Mayo 2020, un juez ha creado precedente, al evitar el embargo de la mayor acerería española, que emplea a 33.000 personas, aceptando la cláusula de tiempos de guerra “rebus sic stantibus”. Por la cual, el acreedor puede no pagar sus deudas, debido a un súbito cambio de las condiciones económicas, independientes a su gestión, que le impiden pagarlas como hasta ahora. 

No recuerdo un shock así. Estamos en guerra ante un arma diseñada para jugar con el ser humano. Por cómo ha paralizado el sistema económico y social del planeta, y por cómo me vaciló durante las semanas que he compartido piso con él, cuando creía que ya se iba de casa, me dio un par de zascas en forma de sincopes.

Para paliar el batacazo, podemos inspirarnos en la postguerra española, donde la generación de nuestros abuelos dejó sus odios y miedos a un lado, y con sangre, sudor y lágrimas, crearon el estado de bienestar que ahora disfrutamos, y que a ellos no les ha protegido lo suficiente.

Cada persona es libre de reaccionar como guste, y dejarse influenciar por lo que dicen los medios de incomunicación, vomitar su miedo y frustración en Facebook quejándose del comportamiento de sus vecinos, o convertir mi perfil de Twitter en blanco de su desesperación. Si con ello, se autorealiza, y se siente plena, bienvenido sea. Pero, ¿qué aporta su actitud a su vida, familia, amigos, ciudad y a la sociedad? Además, así es más fácil manipularla.

Quién decide ser parte de la solución, tiene menos problemas para conciliar el sueño, porque aceptar la realidad, con toda su crudeza, con los miles de fallecidos, y millones de desempleados, es el paso previo para cambiarla. Todos podemos dejar de juzgar y ponernos a solucionar lo que criticamos en las redes sociales. Como los miles de makers, que han imprimido respiradores y pantallas para los sanitarios, sin pedir nada a cambio.

Ahora, mientras convivimos con este enemigo invisible, toca reconstruir parte de la sociedad. ¿Qué decides ser parte del problema o de la solución?

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Soy abre puertas, se me da bien conectar necesidades con soluciones. Me rijo por tres frases: la de mi madre “la vergüenza pasa y el provecho queda en casa”; la de mi padre, “la persona más feliz es la que menos necesidades tiene”; y la mía, “para crear valor hay que tener valor”. En plan profesional, soy FEO (Facilito Estrategias Operativas), cofundador de Xaudable, conecto innovación con el mercado, mentor y docente en @eoi y @SEK_lab. Emprendedor con mi startup de comida rápida saludable. Autor libro “abre puertas, cómo vender a empresas”. Miembro de @Covidwarriors. En otras décadas organicé en IFEMA la feria Casa Pasarela y fui gerente de un concesionario oficial en Madrid de motos Honda. Licenciado en Dirección y Administración de empresas por CEU San Pablo, diplomado en diseño industrial por IED (Instituto Europeo Di Design), master de comunicación aplicada en Instituto HUNE.

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