Suecia ha sido el único país que ha evitado tomar medidas de confinamiento en el momento del inicio de la pandemia en Europa. En un primer momento, todos mirábamos a Suecia llenos de dudas sobre su determinación y su apuesta por la “aparente normalidad” mientras todos nos encerrábamos en casa.

Hoy sabemos que su decisión no les ha librado de las muertes por COVID-19. Los datos que conocemos hoy, apuntan a que Suecia ha llegado a multiplicar por doce las muertes respecto a sus vecinos escandinavos. Concretamente, con los 31 muertos registrados en las últimas 24 horas, la cifra total asciende a 4.029 personas, con 33.843 infectados, según ha informado la Agencia de Saludo Pública de Suecia, que ha señalado que se consolida la curva descendente de contagios, fallecimientos, hospitalizados en cuidados intensivos y casos en residencias de ancianos.

“El número de casos en las residencias se ha erducido semana a semana desde 400 a 60-70” ha afirmado en rueda de prensa el epidemiólogo jefe Anders Tegnell. Desde el mes de enero hasta el uno de abril han muerto un total de 11.000 personas en las residencias de mayores de Suecia.

Hablar en términos absolutos nos hace complicado valorar de qué estamos hablando. Pero si comparamos las cifras con los países vecinos de Suecia podremos hacernos una idea y saber por qué su estrategia no ha funcionado. Concretamente, en Dinamarca se han producido 9,69 muertes por cada 100.000 habitantes, mientras que Suecia reporta un 39,26. Finlancia tiene un 5,56 y Noruega un 4,42.

Tegnell ha reconocido en The Daily Show que las cifras de muertos le han sorprendido. Y reconoce que no le prestaron especial atención a los muertos, que no lo habían valorado.

Tampoco acertaron en lo económico

Las escuelas (hasta losa 16 años) han seguido funcionando con normalidad. Como los negocios, aunque han tenido que mantener alguna medida de protección. Desde el principio recibieron críticas por poner en riesgo la salud frente a la economía. Sin embargo, los datos que acabamos de conocer tampoco le dan un aplauso a Suecia. El Gobierno ha tenido que modificar ssus previsiones de crecimiento para este año, augurando un descenso del PIB del 4%. Después han tenido que admitir que la caída puede llegar al 10% y la tasa de desempleo puede alcanzar el 13,5%.

En el sector servicios, un 78% de las empresas afirma que sus ventas han disminuido, siendo los hoteles y los restaurantes los más afectados debido a las restricciones impuestas para combatir al COVID-19.

Cartas firmadas por más de 2.000 científicos contra su “relax” ante el COVID-19

Más de 2.000 científicos suecos firmaron cartas en las que pedían al gobierno sueco que reconsiderase su decisión ante la pandemia. Avisaban de que no tomar medidas contudentes podría tener graves consecuencias. Pero nadie les hizo caso.

Duras críticas de la anterior responsable del gobierno

“Creo que estamos empezando a ver que el modelo sueco tal vez no haya sido el más inteligente en todos los aspectos”, ha dicho Annika Linde, la que fuera responsable en epidemiología antes de Tengell. Así lo ha afirmado en una entrevista realizada en Dagens Nyheter. En la entrevista, explica que si Suecia hubiera cerrado un mes, les habría dado tiempo a frenar los contagios.

Sin embargo, matiza que la estrategia puede ser positiva a largo plazo, “aunque se ha provocado una propagación innecesaria con numerosas muertes y todavía no hemos logrado la inmunidad de rebaño”, afirma.

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