La vida de una persona puede salvarse si se actúa de manera rápida. Foto: Flickr.

Cada año tienen lugar en España 30.000 paradas cardiorrespiratorias. El 90% de las que suceden fuera de un hospital acaban de manera trágica por culpa del desconocimiento de la población sobre cuáles son los pasos a seguir en caso de presenciar un caso de parada cardiaca. La Fundación Española del Corazón (FEC), la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y Cruz Roja Española se plantean el reto de llegar a los 30.000 usuarios de la aplicación Ariadna. Tantos como casos de paradas suceden cada año en España. Algo que está cerca de cumplirse, ya que en la actualidad son 27.424 las personas que se han descargado la aplicación, garantizando una red de voluntarios dispuestos a actuar allí donde los necesiten.

Cualquier persona puede ayudar

La aplicación para móvil Ariadna tiene como objetivo crear un mapa de desfibriladores y una red de colaboradores que puedan prestar ayuda de la manera más temprana posible a los casos de parada cardiaca. Se trata de geolocalizar todos los desfibriladores que hay repartidos por el país para poderlos usar en caso de necesidad. Cualquier persona puede descargarse la aplicación y registrarse como rastreador. El programa permite entonces al usuario validar desfibriladores tanto en espacios públicos como privados. “De esta forma la ubicación de estos dispositivos es conocida y pueden ser usados en caso de presenciar una parada cardiaca”, indica el Dr. Fernández Lozano. Pero la aplicación permite también registrarse como colaborador, aunque en este caso los usuarios necesitan, para ello, el título oficial en reanimación cardiopulmonar (RCP). El objetivo a corto plazo es que los servicios de emergencia puedan localizar a los colaboradores y dirigirlos al lugar donde sea necesario practicar maniobras de reanimación.

Seis pasos para salvar una vida

La vida de una persona puede salvarse si se actúa de manera rápida y siguiendo unos sencillos pasos.

  • Comprobar si la persona está consciente y si respira.
  • Si no respira, llamar al 112.
  • Practicar las maniobras de RCP (100-120 compresiones por minuto sobre el esternón).
  • Pedir a una tercera persona que localice el desfibrilador más cercano.
  • Seguir las instrucciones del desfibrilador para aplicar las descargas.
  • Continuar con las maniobras de RCP hasta que llegue la ambulancia

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