Existe un gran debate entre historiadores para tratar de comprender las causas que provocaron el hundimiento de la Unión Soviética. En las discusiones, se destacan numerosos factores que los observadores coetáneos constataban -el atraso tecnológico en el ámbito civil, la imposibilidad de seguir el ritmo de la carrera armanentística sin comprometer la viabilidad de la economía doméstica, el desabastecimiento crónico,…- pero existían otros más intangibles, más difíciles de calibrar, pero quizá más relevantes a la hora de explicar la verdadera fragilidad de lo que todos consideraban una superpotencia. La realidad, más allá de toda propaganda y apariencia, es que en los últimos años de la URSS se propagó, a la manera de una epidemia incontrolable, una profunda desmoralización colectiva y una verdadera pérdida de confianza en el sistema, que precipitó un derrumbamiento con efectos devastadores entre millones de soviéticos desengañados ante el comunismo y castigados por el capitalismo salvaje posterior. Es la época en que se popularizó aquella cita tan significativa y que incluso recogió Fernando León de Aranoa en su mítica película Los Lunes al sol. “Todo lo que nos explicaban sobre el comunismo era mentira. Pero todo lo que nos explicaban sobre el capitalismo era verdad.”

Era exactamente así. Cierto monopolio de los medios y la educación según el cual el comunismo resultaba ser el mejor de los mundos posibles contrastaba con una realidad difícilmente digerible. En otros términos, la realidad soviética se fundamentaba en la mentira. Más allá de la retórica revolucionaria, existían desigualdades y un sistema social fundamentado en la ausencia de libertades personales hasta convertir la vida cotidiana en una experiencia frustrante y asfixiante. Eso no significa que no hubiera millones de ciudadanos soviéticos que creyeran, con fe religiosa, en las mentiras que se difundían desde el Kremlin. Pero a medida que se profundizaba la distancia entre mensajes triunfalistas y la dura y cruda realidad, el régimen se tambaleaba, puesto que hasta las mejores mentiras tienen un límite. Y finalmente, el muro, si bien empujado por la disidencia y un incrédulo occidente, acabó cayendo por su propio peso.

No es la primera ni la última potencia que se desploma, desconcertando a cualquier analista. En 2007, el historiador británico John Darwin publicó un interesante libro, El sueño del imperio. Auge y caída de las potencias globales, 1400-2000 (Taurus, 2012) que indagaba sobre el fenómeno de las decadencias que se llevaban por delante a antiguas potencias. A pesar de que existen contextos y factores singulares que ayudan a explicar estos procesos complejos, sí que existe una constante. Las naciones se aguantan en la medida en que existen consensos e intereses compartidos -aunque sean asimétricos- y se disuelven cuando estos factores desaparecen y aparecen ante los ojos de sus súbditos las debilidades y las falsedades sobre los cuales se fundamentaban.

Quien esto escribe no se considera determinista en absoluto, sin embargo, España, “el país más fuerte del mundo porque lleva siglos intentándose destruirse a sí misma sin conseguirlo”, según comentario irónico atribuida a Otto von Bismark, se fundamenta, como la mayoría de naciones del mundo, en ficciones y mentiras. El problema es que la España actual se basa en el mito fundacional de “la democracia que nos dimos” o una Constitución, la de 1978, que nació entre sables, se redactó entre grandes presiones de los poderes fácticos, se aprobó con grandes irregularidades en el censo, sin otra alternativa, y que, en el fondo, resultó ser la continuación del franquismo por medios democráticos. Aun así, funcionó durante varias décadas. El consentimiento de los gobernados, ya fuera por la necesidad de creer en la democracia, ya fuera por miedo, ya fuera por ilusión, funcionó mientras el estado profundo se retiró a la discreción de las cavernas, los cuarteles, los juzgados o las sacristías. Pero esta década que dejamos atrás ha resultado ser letal. La involución respecto a libertades democráticas, el saqueo de los ahorros populares producido por la banca, las reformas laborales que han empujado a los trabajadores españoles a los peores grados de degradación y precariedad continental, los escándalos económicos y morales protagonizados por la familia real, la represión contra la disidencia o la salida del armario de los grupúsculos fascistas reconvertidos en partidos políticos y aplaudidos y promocionados por unos medios de comunicación que jalean la violencia contra quien es o piensa diferente, han desnudado un régimen que por algún tiempo aparentó ser una democracia.

Pero quizá en este contexto de degradación democrática, ya surgidos desde la primera mayoría absoluta de Aznar, lo que ha resultado ser la principal prueba de estrés a la que se ha sometido la democracia española ha sido el “procés catalán”. El independentismo, que pasó en poco más de una década, de un quince a un cincuenta por ciento (sesenta si contabilizamos a los nacidos en Cataluña), no deja de representar una expresión política que sirve para desmontar la mentira de la democracia española. Muchos independentistas consideraron que la ruptura con el reino de España era la mejor manera de asegurar un sistema político decrépito cuyas instituciones se disuelven aceleradamente, en el que el franquismo emerge de las catacumbas, y pilares básicos del estado como la policía o la judicatura se han conjurado para aplicar un lawfare impropio de cualquier país europeo. Cualquier espectador que haya visionado la recomendable película de Roman Polanski “El oficial y el espía” podrá hallar inquietantes paralelismos en la manipulación de pruebas, la bancarrota del sistema mediático y judicial, la prevaricación o la miseria moral disfrazadas de patriotismo del que ha abusado la España de 2017-2020. En todo este patético contexto en el que se mantiene en la cárcel a disidentes por cargos inventados en una parodia de juicio, España parece autodestruirse a partir de una nueva autarquía judicial ante una Europa escandalizada por la deriva inquisitorial y la resurrección de las invenciones historiográficas del XIX como los mitos de la Reconquista, la visión teleológica de España y un anhelo de recentralización que lo que ha hecho ha sido polarizar un país que, por mucha banderita que camufle sus vergüenzas, se odia a si mismo.

Es cierto, la “rojigualda” ha servido en cierta manera como venda en los ojos para negarse a ver lo que sucedía con Cataluña, una lucha democrática para detener la deriva autoritaria iniciada con Aznar. Pero la formación del último gobierno español ha servido precisamente para exhibir a todo el mundo aquella dimensión trágica y autodestructiva que Alejandro Amenábar ha retratado en forma de película. Para evitar un gobierno con presencia de una izquierda (como es el espectro Podemos y los restos del naufragio del PCE) que, sin exageración alguna, podríamos considerar como moderada, e incluso conservadora. Pero en las últimas semanas, para evitar ese gobierno de coalición (tildado de rojo-masón-marxista-separatista), hemos asistido a rogativas por parte de una iglesia ultramontana, llamadas al golpismo por parte de uniformados, amenazas en la calle (penoso el episodio de asedio al diputado de Teruel existe), la ultraderecha exhibiéndose impunemente en las calles y con varios pies en las instituciones y tribunas en los medios. En fin, la involución de la última década, fundamentada en el uso torticero de leyes y tribunales, e incluso de una reinventada constitución que se alude para prohibir, restringir o reprimir, ha convertido España en una piscifactoría de pirañas. No hay más que ver el comportamiento indigno de decenas de diputados conservadores insultando, intimidando y amenazando a quienes no piensan como ellos. La crispación inoculada por los hijos del franquismo que, durante los ochenta y noventa habían quedado en segundo plano, han tomado los megáfonos y tratan de disputar las calles, con cobertura policial, jurídica y mediática.

Y, efectivamente, en muy pocos meses, España ha perdido el prestigio que había tardado décadas en conseguir. Y ahora, como durante los sesenta o inicios de los setenta del siglo pasado, una España que reprime la disidencia y que se siente profundamente insegura, se ha convertido definitivamente de la Turquía occidental, que quizá todavía posee algunos recursos menguantes para comprar espacios en la prensa (España Global) o sobornando o intimidando algunos funcionarios europeos, como hace regularmente Arabia Saudí. Pero el algodón de los presos políticos y los exiliados no engaña, puesto que son ellos los que venían alertando de esta deriva suicida de una España que trata de creerse sus propios mitos (incluso el tan apolillado Don Pelayo), y que dejan claro que este país se está haciendo daño a sí mismo. Ya sé que los prejuicios contra unos catalanes que nunca han sido aceptados como lo que son, una nación diferenciada de la castellana, que es la que ocupa la hegemonía de la identidad española, ha supuesto una venda en los ojos, y sobre todo, unos tapones en los oídos para no escuchar ciertas verdades incómodas. Pero todo lo que buena parte de los españoles querían creer sobre los catalanes (los mitos del supremacismo, el egoísmo,…) era mentira. Sin embargo, todo lo que los independentistas explicaban sobre España (que no es una verdadera democracia, que el Estado está ocupado por el franquismo fáctico e ideológico) era verdad. Muchos españoles de izquierdas, viendo las rogativas de un clero reaccionario o las impunes amenazas fascistas, empiezan a darse cuenta del problema. Evidentemente, no hay nada más letal y disolvente para la viabilidad de un Estado que sus mentiras se hagan evidentes. El emperador desfila desnudo, y aunque el niño que lo señala sea catalán, y por tanto, silenciado por los medios y boicoteado por los prejuicios, es cuestión de tiempo que todo el mundo se dé cuenta. Bueno, de hecho, todo el mundo se está dando cuenta, aunque la mayoría de españoles estén tardando bastante en reconocerlo.

 

Postdata:

Queridos Trolls. Ya sé que algunos de vosotros os indignaréis con este artículo, y probablemente os veréis tentados de constatarlo en vuestros comentarios. Tenéis, por supuesto, todo el derecho a hacerlo. Pero quizá, para haceros reflexionar, comparto una confiencia. A menudo muchos os preguntaréis cómo es posible que con cero apellidos catalanes y ninguno de mis abuelos nacido en Cataluña me haya pasado, como tantos otros, a defender la ruptura con vuestro país. Y sí, ha sido en muchos de los comentarios de desprecio, profundamente ofensivos, que vengo leyendo desde hace veinte años en cualquier noticia referida a Cataluña. Me sorprendió, primero; me entristeció después y me aleccionó finalmente que la incapacidad de aceptar una realidad incómoda se tradujera en una exhibición de prejuicios tan indocumentados que solamente pueden estar motivados a medias por la atrevida ignorancia y el estéril resentimiento. Pero quizá lo que más me molestó es que tantos y tantos comentarios insultantes no fueran nunca rebatidos por nadie con suficiente autoridad moral para poner en evidencia el simple hecho que, quien siembra vientos, acaba cosechando tempestades. Que sepáis que poseéis una responsabilidad a la hora cuestionar la viabilidad de vuestro país, mucho mayor que quienes fuimos a votar el 1 de octubre para expresar nuestra determinación por divorciarnos de vosotros.

53 Comentarios

        • Increíble el artículo, gracias a él nos podemos explicar lo que pasa en Cataluña, o Paísos Catalans (esto no es mito claro), como la Diada, la Sardana, Els Segadors, todo ello muy histórico. No merece la pena ni contestar. Al resto, si leen esta nota, les recomiendo «Bajo el Signo de la Esvástica», de Manuel Chaves Nogales, y un vídeo en TED, de Juval Noah Harari, para aprender a diferenciar entre nacionalismo y fascismo. En la descripción que Chaves Nogales hace de la Alemania Nazi, hay un paralelismo con lo que los nacionalistas catalanes han hecho en Cataluña. Un pueblo, que reclama unos fueros (leyes feudales de unos privilegiados), que no se desarrolló hasta que fueron suprimidas (según Vicens Vives, otro castellano opresor), eso si, con las ayudas de los castellanos fascistas, que establecieron una conveniente política arancelaria. Ojalá hubiera estado Cataluña bajo la monarquía francesa, veríamos que quedaba de tanta identidad inventada.

          • Increíble que alguien sea tan sumamente IGNORANTE como para banalizar el nazismo y comparar lo incomparable. Hablando de nazismo: Hitler en persona apoyó a Franco, que creó un estado fascista del que el actual estado español es heredero directo, dado que se pasó de su dictadura a esta democracia de perfil bajo «de la ley a la ley» sin ruptura y sin hacer limpieza, de ahí el nombre de «transición». No es necesario imaginar a Catalunya bajo la monarquía francesa, desde hace siglos tenemos a los Borbones dando la matraca en este país de pandereta, monarcas franceses, y aún hoy hay algunos LACAYOS que les rinden pleitesía y justifican su repugnante corrupción.

          • Munty, no te voy a calificar, como tú haces. Simplemente, si quieres, lo lees, si quieres, ves la charla de yuval, y después haz historia comparada, si te atreves. A veces el pensar es cuestión de valentía, faltar al respeto, desconociendo totalmente mi formación y mis lecturas, es algo muy fácil. Si quieres lee, y si no te apetece, no lo hagas, pero sería conveniente que las opiniones se fundamenten. yo he escrito lo que he puesto, en base a esas obras que he citado y otras. Las charlas deben ser siempre sobre ideas, insultar es muy sencillo, así que, lo dicho, si te apetece lee y si no sigue tu camino.

          • Menuda gilipollez la tuya, pepe…
            En fin, la vida os pondrá en vuestro lugar, así como pondrá a Catalunya en el suyo: lejos de españa.
            Bonanit!

          • De nuevo más insultos, pero ningún argumento. Lo primero, mi nombre es Jose, no pepe, no creo que nos conozcamos. Siempre, cuando he escrito algún comentario sobre este tema, me digo ¿para qué lo haces, qué se consigue con ello?, la verdad es que nada, así que lo mejor es que os despeñéis solos, me da pena, fundamentalmente, los no nacionalistas catalanes, que llevan años sometidos a un régimen totalitario. Recomiendo encarecidamente el vídeo de Yuval y el libro de Chaves Nogales y después que se piense en lo que ocurre en Cataluña. Es fascismo, no nacionalismo, me ratifico y cuando leo comentarios, ajenos a cualquier realidad, aunque se les ponga pruebas delante, como el comentario de los famosos 16.000 de euros que Cataluña aporta de más, demostrado documentalmente con las cuentas de la Generalitat, que esa cantidad es falsa, que mienten una y otra vez, pero no sirve de nada. Es fascismo y lo siento por aquellos que han vivido y viven bajo esa opresión. El tiempo pondrá las cosas en algún lugar, ya veremos si ese es mejor o peor.

  1. Soy catalana y te felicito por tus palabras…ya va siendo hora que en algún medio de esta caverna española se diga alguna verdad. Estamos hartos de tanta mentira. Felicitats pel teu article. Salut i república.

  2. Jajajajajaja
    Menuda panoplia mal argumentada e infumable para cualquiera que quiera informarse. Cuando acabaremos con la prensa subvencionada?

  3. Sr Díez, por favor, unas preguntas:
    – ¿Dónde estaba usted cuando se aprobó la Constitución (según usted, a golpe de sable)?
    – ¿Qué ventajas cree usted que la desaparición de España puede reportar al pueblo sencillo y trabajador (incluidos los catalanes sencillos y trabajadores)?
    – Una vez haya desaparecido el Estado español, ¿Quien cree usted que va a ocuparse de pagar las pensiones, la sanidad, la educación, el desempleo y demás «chuches»? ¿Usted mismo? ¿Puigdemont? ¿George Soros?
    PD. Gracias por lo de troll. Y a mucha honra.

    • 1- Esta documentado en informes, reportajes emitidos en television (incluso televisiones españolas), que el pacto constitucional fue claramente condicionado por el ejercito, que impuso el articulo 2 de la constitucion española y su unidad. Tambien se impuso la monarquia, aunque Adolfo Suares tuvo algun intento de negociar un referendum sobre monarquia o república. Si, Hubo ruido de sables, e incluso un golpe de estado el 23-F del 81. Yo era pequeño y lo recuerdo muy bien.
      2- La muerte total y final de una casta de derechas expoliadora de los recursos economicos para su propio beneficio. El pueblo catalan se ha rebelado contra esta casta, pero el pueblo español aun no se ha dado cuenta. Con la disolucion del estado, cada nacion (la castellana, que no española) tendra que sacarse las castañas del fuego con sus recursos únicamente. ¿Crees entonces que los españoles de bien se van a queda en casa viendo salvame deluxe?, no van a tener que salir a la calle a defender lo suyo, porque esta claro que desde la política, esta casta NADIE os va a defender. Querran hacer con vosotros lo mismo que nos quieren hacer en Cataluña.
      3- Como digo en el punto 2, cada region se tendra que sacar las castañas del fuego. De ahí tendran que salir economias productivas, y dejar de vivir del estado como pasa en muchas regiones, donde sobran funcionarios y altos cargos. Se vera claro quales regiones son competitivas de las que no. Quiza Europa rescate algunas… ya se verá…

    • – Es indiferente donde estuviera. La sacro-santa Constitución se aprobó bajo coacción de 40 años de dictadura fascista. O la tomabas o había una gran probabilidad de continuar con el fascismo.
      – España no ha de desaparecer por que se independice un territorio. Desde Felipe II no han parado de independizarse territorios de España (ninguno de forma pactada, por cierto) y España sigue ahí.
      – Quizás lo ignoras, pero te cuento que no hay un fondo con el dinero que has ido cotizando toda tu vida, los que cotizan hoy pagan a los que cotizaron antes. Por tanto, una Cataluña independiente tendrá sus contribuyentes que seguirán soportando a los pensionistas del momento.

    • 1) El referéndum de ratificación de la constitución española obtuvo una participación del el 67,11% del censo y de esos un 88,50% votó sí. Los que pudieron votar fueron los mayores de 18 años en 1978 es decir los que ahora son mayores de 60 años. Dado que los mayores de 60 años representan el 29% de los españoles con derecho a voto, se puede afirmar que la constitución que no os la habéis dado entre todos. Sólo el 17,23% de los españoles de vivís ahora han votado afirmativamente. (Eso sin preguntarse los que se arrepienten de haber votado afirmativamente).

      2) Ventajas de la independencia de Catalunya para los españoles y para los catalanes sencillos y trabajadores: a) En lugar de dedicar esfuerzos y centrar toda la acción política en luchar a favor y en contra de la independencia, cada uno podría dedicarse a resolver sus problemas de verdad que son muchos. 2) Cuando dos países tienen deseos, necesidades, circunstancias y situaciones diferentes, para mejorar las condiciones del pueblo sencillo y trabajador se necesitan leyes, obras públicas, políticas económicas y sistemas sociales diferentes. Si se mira usted las estadísticas que comparan la población de los estados con la renta disponible per cápita verá que hay una clara correlación inversa: los estas más pequeños del mundo son los que tienen los niveles de vida mejores y los más grandes son los que los tienen peores. En el siglo XXI con la globalización se tiene acceso al mercado global igualmente si se es un estado grande como si se es uno minúsculo, los grandes imperios ya no tienen ninguna ventaja competitiva. En cambio obligar a millones de personas con culturas diferentes, con lenguas diferentes, con estructuras económicas y geográficas diferentes a regirse por las mismas leyes y políticas provoca que las minorías se vean sometidas a los intereses de las mayorías y que se pierda eficiencia y oportunidades.

      3) Los gastos públicos se pagan con los ingresos públicos y con la creación de deuda. Una vez Catalunya sea independiente los gastos públicos de cada uno de los dos países se pagarán con los ingresos públicos de más la deuda que emita cada uno de los dos países. (Los españoles que cree que Catalunya se beneficia y está constantemente aprovechándose de España, del FLA, etc., deberían ser los primeros en defender la independencia de Catalunya para librase de esta carga y poder destinar esos recursos a mejorar la vida del pueblo sencillo y trabajador). La diferencia es que cada país podrá decidir su equilibrio entre impuestos y servicios públicos. Por ejemplo, Catalunya hace mucho que decidió aplicar un recargo a los impuestos de hidrocarburos para mejorar la sanidad y España (el Tribunal Supremo) se lo prohibió y le obligó a devolver lo recaudado, cuando sea independiente será libre de hacerlo.

      • La constitución del 78 la votaron los mayores de 21 años ya que la mayoría de edad se obtenía a esa edad.
        Yo tenía 20 años y 10 meses, nací el 24 de enero del 58; por lo que no la pude votar.
        Lo comento para que ajuste sus datos

      • La constitución del 78 la votaron los mayores de 21 años ya que la mayoría de edad se obtenía a esa edad.
        Yo tenía 20 años y 10 meses, nací el 24 de enero del 58; por lo que no la pude votar.
        Lo comento para que ajuste sus datos

      • La C.E. no la votaron los nacidos en el 1960 . La mayoría de edad era, entoces, a los 21 años por lo que solo la pudieron votar los nacidos antes del 5 de diciembre del 1957. Yo soy nacido el 24 de enero del 58 y no la pude votar, por un mes y 18 días.
        Lo digo para que corrija sus datos

    • Respondiendo a don Pelayo_el_casposo.

      -En la escuela.

      -16.700 millones anuales, suficientes para contratar 250.000 trabajadores públicos (enfermer@s, médic@s, profesor@s, bomber@s, científi@s).

      -Las pensiones nos las seguiremos pagando nosotros. Como hasta ahora, pero sin que se desvíen los fondos para rescatar bancos.

  4. A partir del 2017 es justamente cuando se produjo el mayor robo y más descarado más de 305.000 familias en todo este estercolero llamado españa. Por lo de Cataluña se ha notado mucho la corrupción judicial, por lo del robo del popular, mucha gente en españistan, ya no se tragan absolutamente nada, ahí ha quedado muy de manifiesto la total falta de justicia, la enorme corrupción, la falta de transparencia, la corrupción de los medios de comunicación, la manera en la que las castas dirigen la justicia, doctrinas botín, etc… A más de 305.000 familias que quizás antes no, ahora españistan se la trae al pairo, o incluso ansían su desaparición, junto con la desaparición borbónica.

  5. Le a faltado decir España nos roba y todos los españoles son corruptos, ja ja hablas de catalanes como si todos pensarán como usted por suerte no es así ni mucho menos sean de izq o derechas.

    • Y a usted le ha faltado una hache, caballero… O caballera, vamos…
      Otro comentario no merece su aportación.

  6. Este tío que escribe es el colmo del cinismo. Y se atribuye la verdad. Solo hay que ver quiénes lo felicitan. Esta gentuza cada día me repugna más.

  7. Este artículo una de dos, o lo ha escrito un analfabeto que no tiene idea alguna ni de economía, política, historia o derecho penal, o ha sido escrito por alguien que deforma la realidad deliberadamente para dañar la imagen de España.

    Es un compendio de falacias y demagogia barata, solo comparable a los vídeos de un tal cuellilargo, que últimamente están muy de moda entre toda la extensa e iletrada caterva progre y separatista actual.

  8. Infumable articulo carente de todo rigor empirico, por mucho que se empeñe, los datos situan a España entre las democracias mas avanzadas del planeta, el relato del autor atufa a supremacismo racista contra todo lo español al punto de decir vuestro pais, etc, a ver alma de cántaro, no te das cuenta de que eres un españolazo como los demás, que tu problema, junto al de otro montón de abducidos por la causa, es que decis ser rubios cuando sois morenos? España es lo que es, para bien y para mal y tan responsables de ello son los llamados García como los Pujol.

    • España en 2018 estaba en el puesto 19 en calidad democrática (8’08), un puesto por encima de Costa Rica, dos sobre Corea del Sur y a 0’08 puntos de ser considerada una democracia defectuosa (entre 7 y 8). Los datos han sido recogidos por The Economist.

  9. Menuda charla nos da ,este personaje, que para justificar su migracion al paraiso idilico indepe ,hace mencion de un unico libro obsoleto.
    Los mismos que obligaron a tus abuelos a emigrar ,los que te han dirigido 40 años en Catañuña ,la puta oligarquia catalana aliada de Franco ,y beneficiada de 36 años de dictadura y que de la noche a la mañana por falta de mas leche que mamar ,se paso al independentismo

    • La puta oligarquia catalana aliada de Franco es la que sacó las empresas deprisa y corriendo tras el 1-O de 2017: La Caixa o el Banc de Sabadell, que son los que han financiado a un engendro de partido como C’s, que de tanto virar a hacia la ultraderecha se ha despeñado y sus votantes se han ido a VOX. Para proteger a la puta oligarquia catalana aliada de Franco estaba el padre de los hermanos Fdez Díaz del PP, comisario franquista de Via Layetana, o el padre de Arrimadas de C’s, policía secreta del régimen. ¿Ha escocido el artículo? PUES TE RASCAS

    • ¿Se refiere a gente como los Montserrat, cuya empresa familiar ya debía 6 millones de € al Estado? (Supongo que en la confianza de que, al ser del PP, no les pasará nada…)
      La mayor parte de la oligarquía catalana se ha pasado de CiU al PP y/o C’s (lo crearon ellos…) y/o Vox… Actualícese…

  10. Muchas gracias por este gran artículo. Al leer los comentarios ves la cantidad de ignorantes que recorren la gran patria. Nos van jodiendo día a día, robándonos sin esconderse y ellos felices mirando la bandera patria. Que pena.
    Ojalá la independencia de Catalunya (que llegará, ya no hay marcha atrás) haga abrir los ojos a todos estos españolitos de bien.

