hacia las zonas de moda, como Indautxo, Abando, Gran Vía, establecimientos como La Palma, Ayestarán, Muro, Barandiarán y otros que igualmente han desaparecido hace poco, pero permanecieron incólumes las familias como la de Gorka Romaña y Rafa Ruiz, comercios tradicionales de toda la vida con gran historia a sus espaldas. Un reto para ellos, por lo de permanecer en una zona antes vigorosa. Ellos personalmente venden y reparten a la antigua usanza. Es verdad que han añadido la visita a establecimientos de hostelería como es el caso de “Vinos y Licores Ruiz”, sacando el negocio a la calle, toda una necesidad.

Preguntados ambos, afirman que se consideran supervivientes y lo dicen orgullosos de haber sorteado una crisis reciente y ya se sabe que en tiempos de crisis lo primero que se resiente es el gasto en alimentación. El hecho que los locales sean en propiedad les produce una cierta tranquilidad en sus presupuestos.

La influencia del turismo sobre el Casco Viejo les afecta positivamente a ellos también, además con la construcción en zonas próximas como Marzana, Mirivilla con una gran población, si quieres bajar hasta el Casco Viejo tienes que pasar por nuestras tiendas. Seguimos estando en el centro de la ciudad –afirman.

Rafa dice de su padre que ya tiene 82 años que todavía le gusta bajar a la tienda de vinos y licores y revolver por las estanterías. Y Cuando dice esto lo asume con delicadeza. Este año la tienda de vinos y licores cumple su 75 aniversario. Rafa es ya tercera generación. Antaño había, aceites, legumbres, bacalao, etc., cedieron el paso a grandes vinos y licores, ginebras y whiskies Premium. En los años 70 se produjo el cambio. He recogido cajas, cobrado, asesorado, reponer género y he hecho muchísimos amigos. He conseguido un alto grado de especialización. Y aquí seguiré.

Dispone de una furgoneta para el reparto y cuando lo hace cierra la tienda en un lugar muy especial para muchos turistas que encuentran más de 1.000 referencias. Uno de nuestros negocios es la cerveza de importación. Estamos a la última en bebidas de moda como por ejemplo la Ginebra con gusto a rosas. Mi valor añadido es sin duda alguna mi asesoramiento permanente y las recomendaciones personales. La lucha por el mejor precio te hace estar siempre muy despierto para competir con clientes bares y restaurantes.

Ambos Rafa Ruiz y Gorka Romaña afirman con rotundidad que la apuesta por continuar es total, sin lugar a dudas. No sabrán si existirá otra generación, pero se reconocen todavía jóvenes para crear familias que aseguren el relevo. Algunos fuertes ya se han ido de la zona a otras o han desaparecido. Nosotros permaneceremos con vocación de tiendas de barrio respetando el legado de nuestras antecesores.

Todo un reto para ellos en una zona que no es la que fue pero que alumbra a una recuperación con los grandes proyectos urbanísticos de Bilbao. No se trata de luchar con los grandes canales, las grandes superficies, las macrotiendas, sino buscar un espacio para una especialización personal y distinta con fuertes valores añadidos.

Cuando en el macro mundo comercial cada vez se hacen alianzas para ser más grandes, permanecen estoicamente pequeños comerciantes como Rafa y Gorka, alegrando la vida de sus clientes y luchando por el resurgir del Bilbao clásico.

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Félix Lareki Garmendia es donostiarra afincado en Bizkaia. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Bilbao. Su carrera profesional fundamentalmente la ha desarrollado en Xerox España S.A.U. Posee una profunda experiencia en recursos humanos, formación y dirección de grupos de trabajo. Ha impartido múltiples seminarios orientados al desarrollo de habilidades relacionadas con la gestión y el conocimiento de personas así como de la comunicación. Ex profesor de la Escuela Superior Universitaria de Marketing en la Cámara de Comercio de Bilbao, del Master de Marketing y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del País Vasco UPV - EHU. Durante 8 años ha estado en política en el País Vasco. Miembro de federaciones deportivas y activo deportista, presidente de asociaciones cívicas, Vice presidente de la Asociación Internacional Aulamar para personas discapacitadas para el disfrute por las mismas de la navegación a vela, a través de una goleta bergantín adaptada específicamente para ellas. Tiene publicados varios libros con ESIC Editorial. Su lema es “pasión por el arte y las personas”, lector empedernido, escritor y analista social. Desde hace dos años colabora con Diario16 como articulista habitual, sobre temas sociales, políticos y de opinión.

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