La senda del perdedor es el título de una famosa novela de Charles Bukowski. Las historias de perdedores en literatura son las más apreciadas. Narrar el éxito es demasiado fácil y ramplon, a no ser que haya habido muchas derrotas… y aún así.

Son las 5 de la tarde del sábado 22 de junio de 2019. Hace un momento ha terminado la lucha por la posición en la parrilla de salida en el Gran Premio de Francia de Fórmula 1. Vettel ha fracasado estrepitosamente, ha quedado séptimo, el peor lugar en esta temporada en una jornada de clasificación.

Puede ser que haya sido simplemente un pequeño problema en su caja de cambios, como ha dicho, o puede ser también, poniéndonos más mágicos, que la suerte le haya abandonado y retirado su sonrisa. Lo que sucedió hace dos semanas en Canadá, cuando la decisión de los comisarios le quitó la victoria, ha dibujado una muesca más en su alma. Alma que lleva ya muchos golpes desde los momentos de gloria.

El primer año de la era híbrida, esa que ha dominado la Mercedes todo el tiempo, Daniel Ricciardo fue más fuerte que Vettel en Red Bull. Y luego los años de Ferrari no han sido lo que esperaba el tetracampeón mundial.

Para quitarle aún más aire, ha aparecido en su propio equipo una figura que le hace sombra, o amago de sombra, de momento va detrás suyo en la clasificación general. Nos referimos a Charles Leclerc. La afición en general, y también los comentaristas, parecen preferir el joven monegasco antes que al veterano piloto alemán.

Llevamos ya meses hablando de una posible retirada de Sebastian Vettel.

Pero lo más grave es que Vettel nos ha logrado conmover y hasta darnos pena; desde Las almas y la Fórmula 1, pedimos hace uno días que se le diera la victoria en Canadá, pedimos y deseamos que tuviera una oportunidad para luchar por el título. Como es natural: nadie nos escuchó.

Y ahora Sebastian Vettel se está diluyendo. No sería nada raro que el próximo año, a no ser que suceda un milagro o un extraordinario cambio de viento o timón, Ferrari no quiera seguir manteniéndole como piloto principal .

Ha sonado muchas veces en la prensa, debido probablemente a la influencia de Flavio Briatore, que si Vettel se fuera en Ferrai su puesto se lo ofrecerían a Fernando Alonso, pero parece mucho más probable que se lo ofrezcan a alguien como Daniel Ricciardo, más joven y más fácil de manejar.

Conmueve, a nosotros nos conmueve, lo repetimos, ver al altivo y afortunado hombre que fue Sebastian Vettel adentrándose paso a paso, carrera a carrera, en su senda de perdedor.

Tigre Tigre

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