El presupuesto de Defensa en España supera los 8.000 millones de euros. Ese dinero está absolutamente controlado por los militares, lo que puede generar comportamientos corruptos, sobre todo por la idiosincrasia de las instituciones que conforman el ámbito militar en que la jerarquía y la cadena de mando está por encima de todo. Este código de honor no escrito es el que posibilita que se puedan plantear redes o tramas de corrupción dentro de las Fuerzas Armadas. Por suerte, esa honorabilidad del militar se encuentra en la gran mayoría de ellos. Sin embargo, hay otros que no responden ante él.

Esto fue lo que le ocurrió al teniente Luis Gonzalo Segura quien, viendo lo que estaba ocurriendo en el Ejército de Tierra, decidió denunciarlo siguiendo los cauces de la Justicia Militar. «La corrupción dentro del Ejército es mucho más sistémica que en el resto de las instituciones porque tenemos una jurisdicción militar propia y unos órganos de investigación propios. Desgraciadamente no funcionan correctamente», afirmó Segura a Diario16 en una entrevista que próximamente publicaremos de manera íntegra. Sin embargo, el propio teniente reconoce que el desconocimiento del poder que tienen esos elementos corruptos fue una de las causas de que sus denuncias no fueran tenidas muy en cuenta: «En principio no tuve dudas a la hora de denunciar. En ese sentido yo fui muy inocente porque denuncié primero a mis mandos pensando que eso se solucionaría y luego a los juzgados militares creyendo que resolverían. Incluso llegué a pensar que un juzgado militar sería mucho más duro que uno ordinario ante los casos que yo estaba denunciando».

Sin embargo, Luis Segura descubrió que el sistema no funcionaba y fue donde se dio cuenta de que había denunciado a algo mucho más grande: la corrupción sistémica dentro de las Fuerzas Armadas. «Ahí fue cuando decidí denunciarlo públicamente», cuenta Segura.

La realidad es que, desde que fue destinado a la Subdirección de Operaciones de Red de la Jefatura de Sistemas de Información Telecomunicaciones y Asistencia Técnica del Ejército, Segura fue testigo de importantes irregularidades que, como decíamos anteriormente, denunció a sus superiores y, posteriormente, a la Justicia militar.

Las Fuerzas Armadas no están exentas del cumplimiento de la Ley de Contratos Públicos y, por tanto, todo aquel servicio u obra que supere los 18000 euros de presupuesto debe ser licitado. Sin embargo, el teniente Segura se encontró cómo «para evitar concursos y mesas de contratación, se partían los contratos en otros por cuantías inferiores a 18.000 euros», tal y como aparece recogido en su primera denuncia en la que, a modo de ejemplo, expuso cómo la compra de material informático fue fraccionada en treinta contratos. Además, a través de distinta documentación presentada en el Juzgado militar correspondiente, denunciaba cómo se había inflado el precio de 44000 a 52000 euros.

Segura no se quedó quieto y realizó un inventario de dicho material (ordenadores portátiles), de las facturas de equipos de los que se desconocía su procedencia. Las conclusiones no podían ser más demoledoras: había un desfase del 25% en el material entre el que estaba utilizando la unidad y el que estaba disponible.

Por otro lado, el teniente denunció cómo recibió llamadas de un comercial de una empresa proveedora de servicios informáticos en la que se le indicaba que, por órdenes de un oficial superior, un teniente coronel, había que fragmentar un contrato por valor de ciento veinte mil euros en varios inferiores a dieciocho mil para, de este modo, poder realizar el encargo directamente y sin pasar por una licitación.

Además, las denuncias de Segura recogían partidas presupuestarias que se destinaron a un fin diferente al previsto inicialmente. En una de estas denuncias, el teniente ponía el ejemplo de «a una empresa dedicada al mantenimiento de hardware, se le adjudicó un contrato de entre uno y tres millones para mantenimiento, destinándose parte del mismo a inventario», lo que podría suponer un acto presuntamente delictivo contra la Hacienda militar y de deslealtad, que está recogido en el Código Penal Militar.

Viendo cómo no se le hacía ni caso, Segura decidió denunciar esta corrupción a través de una novela, Un paso al frente. Fue ahí cuando el aparato corrupto se puso en marcha. Se le abrieron varios expedientes y fue arrestado dos meses en tres arrestos porque la gravedad de lo denunciado en el libro hizo que la figura del teniente Segura pasara a los medios de comunicación. Sus declaraciones fueron las que, en principio, provocaron esos arrestos y expedientes que terminaron con su expulsión del Ejército.

