Javier Martínez de Irujo, marqués de Almenara, hijo de Alfonso Martínez de Irujo y sobrino del duque de Alba, se incorporó, según consta en su perfil de Linkedin, a Axon Partners Group en 2017, una empresa que se benefició del régimen venezolano desde, al menos,  el año 2010.

 Según cuenta fuentes de toda solvencia el Marqués de Almenara fue contratado por Alfonso de León —quien había reconocido en varias ocasiones haber estado asociado a personas del entorno de Rafael Ramírez ex ministro de energía y ex presidente de PDVSA reclamado por la Justicia de varios países— con el fin de liderar el Premium Brands de Axon, un proyecto dedicado a invertir en empresas de consumo españolas que tuvieran la capacidad de valorizar la disrupción tecnológica y la transición digital de los consumidores.

En el año 2018, Axon anunció que Javier Martínez de Irujo pasaba a liderar el fondo ICT III, orientado a compañías tecnológicas en etapa temprana de desarrollo y de crecimiento.

¿Qué estaba buscando Alfonso de León con la contratación de un aristócrata? ¿Intentar acercarse, por medio de las relaciones familiares de Javier Martínez de Irujo, a Juan Carlos de Borbón para ver si podía hacerse con una parte de las «asesorías» al monarca?

Tal vez el sobrino del duque de Alba no conociera el pasado de Axon con el régimen venezolano o con el presidente de PDVSA, persona de la que se calcula que sacó de Venezuela más de 50.000 millones de dólares.

Las empresas de capital riesgo se enfrentan a esta crisis sanitaria, que derivará en una convulsión económica, preparadas para, a través de la especulación salvaje, hacerse de oro gracias a la desgracia de cientos de miles de personas en todo el mundo. La pandemia ha abierto múltiples canales para que los desaprensivos representantes del capital inhumano afiancen los sistemas básicos de las dictaduras privadas.

Según la patronal de este tipo de empresas, ASCRI, el sector tiene sus reservas al máximo para poder operar e invertir y, por lo tanto, con la posibilidad de que, una vez recuperado el mercado, inicien la especulación salvaje que dispare los precios en todos los ámbitos en los que hayan puesto el ojo. En concreto, se calcula que podrían tener disponibles, sólo para España, de más de 5.000 millones de euros.

Las empresas de capital riesgo, al igual que los fondos buitre, se aprovechan de las circunstancias adversas y las toman como oportunidades para enriquecerse o ampliar su facturación. Según ha confirmado a Diario16 un importante empresario de España, «Cada una de estas circunstancias son oportunidades para endeudar sus empresas y mejorar sus ratios de rentabilidad (los de ellos, no los de las empresas en las que invierten). En muchas ocasiones estas operaciones las utilizan para después repartirse dividendos o darse contratos entre ellas».

Una de estas empresas del sector del capital riesgo es, precisamente, Axon Capital Partners, liderada por Alfonso de León, un ciudadano español emparentado con una señora venezolana integrada en familias presuntamente muy significadas con el chavismo, con mucho poder de decisión en PDVSA en su calidad de asesor externo y con aparente  capacidad profesional para asesorar la transferencia de esos dineros a través de paraísos fiscales. Este poder externo se puede comprobar en documentos que obran en poder de Diario16 de los que iremos informando, como, en un correo electrónico del 12 de junio de 2.013, en el que reconoce encontrarse en la Capitanía General —refiriéndose a PDVSA— sirviendo «a los intereses bolivarianos».

En ese email Alfonso de León reconoce, además, las dificultades que ya tenía Venezuela porque «hay mucho movimiento y nerviosismo político». Por otro lado, también hace mención a información de movimientos estratégicos de PDVSA ya que había mucho interés «en concentrarse en incrementos de producción petrolera en la Faja [del Orinoco], por encima de cualquier cosa subsidiaria al negocio petrolero propiamente dicho». Este conocimiento de los movimientos de PDVSA indica que Alfonso de León sí que tenía poder de decisión dentro de la petrolera, siempre en su calidad de asesor externo.

Axon, una de las empresas presididas por Alfonso de León, era una de las empresas que en ocasiones ha intermediado en las operaciones realizadas por todos aquellos que, según documentos que obran en poder de Diario16, a la sombra de Rafael Ramírez y sus socios, se enriquecían gracias a la corrupción en la petrolera nacional venezolana.

La relación de Alfonso de León y Axon con el entorno de PDVSA fue muy productiva para ambas partes. En Venezuela tuvo mucho contacto con empresas relacionadas con el entorno de Rafael Ramírez donde, por ejemplo, Diario16 ha tenido conocimiento de la exposición de una presentación gráfica  en la “pizarra” de  la sala de juntas de una de esas empresas venezolanas muy reconocida públicamente como colaboradora, intermediaria y contratista con la empresa pública presidida por la mujer de Rafael Ramírez. En este caso se trataba del desarrollo de un estudio de viabilidad y rentabilidad sobre una operación de viviendas promovidas, como otras anteriores, por PDVSA (proyectos que solían gestionarse desde La Estancia, un organismo dirigido por la esposa de Ramírez, Beatrice Sansó), el dinero que se iba a generar y el depósito de beneficios.

Por otro lado, Axon realizó un proyecto de expansión en Colombia y otros países de Latinoamérica de medios de comunicación adquiridos por socios de Rafael Ramírez, trabajos a cuya documentación ha accedido Diario16.

Esa relación entre los socios de Rafael Ramírez y Axon para la compra de medios de comunicación se puede comprobar en una operación para la adquisición del El Universal. Esa operación a pesar de un principio de acuerdo obtenido en New York el día 12 de diciembre de 2012 no se realizó porque el periódico cayó en manos de los oponentes a Ramírez dentro del régimen venezolano, tras el fallecimiento del presidente Hugo Chávez.

Para poder mantener esa provisión diseñaron otra operación de forma engañosa porque afirmaron que era para difundirlo por Latinoamérica. Ellos mismos llegan a realizar el proyecto de expansión y después desaparecieron sin ejecutarlo. Tal llegó a ser la influencia de Alfonso de León que entre 2.012 y 2.013 presuntamente, al menos, recibió de los asesores de Ramírez (su cuñado Baldo Sansó), de Alfonso de León y de otro abogado venezolano instalado en España con inversiones en distintos sectores del ocio y otros socios una cantidad presuntamente procedente de Hong Kong de 600.000 euros, o superior, en concepto de  provisión de fondos con el fin de llevar a cabo la operación antes mencionadas de periódico el Universal, con el objetivo de no verse obligado a devolver los fondos mencionados idearon una nueva operación en España desde planteamientos presuntamente espurios, hoy pendiente de sentencia en varios tribunales de justicia.

En el año 2014 la empresa de capital riesgo española, Axon Capital e Inversiones, recibió de la sociedad domiciliada en Hong Kong Imminvest Limited la cantidad de 1,6 millones de dólares en concepto de…. ¿?…, igualmente pendiente de investigación judicial.  Esta empresa de Hong Kong tiene participación en otras corporaciones que han recibido varias decenas de millones de dólares de PDVSA, directa e indirectamente.

Tal como se hizo referencia anteriormente, al no realizarse la operación del diario El Universal venezolano diseñaron, junto con los socios de Baldo Sansó, el asalto a una operación de compra de un medio de comunicación español histórico e importante. Según ha podido saber este medio y la documentación a la que se ha tenido acceso, Axon intervino de forma presuntamente irregular en las firmas y, posteriormente, reclamaron comisiones a los representantes legales de la empresa vendedora. Actuaron, según demuestra la documentación, en connivencia con los compradores para, no solo cobrar una comisión de aproximadamente el 50%, sino de otras cantidades. Este medio ha tenido conocimiento de que se está preparando una reclamación judicial a nivel local e internacional de responsabilidades.

Además, según ha tenido conocimiento Diario16, el nombre de Alfonso de León podría haber aparecido en varios dosieres que están siendo investigados por la Justicia de los Estados Unidos en las causas que tiene abiertas contra Rafael Ramírez como ex-presidente de PDVSA (petrolera del pueblo venezolano), en concreto, en el juzgado del Distrito Este de Houston y en el juzgado del Distrito Este de Nueva York. Otros aspectos sobre los que la Administración de Justicia de los Estados Unidos podría estar investigando está referida a la compra de créditos por parte de Axon Partners Group S.L. a SVP Advisors LLC, empresa relacionada con De León y domiciliada en el país norteamericano en el Estado de Florida, por un presunto delito fiscal.

Alfonso de León ya tuvo problemas con la empresa Zinkia donde, después de haber estado presente en el Consejo de Administración durante apenas 6 meses, fue expulsado del órgano de dirección de la empresa productora de Pocoyó porque, según fuentes cercanas a la compañía, se propusieron operaciones «de una legalidad poco clara». 

Axon, además de sus relaciones con la PDVSA de Rafael Ramírez y con los socios de éste, para sus proyectos tiene acceso a fondos ICO casi sin problema, lo que contrasta con las dificultades que siempre han tenido las pymes y autónomos para acceder a esas líneas de financiación del pueblo español. Además, ha realizado operaciones para comunidades autónomas, la Fundación Telefónica y mantiene importantes relaciones empresariales con el especulador indio, afincado en Canarias, Ram Bravnani, quien, según confirman a Diario16 fuentes de toda solvencia, jugó en bolsa a la baja con las acciones del Banco Popular durante los distintos ataques al valor de la entidad antes de la resolución. «Pero a nivel institucional, por méritos desconocidos, el aval de sus relaciones con el ICO les sirve como justificante para mejorar sus posiciones frente a otros», afirma el mismo empresario a Diario16.

Respecto a si la asociación o la connivencia con los socios de Ramírez puede seguir activa, existen documentos que acreditan que estuvieron preparando una presunta estafa contra las personas que intervinieron en la venta del medio de comunicación en la que los otros compartieron documentos confidenciales.

En consecuencia, además de la oportunidad de negocio por la crisis del Covid19, Axon ya se benefició de sus trabajos con una de las tramas corruptas más importantes de la historia y que está siendo perseguida por diferentes administraciones de Justicia del mundo, caso PDVSA a nivel internacional. En un momento en que las empresas españolas están en vilo por las consecuencias de la pandemia, algo extensible a los propios organismos públicos, es fundamental que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) sepan a quién contratan desde la ética y la justicia justa con el fin de evitar desigualdad y disgustos en el futuro.

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