En los 11 primeros meses de 2018, se produjeron cinco accidentes mortales por patinetes eléctricos. Estos peligrosos vehículos sin protección para el conductor o conductora atropellaron a 203 peatones en 44 ciudades españolas y se vieron implicados en 273 accidentes de tráfico. Estos datos aumentarán de forma exponencial en el año 2019.

Estos terribles números que se hicieron públicos el pasado diciembre, pasan desapercibidos para la mayoría de los ciudadanos. Prima el negocio al depositar unos vehículos eléctricos en las aceras de las grandes ciudades, sin la mínima precaución en donde lo colocan los usuarios una vez manipulados, despreocupándose totalmente por las Personas con Discapacidad

Víctimas mortales

Entre las personas que perdieron la vida en este tipo de accidentes con vehículos de movilidad personal se encuentran un niño de cinco años atropellado por un autobús por perder el control de su hoverboard en Badajoz, una mujer de 92 años arrollada en Esplugues de Llobregat (Barcelona) por un patinete eléctrico, un hombre de 60 años que resbaló en Niembro (Asturias) con un patinete eléctrico sobre el suelo mojado, una mujer de 40 años atropellada en Girona por un camión al perder el control de su patinete eléctrico y un hombre de 33 años que impactó contra un coche en una carretera de Córdoba mientras conducía con su patinete eléctrico de noche.

En Barcelona se cometieron 2.330 infracciones administrativas por parte de patinetes eléctricos, por incumplir las normas de circulación.

Pero estas cifras podrían ser en realidad mucho más altas, por varios factores: falta de denuncia o fuga de los autores.

Los patinetes eléctricos, sea cual sea su velocidad máxima, tienen prohibida expresamente circular por la acera y para cruzar un paso de peatones con este tipo de Vehículo de Movilidad Urbana (VMU) el usuario debe hacerlo siempre andando, según la Ordenanza de Movilidad para la ciudad de Madrid.

Las cifras del 2019 a seguro que serán mucho más dramáticas por varias razones, la principal es la despreocupación de los usuarios de estos vehículos por su seguridad y la de peatones. Creen que al viajar en un patinete están más seguros y no perciben la gravedad de un atropello por otro vehículo.

Los patinetes eléctricos, sea cual sea su velocidad máxima, tienen prohibida expresamente circular por la acera, aunque los usuarios hagan caso omiso a esta norma

Un accidente con otro vehículo multiplica por mil las posibilidades de lesiones graves, tanto del conductor de patinete, que por regla general no se protege ni con casco, ni con ropa adecuada, como para los peatones.

En varias ciudades europeas crece el malestar y las denuncias a este tipo de vehículos eléctricos. En París han traído el caos y los accidentes graves. Los parisinos no aguanta más verlos tirados en las aceras o pasando a toda velocidad poniendo en riesgo la seguridad de peatones.

La indignación creció tras el atropello a mediados de mayo de una pianista de la Ópera de París. Fue arrollada en pleno centro y fue víctima de una doble fractura en el brazo derecho, corre el riesgo de no poder volver a tocar.

Los muertos y heridos graves por este tipo de vehículos cree exponencialmente en las ciudades españolas y europeas. Se juntan la proliferación de empresas que alquilan monopatines y la irresponsabilidad de sus conductores y conductoras.

Personas con Discapacidad

El Defensor del Pueblo ha urgido a todas las Administraciones a “dar respuesta jurídica ágil y eficaz frente a las nuevas formas de movilidad como los patinetes, que incluya a los usuarios de la vía pública, especialmente a los más vulnerables, como niños, mayores y personas con discapacidad”.

En el informe anual correspondiente a 2018, que fue presentado el pasado martes, se destaca que “las personas con discapacidad son un colectivo especialmente frágil en la movilidad urbana y al que afirma haber prestado siempre una especial atención”.

El Defensor del Pueblo (e.f.), reseña en el informe que el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) le trasladó su preocupación por la proliferación de los nuevos vehículos urbanos de movilidad personal (VMP), “porque generan problemas de seguridad y accesibilidad a los ciudadanos con discapacidad”.

Según el CERMI, “el uso masivo de los patinetes, que en la mayoría de los casos son eléctricos y silenciosos, circulan a gran velocidad por las aceras y son aparcados indebidamente, está originando obstáculos al tránsito de personas con problemas de movilidad y puede dar lugar a accidentes de consideración”.

El Defensor del Pueblo se dirigió a la Dirección General de Tráfico (DGT) para conocer el avance de los trabajos para facilitar la correcta clasificación de estos nuevos vehículos y la regulación por parte de los entes locales.

En Madrid se está convirtiendo en habitual que los repartidores de comida rápida que circulan en bicicleta lo hagan en sentido contrario por las calles, con el consiguiente peligro para los peatones y personas con discapacidad. Así que ya lo saben, antes de cruzar una calle miren para ambos lados.

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