La nueva novela de Jesús Velasco nos invita a cruzar el charco, igual que hizo con su magnífica Castellanos. A la mano del paraíso, pero esta vez nos sitúa en el año 2000, en el cambio de milenio y no en la conquista de México.

Un joven del que no sabremos su nombre hasta muy avanzada la obra, ha conocido en una fiesta de Nochevieja a una cubana con la que pasa tres días encerrado en un hotel –que el lector imagine a qué se dedican- para luego desaparecer. Como los seres humanos somos amantes de lo difícil, lo complicado y lo imposible, decide perseguirla aunque eso implique ahorrar durante un año y convencer a tres amigos suyos de que lo acompañen a Miami. Por suerte para sus bolsillos, pueden alojarse en casa de los tíos de uno de los tres, que es de origen cubano.

Así comienza la aventura de conocer una cultura que tiene muchos puntos de contacto con la española, pero también diferencias. Disfrutan de recetas típicamente cubanas: el lechón, arroz congrí, ajiaco y el indispensable mojito. Pasean por las diferentes zonas de Miami: Coral Gables, llena de casas suntuosas situadas en calles con nombre español; Miami Beach con sus hotelitos art déco y cuerpos esculturales al sol y la inconfundible Calle Ocho, en la que se crea la ilusión de encontrarse en La Habana.

Los amigos se dividen: unos toman un avión a Las Vegas y allí viven experiencias no aptas para todos los públicos que uno de los dos relata en unas divertidísimas cartas que solo tienen cabida en una época en la que apenas utilizábamos todavía Internet y las redes sociales para comunicarnos. Los otros dos permanecen en Miami y disfrutan de la atención de una prima llamada Maby a la que conocían por los veranos que había pasado en España y que había convertido un diminuto biquini azul en una prenda mítica de los sueños adolescentes de los muchachos.

El protagonista se deja arrastrar a una relación sentimental con Maby y la policía lo investiga por el asesinato de un fotógrafo gay que quiere hacerle algo más que fotografías. Todo eso sin olvidar que un personaje peculiar vestido como si fuese un actor de los años veinte lo sigue por todo Miami. No desvelo el final, eso que llaman hacer spoiler. Pero sí me atrevo a afirmar que todo queda hilado y cobra sentido a medida que avanzamos en la lectura.

Jesús Velasco consigue una obra de muy cómoda lectura con la que nos ayuda a sumergirnos en la cultura cubana del exilio. Se huele la vena autobiográfica. Aparecen personajes memorables de la cultura cubana como tumbadores, babalaos y, cómo no, el legendario compositor y cantante Meme Solís que dará un concierto en España el 23 de noviembre en el Ateneo de Madrid para celebrar el 60 aniversario de su debut escénico.

El año americano es una de esas novelas que te deja una sonrisa en el espíritu. Resulta un compendio de las cosas imprescindibles para no desperdiciar nuestro tiempo en este mundo: no dejar escapar el amor –ni el sexo- , viajar, vivir experiencias con los amigos, emocionarse con la poesía y, en suma, no oponer resistencia a lo que la vida nos depara para así continuar sonriendo.

https://www.casadellibro.com/libro-el-ano-americano/9788412062762/10077939

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