“Una cosa es ucronía y otra cosa muy distinta es lo que tú haces, es normal que se enfaden”, le estaba diciendo un día Boris Pérez a su amigo el historiador griego Epaminondas, tras una rueda de prensa que este había dado sobre su último descubrimiento acerca de Tutankamón. Ucronía es la reconstrucción histórica sobre datos hipotéticos, y Boris tenía razón, lo que había hecho Epaminondas era llevar la reconstrucción histórica sobre la esposa de Tutankamón a algo que no podía aceptar la comunidad investigadora.

Epaminondas había convocado una rueda de prensa para presentar un descubrimiento. Su habilidad para asociar hechos reales con interpretaciones particulares ya le había valido el rechazo de sus colegas. La convocatoria anunciaba que el hallazgo se relaciona con Tutankamón, sin duda el faraón más conocido desde que en 1922 Howard Carter encontrara la tumba intacta.

En el año 2010 se publicaron nuevos hallazgos sobre su vida. Se sabía que el padre de Tutankamón fue Akenatón, que estuvo casado con la conocida reina Nefertiti. Se añadió que la madre de Tutankamón fue una esposa anterior de Akenatón, que se llamaba Kiya y que desaparece con la llegada de Nefertiti. Toda esta información es conocida. En este contexto se presentaba una rueda de prensa muy concurrida. Medios de comunicación y periodistas especializados de todo el mundo, deseosos de evaluar el nuevo descubrimiento.

En la rueda de prensa Epaminondas explicó su nueva teoría, según la cual el nombre de la madre de Tutankamón, no se escribe Kiya, sino Quilla, que suena igual pero que no es lo mismo. Este argumento lo considera suficiente como para anunciar que Quilla nació en Cádiz, porque desde la antigüedad en Cádiz a los hombres se les dice quillo y a las mujeres, quilla. Ahí concluye su descubrimiento. Según Epaminondas, la madre de Tutankamón nació en Cádiz hace algo más de 3000 años.

Todos los periodistas se levantaron y abandonaron la presentación manifestando su malestar. “Bueno, igual me dejé llevar un poquito, pero fue por la emoción”, le respondió Epaminondas a Boris. Quizás Epamicronía fuera una palabra adecuada para esta clase de reconstrucciones históricas, y quizás, concluyó Boris, los ciudadanos estemos habituados a que ocurran en cuestiones asociadas con la política, pero no en las arqueológicas.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorAdministración de justicia
Artículo siguienteMe pregunto si hice daño a gente, si tomé buenas decisiones y si podré volver a ser la persona que era ante de todo esto
Profesor Titular de Universidad de la Universidad de Cádiz, en el Departamento de Estadística e Investigación Operativa, adscrito a la Facultad de Ciencias del Trabajo. Ha sido Vicerrector de Alumnos de la Universidad de Cádiz (desde el año 2003 hasta el 2013) y Vicerrector de Responsabilidad Social y Servicios Universitarios de la Universidad de Cádiz (desde 2013 hasta 2015). Durante estos doce años, ininterrumpidamente, ha tenido entre sus competencias el Área de Deportes de la Universidad de Cádiz. Ha promovido la creación del Aula Universitaria de Fútbol de la Universidad de Cádiz, y en estos momentos ocupa el cargo de Director del Aula de Fútbol. Tiene el título de Entrenador Nacional de Fútbol con Licencia UEFA-PRO. Ha entrenado en las categorías Infantil y Cadete del Cádiz C.F. desde el año 2010 hasta la actualidad. Además, en el Cádiz C.F. ocupa el cargo de Coordinador de Delegados y Auxiliares de Fútbol Base desde el año 2014.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre