He tenido experiencia en la gestión del legado de un escritor; a todos los efectos, dirigí una oficina con un buen presupuesto equiparable a una Fundación en sus intenciones y funcionamiento. Aprendí mucho. Hoy habría puesto otras condiciones y habría hecho cosas diferentes, aunque en líneas generales creo que hicimos una buena labor.

Es muy importante, cuando muere un escritor perdurable, mantener su legado. A veces el proceloso mundo de las fundaciones (y llegó a parecer que la finalidad de algunos autores no era escribir sino que le hicieran una fundación en su pueblo) confundió lo del legado con un mundo de saraos entre lo artístico y el espectáculo con la excusa del nombre a conservar. Ahora tengo muy claro que la inversión pública verdadera tiene que ver con la documentación y la investigación, lo demás… Y para ello hace falta personal técnico, alguna filóloga o periodista debería escribir un libro sobre el daño irreparable que los herederos de las obras literarias han hecho a sus ancestros y a este país, salvo raras excepciones.

Claudio Rodríguez no necesita evocación, bastaría su Don de la ebriedad para formar parte de la más alta Historia de la Literatura Española. En 2004, en Zamora un grupo de admiradores cercanos de su obra decidieron crear el SEMINARIO PERMANENTE CLAUDIO RODRÍGUEZ, con la inteción sana de preservar el legado y actualizar la información en torno al poeta. Desde entonces se celebran, anualmente las dos primeras y partir de ahí con carácter bienal, unas jornadas con el único objetivo de dar luz a traducciones, artículos, ediciones o análisis de la intensa obra del poeta zamorano, con la participación ocasional de la activísima y potente Fundación Jorge Guillén, depositaria del legado personal del autor a su muerte, y constante de la Biblioteca Pública del Estado en su sede de Zamora o el Instituto de Estudios Zamoranos Florián Ocampo…

Dos herramientas permiten al público interesado que no pueda asistir a sus actos acceder a la labor. Existe una web estupenda que a cualquier lector de Claudio Rodríguez puede satisfacer: www.claudiorodriguez.es (“.com” también valdría); elegante, sobria, de un ascético entre zamorano y vallisoletano, pero sobre todo: útil. Hay cabida para todo lo relevante que se pueda considerar y es intuitiva y accesible, menos aparataje y más información, como debe ser. Allí, además de biografía, publicaciones, textos, artículos, etc., se mantiene memoria de las jornadas ya pasadas y del otro puntal del Seminario, la revista Aventura que ya va por el número 7.

Tengo entre las manos esta última entrega de la revista dedicada a desbrozar el libro de 1991 Casi una leyenda, último publicado en vida; es un gozo de datos y curiosidades en torno a una obra capital sobre amor y muerte, como rodeada de neblina de río en invierno. Podemos ver en la web el contenido de los números previos, la lista de intelectuales que han participado impresiona, siempre falta alguien pero casi ninguno sobra, y eso ya es mérito probado. El diseño de la revista se corresponde con la estética de la web y de toda la imagen corporativa y eso no es poco, demuestra la existencia de un proyecto, unos valores, ya saben que el poeta-editor de Moguer afirmaba que en edición distinta los libros decían cosas diferentes.

Es encomiable la actividad desarrollada, y conste que lo digo como ese espectador externo que nombraba antes, centrada en los textos como es nuestra obligación con quien representa la herencia permanente de lo literario de una lengua (mejor que país), es modélica y debería servir de referencia a la vista de cómo algunas fundaciones opacan y entierran progresivamente a sus representados. Muy bien.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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