May Serrano casamentera y creadora escénica, una de las creadoras de la performance denuncia de los asesinatos machistas Women in black accion y del movimiento de mujeres que nadan en el mar Orca Maris , lleva siete años casada consigo misma. Fue en una ceremonia lluviosa un día de invierno en Bilbao. A partir de ese día se comprometió a ponerse la primera en su lista de prioridades. Y de ese compromiso surgió un libro Me caso conmigo misma  (Arcopress), una propuesta firme de cuidarse, dedicarse más tiempo, escucharse, ser fiel a sí misma y cambiar el final del cuento: «No soy la costilla de nadie, no espero sentada al príncipe azul. No soy una media naranja. ¡¡Soy una naranja completa!!».

El automatrimonio que abanderó Carrie Bradshaw en uno de los capítulos de Sexo en Nueva York no es una moda pasajera. El fenómeno de quienes deciden casarse sin partenaire se ha convertido en un movimiento internacional al que se suman mujeres de todo el mundo. Se define como sologamia y viene a corroborar lo que dejó dicho Oscar Wilde: «Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida».

-Un día decidiste que tu media naranja eras tú y decidiste casarte contigo misma. ¿Cómo fue la ceremonia?

Fue un maravilloso día de lluvia, en pleno invierno bilbaino y lo que empezó como una gamberrada, con el propósito de crear debate sobre el amor romántico y acabó siendo uno de los días más importantes de mi vida. Cien personas asistieron a la ceremonia, me temblaron las piernas y la emoción fue una de las protagonistas de ese día. Decir en voz alta que me quiero y que me comprometo a cuidarme y serme fiel fue, sin duda, un antes y un después en mi vida.

No soy la costilla de nadie, no espero sentada al príncipe azul. No soy una media naranja. ¡¡Soy una naranja completa!!

-¿Qué tal llevas este matrimonio y qué compromisos conlleva?

Es un matrimonio con sus más y sus menos, como todos, a veces me siento de maravilla conmigo misma, atendida, respetada, cuidada. Otras me pierdo en los quehaceres diarios, en las obligaciones impuestas desde el exterior, pero el cuerpo tiene memoria y siempre vuelve al instante en el que me prometí amor eterno.

-Carrie Bradshaw empleó el término en Sexo en Nueva York. Defíneme la sologamia

La sologamía es un invento de los medios de comunicación. Carrie reivindicó una falta de apoyo por parte de la sociedad a las personas que no tienen pareja. Lo que yo pretendo con el «¡Sí, me quiero!» va un poquito más allá. No hablamos de quedarnos «solas», hablamos de AMOR a nosotras mismas. Casarse con una misma no te impide tener pareja o querer a otras personas, pero te pone la primera en tu lista de prioridades. No es un «premio de consolación» como no te has casado con nadie te das el caprichito. No. No es eso. Estamos hablando de cuidarnos y querernos. A las mujeres nos educan para cuidar a los demás pero nadie nos cuenta que podemos cuidarnos a nosotras mismas. Del mismo modo existe la idea de que si no tienes pareja no estás completa con frases como «ha rehecho su vida»; la sociedad está enviando el mensaje de que si no tienes pareja algo está mal. Nosotras, las mujeres que hemos pasado por la vicaria de «¡Sí, me quiero!», ponemos el foco en que somos personas completas, no somos la media naranja de nadie y somos libres de elegir compartir nuestras vidas o no.

Las mujeres que hemos pasado por la vicaria ponemos el foco en que somos personas completas, no somos la media naranja de nadie y somos libres de elegir compartir nuestras vidas o no

-¿Estás dispuesta a renovar tus votos? Celebrar las Bodas de Plata, de Oro… 

¡Cada día! la boda es una excusa perfecta de celebración, de fiesta, de alegría… Yo cada 17 de diciembre me doy un homenaje. ¡Ya van siete!

-Y si una deja de quererse y se minusvalora, ¿cómo hacer para no llegar al divorcio?

JAJAJA este es el único matrimonio que tiene un índice de divorcios del 0%. Cuando empiezas a quererte y cuidarte no hay marcha atrás, siempre quieres más. Por supuesto que hay crisis y cuernos, pero nada que no se pueda arreglar con una buena conversación contigo, con mimos, con tiempo para ti…

-¿Y por qué vestirse de blanco? ¿Por qué remedar una boda al uso? ¿No resulta un poco contradictorio? ¿No me dirás ahora que muchas mujeres se casan solo por el vestido de novia?

Hemos celebrado ya seis bodas. Han pasado por esta experiencia 45 mujeres y cada una se ha vestido como ha querido. Hay vestidos blancos, vaqueros, trajes regionales… Es un día para hacerte feliz y pasarlo bien. ¿por qué tiene la estructura de una boda al uso? Porque aprovecho la fuerza del rito. Todo el mundo ha asistido a una boda y sabe lo que significa, conoce los pasos y los compromisos que conlleva. Usamos toda esa información de siglos para dar poder a la acción.

Casarse con una misma no te impide tener pareja, pero te pone la primera en tu lista de prioridades

-¿Hay hombres que han decidido dar este paso? Y por otro lado, ¿se puede estar casada con una misma y con otra persona?

Por ahora ningún hombre ha dado el paso, pero creo que ellos parten con ventaja y no lo necesitan tanto como nosotras. Los hombres tienen el respaldo de la sociedad y de la educación para pensar en ellos, para ponerse los primeros en su lista de prioridades y en la lista de sus parejas, familias. No hay más que echar un vistazo en las agendas familiares…

– Dices que tu libro Me caso conmigo misma es un recetario para quererse siempre. ¿Alguna receta infalible? 

No hay receta infalible, lo digo en el libro. «No es un manual de amor» porque huyo como loca de los listados de cosas que «te harán feliz». Cada una tenemos nuestras prioridades, nuestras necesidades, deseos, sueños…  A mí lo que me funciona es preguntarme: «¿qué necesito?», y eso es lo que propongo en el libro, pero igual a ti no te funciona. Mi invitación es que busques tu propio camino, que no sigas a nadie, todas somos nuestras propias maestras. Sabemos lo que nos va bien, solo tenemos que pararnos, escucharnos y estar dispuestas dárnoslo todo.

Por ahora ningún hombre ha dado el paso, pero creo que ellos parten con ventaja y no lo necesitan tanto como nosotras. Los hombres tienen el respaldo de la sociedad y de la educación para pensar en ellos y ponerse los primeros en su lista

-¿Y el sexo? ¿Con una misma también?

¿Con quién mejor? JAJAJAJA. Otra cosa que nadie nos cuenta, si aprendiésemos a darnos placer a nosotras mismas antes de experimentar con otros otra «cosica» sería…¿no? Saber lo que me gusta para poder pedirlo a otra persona o a mí, según se tercie.

-Me podrías dar tu opinión sobre el momento que estamos viviendo las mujeres. Me interesa

Estamos viviendo un momentazo. Todo el trabajo de las mujeres que nos han precedido está dando su fruto y se puede ver en las jóvenes y adolescentes que vienen pisando fuerte, con las ideas claras y los recursos a mano. Hay que dejar espacio a las pequeñas y seguir trabajando cada una en nuestras vidas para tener más poder sobre ellas. Reconocer la teoría para pasar a la práctica sin pedir permiso a nadie. Estamos más fuertes que nunca.

Mantener la llama del amor encendida no es fácil ni siquiera en la relación con una misma. Como en cualquier relación siempre hay altibajos, malentendidos, fallos de comunicación… lo importante es darnos cuenta de cómo nos tratamos a nosotras mismas y tener la intención de ser cada día más amorosas

May Serrano no es muy FAN de dar consejos pero aquí van 14 cosillas que le funcionan para vivir tu Día de las Enamoradas.

  1. Escucharme. Tomarme tiempo para estar un ratito a solas y preguntarme qué tal estoy, cómo me va la vida, qué necesito.
  2. Mirarme a los ojos. No falla, si me estoy mintiendo mirarme fijamente a los ojos me pone en mi sitio.
  3. Decirme “Te quiero” frente al espejo. ¡¡Mano de santa!! Después de hacerlo me brillan los ojos ¡es automático!
  4. Tener paciencia. (A veces mucha) pero no más de la que tengo con otra gente, con las amigas, con la pareja…
  5. Hacerme reír. Reírme de mí misma, de mis manías, de mis miedos, de mis metidas de pata.
  6. Aceptarme en lo que no me gusta de mí. Puffff ¡¡creo que lo más complicado de esta lista!! Cuando no lo consigo vuelvo al punto 4.
  7. Acariciarme, darme mimos, abrazarme… el contacto físico es importante para mí. Aprovecho cuando me pongo la hidratante para hacerlo con atención, no como si me diera calambre mi propia piel, con tiempo, con mimo…
  8. ¡¡Sexo!! Cuidar mi vida sexual conmigo misma. No esperar que vengan otr@s a resolver mis ganas…
  9. Reconocer lo bueno que hago por mí. Cuando doy un paso adelante, cuando me pongo la primera de mi lista de prioridades, cuando digo NO a algo que no quiero hacer. Me lo reconozco y me lo agradezco.
  10. Aceptar cumplidos de mí misma (y de otras jajaja) Si estoy guapa estoy guapa y ¡¡no se hable más!!
  11. Darme la oportunidad de fallar. Desde que he probado esto me atrevo a hacer más cosas, cosas que me hacen feliz, que siempre había soñado, pero no me atrevía por si salía mal…
  12. Tener siempre cava en la nevera. Mira, esto me ha dado muchos motivos para celebrar por lo alto cosillas que podrían pasar desapercibidas, pero que con un chin chin parecen auténticos logros. ¿que he conseguido bucear media piscina? ¡Abro botella!
  13. Ponerme límites. No, no puedo hacer todo. No soy
  14. No compararme con otras. Esto me ha hecho descansar mucho. Yo soy YO. Una persona Única, irrepetible, con unas circunstancias determinadas en la vida, ni más ni menos que NADIE, que NADIE…

 

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