En declaraciones a Diario16, el teniente Segura expuso claramente cómo funciona la corrupción en las Fuerzas Armadas: «Hace poco vimos un caso en la Legión, donde se veía el mecanismo sencillo y complejo a la vez. Antiguamente, cuando una unidad realizaba maniobras, el gasto de dietas y otros gastos se le pagaban a la unidad y ésta lo distribuia. Actualmente eso está centralizado y cuando una unidad se va de maniobras se paga a cada persona lo que le corresponde. Durante mucho tiempo, las unidades realizaban maniobras ficticias con las que recogían un dinero que después, una parte del mismo era gastado en beneficio de la unidad. Sin embargo, la gran mayoría de ese dinero desaparecía. En Almería están realizando maniobras ficticias, algo que ha denunciado una legionaria en el Juzgado, y cuando los soldados reciben ese dinero exigirles que lo paguen, además de que a los que no lo pagan les amenazan con castigos. Esto demuestra la impunidad que hay en el mundo militar».

En referencia al corruptor, Segura comenta que una de las corruptelas más habituales está en la comida. Lo mismo que con las maniobras, el gasto se centralizó y se pagaba a servicios externos de comidas. «Para que esas empresas cobraran el dinero se exigía un certificado firmado por un coronel donde se exponía el número de comidas que se daban. Ahí está la trampa. Se certificaba que comían más personas de las que realmente comían», afirma Segura.

En referencia a las compras de armamento, también hay elementos corruptos porque «tenemos que un vehículo, un Lince, un blindado militar, no ha pasado la ITV y ha muerto un militar. ¿Por qué vamos a comprar mil vehículos 8×8 que no necesitamos? Ahí hay intereses que son muy visibles. Hay una relación muy estrecha entre mandos militares y la industria armamentística que se termina de cerrar de dos formas. En primer lugar, la compra de armas. Compramos armas que no necesitamos y para escenarios que no van a ocurrir, entre otras cosas, porque no las podemos pagar. En segundo término, permitimos que se produzcan venta de armas que son ilegales y que vulnera las leyes. Un caso lo tuvimos en Defex. Esta empresa estaba dirigida por dos militares lo que facilitaba que las ventas que realizaban en el extranjero la comisión interministerial dieran el visto bueno a ventas que no cumplían con la ley».

Segura también ha sido víctima del «asesinato civil. No puedes trabajar porque todos tenemos una especie de antecedentes que, en el momento en que un empresario teclee nuestros nombres, no contrata a quien tiene el estigma de haber denunciado la corrupción cuando puede contratar a alguien que no tiene esos antecedentes. Esto te impide recuperar nuestras vidas. Por otro lado, los espacios en los que podríamos desarrollarnos profesionalmente, como, por ejemplo, los medios de comunicación, nos encontramos con que son empresas totalmente controladas por el sistema. Ni siquiera podemos realizar el activismo desde las páginas de un medio de comunicación. Hay muy pocos medios libres y los que hay no cuentan con recursos. Es una vida muy compleja porque estás abocado a la muerte social. Además, sufres represalias de bancos y de empresas. Te conviertes en un enemigo del sistema y es mucho más duro de lo que pudiera parecer».

Luis Gonzalo Segura, desde que fue expulsado del Ejército, ha sufrido las represalias de un sistema que, teóricamente, debería haberle premiado por denunciar la corrupción existente en las Fuerzas Armadas. Sin embargo, está viviendo un verdadero calvario, viviendo en una habitación porque no dispone de recursos económicos para poder alquilar un piso e, incluso, llegando a pasar hambre para que a su hija pequeña no le faltara la comida.

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1 Comentario

  1. En paises d UE hay drcho desobedecer ordenes por conciencia
    pqe s ls trata como personas + que soldados-alienados-cafres
    ¿y en qe cabeza cabe violar a una qe t salvaria vida?=vil

    El siglo XXI de Margarita Robles: una cabo embarazada es obligada a cavar en Burgos por un sargento. Aborta. Los mandos la callan destinándola a Segovia. El sargento consigue el mismo destino. Ella se queja a un capitán, pero no hace nada. Margarita Robles la expulsa sin pensión

    https://www.eldiario.es/economia/Policia-Nacional-elaborar-protocolo-sexual_0_879462666.html

    Ls derechos no son ocurrencia sino pautas pa desarrollar personas en sociedad,=semos.
    El poder nace d la ciudadania no d politicos
    En l España del PP+C$ cn 100 casos d corruPpcion habia menores qe comian 1 vez dia y Vx pacta cn ellos
    Sobran mandos y no qieren derechos en la tropa pqe sino tendrian qe ir ellos a pelear en caso d guerra lo d cobrar mas bien…https://www.eldiario.es/politica/Expectacion-militares-sindicato-Ejercito-Troya_0_874213140.html
    Desde Blas d Lezo que renego despaña por como le tratto dsp d lo qe hizo
    España solo ganado batallas contra desarmads
    https://elpais.com/sociedad/2019/03/19/actualidad/1553021619_372052.html

    https://www.eldiario.es/galicia/Ejercito-cambio-absoluto-siguieron-ascendiendo_0_879812835.html
    y por esto circulan ls sobres y desaparece dinero=ls submarinos aun 10 veces financiados no flotan aun

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