Significado de MADRE, según la RAE:

  • Mujero animal hembra que ha parido a otro ser de su misma especie.
  • Mujerque ejerce las funciones de

¿Qué se celebra el día de la madre?

Hemos estado prácticamente un mes escuchando hablar del DÍA DE LA MADRE, como cada año en esta época. Hemos recibido publicidad por activa y por pasiva, dando por hecho lo fantásticas que son nuestras madres, hablando sobre los grandes sacrificios que hacen y han hecho por nosotros. Hemos visto campañas donde incluso se ha dicho que las madres no se quejan, lo dan todo y no piden nada. Y todo ello merece, entonces, que les compremos alguna cosa para recompensar, ese día, lo que los otros 364 días del año hacen.

Estamos celebrando un día, dando por hecho que todos TENEMOS O HEMOS TENIDO ESA MADRE APARENTEMENTE IDEAL.

Pero ¿qué pasa si aceptamos el hecho de que no siempre es así, de que no todas las madres son “maravillosas”, o de que no todo el mundo tiene una “madre” como la que la televisión, los centros comerciales y las grandes marcas pretenden vendernos? ¿Es entonces menos importante aquella persona que EJERCE LAS FUNCIONES DE MADRE, aun sin habernos parido? ¿O es peor madre, aquella cuyas funciones de madre no son como en este gran DÍA DE LA MADRE pretende hacernos creer que han de ser?

Estas cuestiones no son baladís, y no lo son, entre otras muchas cosas, porque actualmente, millones de niños de nuestro país (como en el resto del mundo, y como a lo largo de la historia), viven en núcleos familiares que no incluyen la figura de madre propiamente dicha, no tienen esa “madre” definida bajo el yugo de la imposición retrógrada de lo que es y ha de ser una madre.

Mi pregunta es la siguiente; EL DÍA DE LA MADRE ¿CELEBRAMOS EL HECHO DE QUE NOS HAYAN PARIDO, TAL COMO LA RAE DEFINE, O CELEBRAMOS EL HECHO DE QUE ALGUIEN EJERZA LAS FUNCIONES DE “MADRE”, TAL COMO DISTINGUE LA RAE?

¿Qué pasa cuando un niño llega al colegio, y durante esa semana se trabaja una manualidad como detalle para sus madres? Si dicho niño tiene la suerte de vivir con su madre, esa madre que nos dan a entender que es la ideal, no habrá ningún problema. Ese niño podrá obsequiarla con su trabajo de la escuela, hecho con enorme cariño, su madre apreciará el bonito detalle de su hijo, y seguirán adelante con su vida.

Pero ¿todos los niños tienen esta opción? La respuesta es NO. El abanico de posibilidades es inmenso. Plantearé algunas que, en general, en todos los centros escolares podemos encontrar (aclaración; podríamos extrapolar todo esto al día del padre, ya que sus funciones son, o deberían ser, prácticamente las mismas):

  • Niños huérfanos; cuando un niño ha sufrido la desgracia de perder a uno de sus progenitores (en este caso la madre) los estragos pueden ser enormes. Son traumas difíciles de superar, y que necesitan el apoyo constante de su entorno. El hecho de que en su escuela, en su propia aula, y sus propios compañeros se dediquen durante un tiempo concreto, a preparar un regalo para sus madres, es un acto que, de cara a estos niños, se podría tildar incluso de cruel.
  • Niños cuya “función de madre” ejercen otros miembros de la familia, como abuelos o tíos, o incluso tutores legales externos al núcleo familiar; debido a la orfandad, o a casos de maltrato, abandono, prisión, incapacidad de la madre, entre otros, hay niños que conviven con personas que desarrollan las “funciones de madre”, pero que no son sus madres propiamente dichas.
  • Familias monoparentales; encontramos familias donde, por distintos motivos, solamente hay un miembro que ejerce las funciones de “madre y padre”, siendo éste el único progenitor.
  • Familias homoparentales; de forma cada vez más habitual, las parejas de un mismo sexo, deciden tener, adoptar o acoger niños. Es por ello que, cada vez más a menudo, encontramos núcleos familiares formados por lo que aparentemente son dos padres, pero cuyas funciones son exactamente las mismas que si fuesen padre/madre.

¿Qué pasa entonces cuando llega el día de la madre? Actualmente, en muchos casos, los profesores les ofrecen realizar esa manualidad para la figura que, según este punto de vista, “sustituye” a la madre del niño. Pero ¿es eso justo? ¿Es justo que distingamos entre madres y padres? ¿Es justo que un niño deba sentir el vacío de forma tan flagrante cuando su madre “ya no está”? ¿Es justo para esas “figuras sustitutivas”, que no puedan llegar a alcanzar el “rango” de MADRE? Podría alargarme muchísimo con estas cuestiones, con estas preguntas que considero retóricas, ya que la respuesta lógica es siempre la misma; NO, NO ES JUSTO, NI PARA LOS NIÑOS, NI PARA LOS ADULTOS.

Hay colegios que han optado, muy acertadamente, por no celebrar los días del padre y de la madre. Pero la sociedad de consumo, máquina poderosa y de motores sin freno, sigue alimentando que ese día, el de esa maravillosa madre que nos ha tocado, se tenga que celebrar. No siempre hay madre, o no siempre es fantástica, o no siempre nos apetecerá “hacer el papel”. O, simplemente, no siempre se podrá celebrar.

Quizás sería mejor, como algunos colegios ya empiezan a proponer, CELEBRAR EL DÍA DE LOS SERES QUERIDOS, DE LA FAMILIA. ¿NO SERÍA ESO MÁS FÁCIL Y LÓGICO PARA TODOS?

Tranquilos comerciantes ¡Ese día también gastaríamos en “regalos”!

1 Comentario

  1. Una reflexió que calia fer perque és cert que en tot hi ha la cara positiva i la negativa.En el meu cas hi tingut una meravellosa mare i no em cal celebrar un dia quan la hi venerat sempre.Malauradament fa 5 anys que em falta i amb ella ha marxat una part de mi.
    Està bé recordar la manca d’aquest èsser perque milions d’infants han patit la seva absència o els hi han arrencat del costat o aquelles dones que han parit un fill i s’han despreocupat d’ell.
    Dones que sense ser mares,han fet molt mes que moltes.
    Gràcies Andrea Vinyamata per el teu escrit i gran reflexió.

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