Un estudio realizado en la Universidad de Sourth California, de Estados Unidos, plantea la hipótesis de que el sistema inmunológico queda suprimido durante las primeras etapas de la infección por COVID-19, ayudando a un paciente a evitar síntomas severos.

Según ha informado hoy El Comercio, la investigación muestra que se produce una interacción entre las dos principales líneas de defensa del cuerpo humano, y que esto podría estar causando que el sistema inmunológico se active en algunos pacientes.

La primera línea de defensa del cuerpo es la respuesta inmune innata. Se activa inmediatamente con una infección. La segunda línea de defensa es la respuesta inmune adaptativa, que se activa días después por si quedase algún virus en el sistema. Esta segunda «línea de combate» aplica aquello que ha aprendido durante los días de infección y actúa de una manera más específica.

El estudio realizado analiza la respuesta inmunológica ante el COVID-19 y la ha comparado con los pacientes infectados por gripe. En el caso de este virus, de la gripe, la reacción de primera línea es la muerte de casi todas las células «diana» durante un plazo de dos o tres días. De esta manera el virus no puede seguir extendiéndose porque no tiene células que infectar. La segunda línea de defensa no llega a entrar en acción.

Tenemos «dos líneas de defensa» en nuestro sistema inmune: ¿qué sucede con el COVID-19?

¿Qué ocurre ante el COVID-19 en comparación con la gripe? Según explica este estudio, el nuevo coronavirus se dirige a las células de la superficie de todo el sistema respiratorio y tiene un promedio de incubación de unos seis días. La propagación por el cuerpo es mucho más lenta que la gripe. Esto plantea que la segunda línea de defensa se active antes de que las céulas objetivo se hayan agotado, lo que ralentiza la infección e interfiere además con la capacidad de la respuesta inmune innata -la de primera línea-.

¿Y cuál es el problema? Según explican los expertos de este estudio, «el peligro es que, a medida que avanza la infección, se moviliza toda la respuesta inmune adaptativa -de segunda línea- con sus múltiples capas. La mayor duración de la actividad viral puede conllevar a una reacción excesiva del sistema inmunológico, lo que genera la llamada «tormenta de citoquinas» que mata las células sanas causando daño a los tejidos». Así lo ha explicado Weiming Yuan y lo ha recogido El Comercio.

La interacción de estas dos líneas de defensa, la respuesta inmunológica innata y la adaptativa, puede explicar también por qué algunos pacientes por COVID-19 experimentan dos fases de la enfermedad, lo que supone una sensación de bienestar y después un gran empeoramiento.

El objetivo del estudio se centra en tratar de aplicar medicación para retrasar la respuesta inmune adaptativa y evitar que interfiera con la respuesta inmune innata (que la línea segunda interfiera en la línea primera de defensa), dejando así actuar a la innata para que pueda eliminar más rápidamente el virus y las células infectadas.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre