Durante la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, el ministro Pedro Duque ha revelado que “no estamos ni cerca” de llegar al 2 por ciento de inversión del PIB en ciencia. El titular es escandaloso, no solo porque una sociedad es tanto o más avanzada cuanto más invierte en ciencia, investigación y desarrollo, sino porque nuestro país se encuentra en el furgón de cola entre los estados europeos también en este capítulo.

Cabe preguntarse por tanto a qué se debe ese desinterés, casi abandono de nuestros científicos, en un país que se supone había progresado en las últimas décadas hasta colocarse en primera línea junto a las democracias consolidadas. Sin duda, los años de recortes de Mariano Rajoy causaron un grave deterioro de nuestro tejido científico y ahora, en medio de una pandemia, lo estamos pagando caro. Han sido demasiados años de fuga de cerebros, años negros en los que nuestros mejores científicos han tenido que hacer la maleta para buscar reconocimiento a su trabajo, un salario digno y un futuro más esperanzador en el extranjero.

El drama de la investigación en España viene de lejos, desde aquel viejo tópico de don Miguel de Unamuno, el tristemente célebre “que inventen ellos” con el que ya en el pasado siglo se veía venir que la ciencia y la tecnología iban a ser en España una realidad marginal hasta convertirse en una especie de estereotipo nacional español.

“Este era el objetivo que España planteó a la Unión Europea de cara a 2020. No estamos ahí, no estamos cerca ni siquiera”, ha comentado Duque a preguntas de La Sexta. El ministro de Ciencia e Innovación reconoce que se encuentra “remando en la misma dirección”. Durante su comparecencia, Duque ha calificado los Presupuestos del Gobierno para 2021 en su departamento como “históricos”. “Tenemos la gente y tenemos las instalaciones, y las que no, las estamos mejorando”, ha defendido. En una rueda de prensa para desglosar las cuentas de su ministerio, que aumentan en el apartado no financiero un 60% −incluyendo los fondos europeos−, Duque ha hablado de “un antes y un despué” en la tendencia presupuestaria.

“El sistema de ciencia e innovación necesita un impulso grande para poder tomar decisiones mucho más apropiadas que la otra vez, cuando hubo una crisis”, ha recalcado el ministro, quien ha señalado que un sistema como el español no puede colocarse en un año a la altura de Alemania o Estados Unidos, pero es “un primer paso”.

Para Duque, “es el paso razonable que dar en estos momentos”. Lo importante es el compromiso de todos para que “estos pasos sean continuistas” y se consoliden en un futuro: “Hay que hacer entender desde ya a todo el mundo, a los gobernantes de los próximos cinco o diez años, que esta evolución tiene que ser a largo plazo”.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre