UGT Castilla y León anunció que los trabajadores del Servicio del Centro de Atención al Usuario de Sacyl irán a la huelga ante la falta de respuesta oficial por parte de la Gerencia Regional de Salud.

La plantilla, formada por 50 personas que gestiona desde hace once años el área informática y técnica, manifestaron su temor porque “están viendo peligrar sus puestos de trabajo”.

En un comunicado del sindicato, señalan que “únicamente piden que se respete la antigüedad porque “es un derecho adquirido y que no puede ser eliminado de las condiciones salariales”, según recoge el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 44.1.

“No se han pedido ni mejoras de sueldo ni de turnos, simplemente seguir trabajando en las mismas condiciones que hasta el momento”.

Desde hace once años los trabajadores han ofrecido el servicio con la empresa CSA, cuyo contrato con Sacyl finalizó hace unos meses. El nuevo pliego “lo ganó la empresa CISGA, a costa de tirar los precios del mercado”, según UGT.

Los trabajadores consideran que debería haberse producido un proceso de subrogación, en el que la empresa cesante entrega los datos y contratos de los trabajadores a la empresa adjudicataria, respetando todos y cada uno de los aspectos recogidos en cada contrato.

La plantilla también denunció que “uno de los criterios que pesaron a la hora de otorgar el pliego a CISGA fue el de contratar al 100 por 100 de la plantilla actual, minimizando las tareas de relevo y formación, previendo un impacto nulo”.

Eso parece que no mes cierto: “La interpretación sesgada que la empresa ha hecho de la ley, asumiendo que en el trasvase de trabajadores se respetarían todos los contratos en todos los aspectos menos en la antigüedad”. Este comportamiento, según  UGT Catilla y León, “los ha llevado a pensar en posibles futuros despidos que resultarían mucho menos costosos a la empresa si no se conserva la antigüedad”. 

Los trabajadores y trabajadoras han denunciado que la empresa les ha obligado a firmar un precontrato, “utilizando medidas de presión y extorsión como llamadas reiteradas o correos con ultimátum, etc.”

Los delegados de UGT en la empresa explicaron que intentaron ponerse en contacto, sin éxito, con los responsables de Sacyl.

La empresa saliente CSA ha intentado negociar con CISGA el mantenimiento de las antigüedades de los empleados, pero aseguraron que sólo han recibido negativas.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre