Según ha informado hoy The Guardian, las compañías farmacéuticas más grandes del mundo rechazaron una propuesta de la UE hace tres años para trabajar en un proyecto de investigación sobre rastreo rápido de patógenos -como el coronavirus- con el objetivo de frenar su expansión, incluso frenarlos antes de que se produjeran brotes.

El plan para acelerar el desarrollo y la aprobación de vacunas se presentó por parte de los representantes de la Comisión Europea, que forman parte de la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI). Se trata de una asociación público-privada cuya función es respaldar la investigación de vanguardia en Europa. Sin embargo, los socios pertenecientes a la industria farmacéutica rechazaron la iniciativa.

La Comisión Europea planteaba que la investigación podría “facilitar el desarrollo y la aprobación de la creación de vacunas contra patógonenos prioritarios en la medida de lo posible, antes de que surgiera un brote real”. Las compañías farmacéuticas que forman parte del IMI no aceptaron la idea, según The Guardian.

La revelación de esta trascedental información se ha producido en un informe publicado por Corporate Oberservatory Europe (COE) que puede leer íntegramente aquí. El informe se publica bajo el título: “En nombre de la innovación. La industria controla miles de millones de fondos de investigación de la UE, desprioriza el interés público”.

En este informe se denuncia que las prioridades corporativas mandan, que los proyectos financiados por el IMI y el BBI ayudan a la industria a presionar a los reguladores, pero la industria ha bloqueado la financiación para la investigación del IMI sobre prevención de epidemias.

EL COE es un centro de investigación con sede en Bruselas que examina las decisiones tomadas por el IMI, con un presupuesto de 5.000 millones de euros, compuesto por fondos de la UE y por contribuciones en especie de organismos privados y de otros sectores.

La junta directiva del IMI está compuesta por funcionarios de la Comisión Europea, representantes de la Federación Europea de Industrias Farmacéuticas (EFPIA), cuyos miembros incluyen algunos de los nombres más importantes del sector, entre ellos GlaxoSmithKline, Novartis, Lilly y Johnson&Johnson.

¿En qué han estado investigando las principales compañías farmacéuticas?

Las 20 compañías farmacéuticas más grandes del mundo han iniciado unos 400 nuevos proyectos de investigación en el último año, según Bloomberg Intelligence. Alrededor de la mitad se centraron en el tratamiento del cáncer.

Hay ocho vacunas potenciales en este momento para el COVID-19, que se encuentran en fase de ensayos clínicos. Pero no hay de momento ninguna garantía de éxito. Uno de los proyectos más avanzados es el de la Universidad de Oxford, que por el momento tiene un 50% de posibilidades de ser aprobado para su uso.

El informe del COE señala que, en lugar de “compensar las fallas del mercado”, al acelerar el desarrollo de medicamentos innovadores, el IMI se ha ocupado más “de las prioridades del mercado”.

Señala el documento una afirmación que había publicada en la web del IMI -y que ya ha sido eliminada- donde se decía que las grandes farmacéuticas ofrecen menos costos, “ya que los proyectos del IMI replican el trabajo que las empresas individuales habrían tenido que hacer de todos modos”.

La propuesta de la Comisión del año 2017

La propuesta de financiación de la Comisión Europea del año 2017 planteaba la “biopreparación”, implicando simulaciones como los modelos de silicio, mejorar el análisis de modelos de pruebas en animales para dar a los reguladores una mayor confianza a la hora de aprobar vacunas.

Las actas de una reunión del IMI celebrada en diciembre de 2018 revelan que la propuesta no fue aceptada. El IMI también decidió no financiar proyectos con la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations, una fundación que busca abordar las llamadas enfermedades prioritarias, como MERS y SARS, ambos coronavirus.

El informe señala que “el IMI ha fallado en su misión de proteger al ciudadano europeo al dejar pasar la oportunidad de preparar a la sociedad para la actual pandemia de COVID”. Y denuncia que la influencia directa de las grandes farmacéuticas en la agenda de investigación del IMI lo ha llevado a ser dominado por las prioridades de la industria, dejando de lado las enfermedades relacionadas con la pobreza, incluso el coronavirus.

La conclusión del informe apunta a cuestionar si la industria farmacéutica europea debería continuar siendo el impulsor principal del futuro de la medicina.

Tratamientos que no existen, o son inadecuados

El informe señala también que, como resultado del dominio de la industria del IMI, existen importantes brechas en la financiación de enfermedades señaladas por el Informe de la OMS sobre Medicamentos Prioritarios para Europa y el Mundo de importancia para la salud pública, por lo que los tratamientos farmacéuticos no existen o son inadecuados.

Siete de las 25 áreas prioritarias identificadas por la OMS no tienen proyectos en el IMI, incluidas afecciones neonatales y hemorragias posparto.

17 proyectos del IMI se relacionan con la enfermedad de Alzheimer, 12 con diabetes y 10 con cáncer. “Por muy importantes que sean estas enfermedades, no falta un interés más amplio en proporcionar tratamientos, lo que lleva al informe a cuestionar si el dinero de la UE se ha gastado adecuadamente”. Señala The Guardian.

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