Una historia desconocida, Marie Jelen es la biografía de una niña secuestrada. Detenida, junto a su madre, Estera, en la noche del 16 de julio de 1942 por la gendarmería francesa en la Redada del Velódromo de Invierno, en la que se detuvo a 13.152 personas para ser aniquiladas de la faz de la tierra por haber nacido judías y ser extranjeras en el París de la Ocupación.

Nadie desconocía en Francia en esas fechas lo que pensaban hacer las fuerzas de ocupación alemanas con los judíos apátridas establecidos en Francia, siguiendo ordenes criminales hacia La solución final, para hacer de ellos polvo de crematorio. Pero para ello fue necesaria la celosa colaboración del régimen de Vichy, bajo la dirección del jefe de estado Philippe Pétain y el primer ministro Pierre Laval, que no dudaron en aplicar las leyes y disposiciones necesarias de los alemanes para eliminar al terrible judío, culpable de todos los desastres y de todos los males de la humanidad.

Para escribir Una historia desconocida, Marie Jelen, he reconstruido toda una época. El París de la Ocupación, sus disposiciones y amenazas, los estatutos judíos, las persecuciones, la marginación, las redadas, las detenciones y, luego un paso más, con los internamientos en los campos de tránsito franceses y la posterior deportación hacia el exterminio de más setenta mil judíos residentes en Francia. Es contar la vida de los apestados. Familias enteras, mujeres, niños, enfermos, personas mayores. Muchos de ellos habían nacido en Francia.

Marie era una inocente niña de diez años que asistía a la escuela municipal de la rue Armand Carrel ignorante de lo que el destino tenía preparado para ella

Marie nació en París y tuvo el destino de miles de niños de los que nadie va a contar su historia. Por ello ha sido tan importante para mí dar a conocer a Marie y desenterrarla de la losa de silencio que la aplasta. Una inocente niña de diez años que asistía a la escuela municipal de la rue Armand Carrel ignorante de lo que el destino tenía preparado para ella. Hija de inmigrantes polacos que llegaron a Francia en busca de un destino mejor, para ser aniquilados y borrados de la faz de la tierra.

Es también la desesperanza de un padre en busca de su hija por el París ocupado. Es recorrer el París que colabora: un espejo en el que se mira la Europa invadida por los nazis. Es la biografía de una infancia en la que se hallan otras infancias, como la del escritor Georges Perec, cuya distancia de Marie era de unas calles, unidos por su ascendencia.

Ambos eran hijos de inmigrantes polacos judíos y vivían en el mismo distrito. La madre de Georges Perec desapareció de la faz de la tierra engullida por la maquinaria nacionalsocialista que destrozó a casi toda la familia de Perec. Pero antes, ella tuvo la visión de salvar a su hijo la vida enviándolo al otro lado de la demarcación en un camión de la Cruz Roja. Y como narrador extraordinario que fue, tuvo la suficiente elegancia de encriptar en su escritura con juegos de palabras el drama que el Holocausto había causado en su familia. Y lo que hago es colocar un espejo entre Marie y Georges en el que se miran y se reconocen.

En mi historia hay también encuentros con Patrick Modiano y su novela homónima Dora Bruder. Si hay un autor que ha escrito como ningún otro sobre el París ocupado ha sido él, y abducida el alma de su relato ha alumbrado mi forma de haber escrito Una historia desconocida, Marie Jelen. Es curioso que Dora Bruder viviera muy cerca de Marie Jelen, que compartieran un territorio y un futuro secuestrado, como el de Hélène Berr.

Pero lo más importante para contar la historia de Marie Jelen han sido sus cartas, las cartas que escribió a su padre desde sus amargos días de detención y secuestro. La primera desde el Velódromo de Invierno, donde encerró la policía francesa a más de 8160 personas, niños y mujeres la mayoría, durante cinco días. Tenemos el testimonio de las hermanas Cathala que relatan las condiciones de vida. Los llantos, los intentos de suicidio, algunos abortos y partos. El resto de las cartas de Marie fueron escritas en el campo de tránsito de Pithiviers.

Estas cartas nos desvelan su corazón y la vida de los niños en el campo francés y son un testimonio histórico de primera mano, contado cómo solo una niña de 10 años es capaz de hacer. Por primera vez se recogen íntegramente en un libro, como prueba irrefutable de la pesadilla que vivieron miles de niños en una de las etapas más oscuras de Europa, escritas por su puño y letra, y traducidas y ambientadas en su contexto, que publica Huso editores dentro de la Colección Palabras Hilanderas, dirigida por Marifé Santiago Bolaños. La edición está ilustrada con fotografías de las familias de Marie Jelen y Georges Perec.

Las cartas de Marie fueron halladas por su hermano Serge Jelen, en la cartera de su padre, antes de morir. Él siempre las llevaba con él, nunca se las mostró a nadie, ni siquiera a su segunda esposa ni a su hijo. Me imagino que perder a tu familia en el Holocausto es demasiado difícil de asumir. Icek era sastre de profesión, tenia los ojos azules como un mar revuelto y un profundo acento yidis; nunca aprendió bien la lengua francesa y murió como un apátrida, sin que el estado francés le otorga la nacionalidad, tras haber vivido 53 años en Francia. La Francia que devastó a su familia.

Las cartas de Marie las tuvo que encontrar su hijo Serge, para que la luz entrara en esta historia de oscuridad, para que hoy, 79 años después, el mundo pueda leer a Marie y conocer lo que le ocurrió a una niña atrapada en la telaraña más negra que ha tejido Europa. Y como escribió Perec sobre su infancia: «Los recuerdos son trozos de vida arrancados al vacío». Trozos de vida que relato en Una historia desconcordia, Marie Jelen.

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