Como era de esperar el mundo soberanista no acepta, al menos de palabra, la decisión del juez Llarena, que ayer mismo dictaba un auto en el que suspendía de sus funciones a los seis diputados del Parlament catalán procesados por rebelión.

“Un tribunal no ha de ser nunca el juez de una mayoría parlamentaria”

Junts per Catalunya, Esquerra Republicana y la CUP, así como los comuns, han rechazado la suspensión de los diputados. Anna Caula, portavoz adjunta de ERC, ha avanzado que consensuarán una respuesta común los dos partidos afectados, los neoconvergentes y los republicanos.

El juez Llarena cierra el sumario del “procés”, con la suspensión política cautelar de seis diputados del bloque soberanista del Parlament de CataluñA. Así ni Puigdemont, Junqueras, Turrull, Rull, Romeva y Sánchez podrán mantener su escaño en el Parlament catalán.

Ambas formaciones han recordado que la suspensión temporal no existe y se han referido al reglamento de la cámara, que emplaza al pleno de decidir sobre la suspensión de los parlamentarios, si bien se han abierto a estudiar qué medidas adoptar tras leer de forma detenida el auto de Llarena y estudiarlo en busca de una respuesta precisa.

Fuentes de ambas formaciones han asegurado que estudiarán las posibilidades que se abren, si bien ha tildado de “impropia de un estado democráticola suspensión. “Un tribunal no ha de ser nunca el juez de una mayoría parlamentaria, han aseverado.

“Defenderemos los derechos políticos de nuestros diputados”, ha manifestado Caula, aunque ha apostado por esperar a “analizar en profundidad el auto de Llarena para dar una repuesta precisa” antes de posicionarse de forma clara sobre qué pasos dar. Es probable que la formación republicana adopte el jueves una postura de cara a la reunión de la Mesa del Parlament.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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