Un momento de la final de MasterChef.

Pensé que los privilegios para los parásitos era cosa del pasado. Creí que, en la televisión pública, la de todos, no se podía a estas alturas del partido guardar pleitesía a quien ya ni aporta glamour. Pero anoche, que me quedé a ver MasterChef Celebrity, por compartir una programa común con mi hija, sentí vergüenza de ver cómo el ente público emite un programa donde ser hija de la Preysler, presumir de cocinera, llamar a Tarrasa: “suburbio de Barcelona” y quitarse los nervios “rezando el rosario” son puntos para ganar la final.

Mi hija aprendió anoche que si eres rico y famoso ganas siempre

Anoche, más que nunca, entendí por qué es importante que Unidas Podemos entre en el Gobierno de España, en una país que ha votado mayoritariamente a la izquierda. Porque, ¿Qué lección aprendió ayer mi hija de 15 años?, insisto -desde la 1 de TVE- que si eres rico y famoso, aunque no hayas dado un solo palo al agua en tu puñetera vida, ganas siempre.

Ni qué decir la diferencia de protagonismo que tuvieron los padres del otro finalista, el joven, guapo y encantador actor Félix Gómez, con respecto a la Preysler y Vargas Llosa. En cuanto les vi entrar en el plató supe que todo estaba perdido en la gran final entre la Tamara y Félix. Porque la Preysler, no acude a un plató para ver perder a su niña. Ellos siempre ganan. Y así fue.

Privilegios

Es la primera vez, aunque tampoco había visto nunca un MasterChef entero, que una concursante recibe tanto jabón, se la trata con tanta condescendencia y no se le hace llorar por parte de los tres chef del programa. Rendidos los tres a la pijería y los rezos de esta niña, que no tuvo reparo en reconocer que para la gran final se cogió un vuelo para recibir la ayuda de no sé qué cocinero de Barcelona con tropecientas estrellas Michelín.

Félix, claro, el chaval, debió de preparar el menú final en su casa. Con su madre, en homenaje a sus ancestros de campo de los que se siente muy orgulloso y que a él lo dignifica.

¡Pero hasta ahí podía llegar un plebeyo! Su menú emotivo, cargado de vivencias y añoranza por sus abuelos de campo, fue un homenaje a la tierra, el bosque y la huerta, en recuerdo a sus abuelos, a los que les debe su amor por el campo, la naturaleza y el medio ambiente.

¡Sí,  el chaval le dio protagonismo de alta cocina al alcornoque! Nada que hacer, la Preysler estaba arriba mirando atentamente a que le dieran a su niña el gran premio.

Es culpa mía, lo sé, no haber apagado la tele. Pero para una vez que encuentro algo en común que ver en familia con mi adolescente del alma, no quise perder la oportunidad. Y allí, ante la niña de mis ojos, -la mía-, a la que le enseñamos valores de igualdad, esfuerzo y solidaridad, me encuentro con una programa en la tele pública donde oigo atónita -ante el regocijo de casi todos en el programa- que para matar los nervios la Tamara ésta reza el rosario y que está muy muy contenta, porque en la misa del domingo han rezado por los cocineros.

AnaBel, la actriz cómica, no asistió a la final, a pesar de ser concursante de esta edición, y ni una palabra puso en sus redes sociales del tema. Además de tener una sonada bronca con Tamara, tendría, y eso la honra, mejores cosas que hacer durante la grabación de la final. Pero la eché de menos, al menos, para apoyar a Félix. Porque durante la gran final sólo se emitían totales de otros concursantes de apoyo a la hija de la Preysler.

Boris Izaguirre, también entregado a la causa de la pija. En fin. Ver para creer.

Si Unidas Podemos desde el Gobierno no cambia esto, ya me rindo definitivamente.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

1 Comentario

  1. Y entonces leí lo de UP que ya gobierna en comunidades y alcaldías y nada ha cambiado y pensé… creo que no merece seguir, con lo bien que empezó… ah, Masterchef seguirá con UP de vicegobierno.. pregúntese usted por qué…

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