  11. Jamas llegue a pensar que hubiera tanta alma de nazi en Cat.
    Jamas llegue a pensar que hubiera tantos monstruos escondidos en sus cuevas.
    Este es un PAIS maravilloso pero
    veras como cada cincuenta años
    viene «alguien» y lo jode.( Tres guerras carlistas,guerra civil,dictadura,dui ect…).Saquen
    la media.A Cain habria que santificarlo y hacerlo patron de este PAIS.TU A LO TUYO XAVIER DIEZ.

  12. Ciertamente los trolls han aparecido, no son capaces de asimilar aún que España, pudiendo ser uno de los países más maravillosos del mundo, es una gran mierda pinchada en un palo y lo es gracias ELLOS, los lacayos voluntarios de esta monarquía corrupta y los patrioteros ofendiditos ciegos a cualquier tipo de cambio. Cuando se habla de Catalunya siempre han vomitado toda su xenofobia profunda motivada por sus prejuicios y complejos, y más ahora con la excusa del independentismo, solo hay que leerles. Soy y me siento tan español como cualquiera, pero la mayoría de mis compatriotas me dan ASCO, afortunadamente cada vez son más los que han entendido por fin que el repulsivo berrido ultra de A POR ELLOS para animar a las fuerzas del orden como si fueran a una guerra contra extranjeros, significaba A POR TODOS los que piensen distinto, los que abran los ojos y comprendan que nuestro país deberá ser inclusivo y tolerante con todos sus ciudadanos, sus culturas y sus lenguas, y sus modos diversos de entender este país, o no será.

  13. La puta oligarquia catalana convergencia y Junts es el mismo muñeco con distinto nombre .Colaboracionistas los tienes a montones y si no recuerda a Samaranch , Porcioles etc

    Nos podemos rascar todos por soportar a gente mediocre disfrazada de salvapatrias.

    Te recomiendo que leas a Toymbee y su opinion sobre los conflictos y los nacionalistas

  14. Muchas gracias por este artículo clarividente. ¿Cuándo van a darse cuenta algunos españoles -otros ya se han dado- de que si quieren que Cataluña sea España hay que tratarnos, a los catalanes, como verdaderos españoles y en pie de igualdad con los demás, respetando y fomentando, por supuesto, nuestras peculiaridades nacionales? De otro modo, ¿cómo pretenden que queramos ser españoles si no es intentando darnos gato por liebre? ¿Cuándo se van a dar cuenta esos españoles de la verdad que contiene este artículo? ¿Cuando se van a dar cuenta del falso país que quieren construir sobre la mentira, sobre una transición de juguete, sobre una transición que no fue y sobre una España uniforme que no existe? España es como es y no como ellos quisieran que fuera.

  15. He leído con detenimiento el artículo y me he deprimido. Tengo muchos amigos catalanes y sobre el pueblo catalán solo tengo cariño, respeto y admiración, así pues comprenderá que no me guste que el pueblo catalán sea diferente del mío, y que conste que como yo, posiblemente esté un 80% de españoles que gustan de su tierra, de su cultura, de su educación y aunque haya un 20% que insulte, creo que es injusto que por ellos Vds. quieran separarnos sin tenernos en cuenta a ese 80%, aún a sabiendas que ambos pueblos sufriremos con la separación entre hermanos.
    Vd. pone en entredicho el reconocimiento democrático de España que según su escrito es una democracia cimentada en una constitución hecha al ruido de sables, pero sepa que en esa constitución que tanto denigran cabe cualquier modificación, incluso su tan deseable separación, cosa que otras tienen partes que sería imposible modificar, pero se chocan con la anti-democracia que supone la soberanía del conjunto de todos los españoles, recogida en la constitución y es una pena que no ponga que ante todo es el pueblo catalán sólo el que decida separarse o quedarse, pero no se preocupe que como he visto en comentarios todo se andará en el futuro.
    No digo más que mi cariño hacía el pueblo catalán no tiene nada que ver con el sentimiento antiespañol que parece haber inundado la población en esas tierras. ¡Ah! y espero que no considere un troll mi mensaje que creo ha sido respetuoso.

  16. Tenías razón con los trolls, a cual más ignorante e imbécil.
    Allá ellos, nosotros a lo nuestro: la República de Catalunya.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here