Las tecnologías disruptiva aparecen para cambiar los paradigmas. Foto: Flickr.

La empresa barcelonesa Runroom ha publicado un estudio sobre ocho tecnologías que están revolucionando el sector de la salud.  La llegada de internet ha provocado la irrupción de tecnologías novedosas de manera muy veloz. Tan veloces que se las conoce como tecnologías disruptivas. Tecnologías que dilatan los paradigmas hasta hacerlos estallar en mil pedazos y plantearnos una nueva realidad en la que la tecnología nos cuida y nos enseña un poco más. Una tecnología que nos permitirá tener un médico con nosotros las 24h. Ahora es posible realizar operaciones a distancia, instalar dispositivos en el cuerpo de los pacientes que administran automáticamente los tratamientos, utilizar brazos robóticos que operan con una precisión milimétrica y guiar tratamientos a larga distancia en las zonas rurales y en economías en desarrollo.

Fe en la tecnología

La tecnología no es buena ni mala. Es suprema. Prueba de ello fue como un revolucionario invento tecnológico llamado microscopio le permitió al científico Robert Hooke, en 1665, mostrar por primera vez imágenes microscópicas de insectos y de algo, tan pequeño como importante, que se bautizó con el nombre de célula y que permitiría a la biología dar un salto enorme hacia delante en el conocimiento. La tecnología no ha parado de concretar avances traducidos en instrumentos y herramientas que permiten a los profesionales de la ciencia y la medicina hacernos la vida más fácil y longeva. En estos últimos tiempos los conspiranoicos de turno se han sacado de la manga una teoría que sitúa a la tecnología móvil 5G como el instrumento del mal creado por las élites para, poco menos, que acabar con la especie humana. Curiosamente, la tecnología 5G es uno de los instrumentos que está revolucionando el campo de las operaciones quirúrgicas y con ello. La vida de muchas personas. Pero esto es solo un aperitivo de lo que se nos viene encima.

Tecnologías del presente

“Las tecnologías que comentamos en este estudio no son tecnologías del futuro, son tecnologías del presente”, explica Carlos Iglesias el CEO (director ejecutivo) de Runroom la empresa que ha elaborado un extenso informe sobre los beneficios de la tecnología más vanguardista en el ámbito de la salud. “Existen unos dispositivos, los Wearables que pueden ser parches, tu teléfono móvil, una pulsera fitbit o camisetas textiles sensorizadas  que puedes llevar contigo y que enriquecen la información que puedes obtener de ti mismo, de tu cuerpo y de tu metabolismo”, Continua el CEO de Runroom. Esto supone un empoderamiento para aquellas personas que quieran vigilar su salud. Pero los dispositivos tecnológicos no solo vienen para informar a los pacientes sobre su estado de salud, también comenzaremos a verlos según Carlos Iglesias dentro de poco en las consultas de los hospitales: “Los asistentes de voz que ya están presentes en algunas casas como los Lexa o Google Home. Dentro de poco tiempo van a ayudar a  los médicos a emitir un diagnostico más rápido y certero, estos aparatos van a poder registrar la tos de un paciente y dictaminar que tipo de pruebas necesitan”.

El precio de la tecnología

El problema de los avances tecnológicos es que cuando aparecen siempre tienen un precio prohibitivo. Lo que supone que habrá que esperar un tiempo para que formen parte de nuestra vida cotidiana. “Es una cuestión de dinero, pero en muy pocos años vamos a ver en la mayoría de nuestros hospitales brazos robóticos y otro tipo de nuevas a tecnologías”, explica esperanzado el tecnólogo de Runroom.

Medicina predictiva

El escritor Philip K. Dick se sacó de la manga en uno de sus relatos más celebres, The Mirority Report a unos mutantes llamados precogs que podían predecir lo que iba a suceder en un futuro inmediato. La tecnología ha traído al campo de la salud esta posibilidad que hace unos años formaba parte de la literatura de ciencia ficción. “La medicina va a ser predictiva, personalizada y proactiva. El médico te va a poder llamar antes de que tengas un ataque al corazón para decirte pásate por la consulta porque estás en riesgo”, explica Iglesias. Estos adelantos en la medicina también van a dar la posibilidad a los pacientes de tomar precauciones cuando se estén traspasando los límites de lo saludable. Es el caso de los diabéticos a los que se les instala un dispositivo que les administra su dosis de insulina cuando se detecta una bajada de azúcar: “No solo te voy a decir cuanta insulina tengo que inyectarte en un momento dado, si no que te voy a decir: ojo que este hábito que estás teniendo te puede llevar a una crisis”. Los beneficios no solo van a permitir evitar crisis, sino que van a poder mejorar la calidad de vida de aquellos pacientes crónicos. “Hay parches inteligentes que son capaces de detectar cuando vas a tener un ataque de migraña y actúan previniéndolo”, afirma Iglesias.

Miedo a la tecnología

“Los médicos más jóvenes llevan la disrupción de una forma muy nativa, pero siempre que hay un cambio de paradigma hay un 16% de profesionales que se resisten. Está demostrado”, esto que explica el tecnólogo Carlos Iglesias muestra la evidencia de que a algunos profesionales les asustan los cambios. A pesar de que al final no queda otra que rendirse ante la evidencia: “El otro día me comentaba un cirujano que si se tenía que operar de la próstata solo lo haría si la operación la efectuaba un Leonardo da Vinci, Un brazo robótico asistido por un cirujano que permite un nivel de precisión a la micra, cosa que un médico, por muy buen pulso que tenga, es imposible que consiga ese nivel de precisión”. Esto demuestra que, si los que saben del tema confían en la tecnología al resto de los mortales no les queda otra que rezar porque llegue pronto a las consultas de los hospitales más cercanos para, así, poder esquivar lo inevitable aunque sea un par de veces más.

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