La educación en las aulas se presenta como una herramienta clave en la lucha contra la violencia de género. Foto: Flickr

La violencia de género tiene un impacto que va más allá de las mujeres que la sufren, ya que tres de cada cuatro de los menores cuya madre ha sido víctima de violencia machista

ha sufrido directamente violencia por el mismo maltratador. Son los escalofriantes datos que muestra un estudio en el que han participado más de 10.000 estudiantes, 3045 docentes y 227 equipos directivos y que ha sido dirigido por la Catedrática de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, María José Díaz-Aguado, que ha declarado que: “El machismo es insostenible, destruye a la mujer, pero también destruye al hombre”.

Violencia intrafamiliar

Los números son escalofriantes en todos los sentidos, ya que apuntan al alto grado de violencia intrafamiliar que sufre nuestro país. Según el estudio, uno de cada cuatro menores encuestados confiesa haber estado expuesto a alguna de las situaciones de violencia de género que analiza el estudio. Esto supone que, el 25,7% de menores presencia algún tipo de violencia de género y, de estos, el 77% la sufre en sus propias carnes.

Violencia psicológica

Las situaciones más comunes que estos pequeños presencian tienen que ver con la violencia psicológica contra su madre. Los menores explican cómo comportamientos recurrentes del agresor hacia la víctima los insultos, la ridiculización y la  coacción.

El agresor: el padre

El agresor suele ser en la mayoría de los casos el padre de los menores. Así lo indican los encuestados. El 70% de los menores que respondieron que su madre había sufrido alguna de las 12 situaciones de maltrato por las que se pregunta, también confirmaron que el maltrato había sido realizado sólo por su padre. Mientras que el 24,6% de los menores  ha sufrido violencia por parte de otro hombre al que no les une el vínculo paterno. Y todavía existe un 5,4% que ha sufrido maltrato por parte de su padre y de otro hombre.

La solución: la prevención

El estudio muestra que la prevención escolar de la violencia de género es una eficaz herramienta de protección. El trabajo de prevención en las aulas hace que las chicas que han recibido formación para detectar el maltrato tengan menos riesgo de sufrir violencia de género por parte de sus parejas. Queda mucho por hacer, ya que sólo el 46,8 de los jóvenes encuestados recuerda haber recibido algún tipo de formación relacionada con el maltrato. A pesar de que, únicamente el 4,6% de los profesores no cree que haya que tratar el maltrato dentro de las aulas. La delegada del Gobierno contra violencia de género, Victoria Rosell ha destacado en la misma línea la importancia de la educación sexual y afectiva para prevenir la violencia de género y la violencia sexual. Y a remarcado la importancia de la formación del profesorado para dotarlo de herramientas educativas efectivas.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre