No le llega la camisa al cuerpo, al señor Vettel. Ay ay ay, manito. Leclerc, Charles Leclerc, le ha mojado la oreja en un circuito donde era el gran amo, el absoluto rey. En Bahréin.

Hola, buenas tardes, es sábado treinta de marzo y acaba de terminar la jornada de clasificación en Bahréin. A quien le guste y siga la F1 ya sabe que el joven Charles Leclerc ha conseguido la primera pole position de su vida, y sabe también que ha derrotado al piloto número uno del equipo, el tetracampeón mundial Sebastian Vettel.

Pero eso ya le sucedió a Sebastian en RedBull cuando le pusieron un piloto joven y brillante: Daniel Ricciardo. Ricciardo le pasó por encima como una apisonadora. Era el año 2014 y Vettel venía de ganar cuatro mundiales del tirón, pero Ricciardo consiguió 238 puntos y quedar tercero, inmediatamente después de los intratables Mercedes; Vettel tuvo que conformarse con 167 puntos y quedar quinto en el mundial: por detrás de Valteri Bottas que, a la sazón, conducía un Williams.

¿Y que hizo Vettel? ¡Vettel se escapó corriendo a Ferrari!, consiguiendo quedar tercero en el mundial y por delante de su compañero de equipo: el sumiso (aunque a veces no lo parezca) Kimi Raikkonen.

La cosa pinta que la temporada 2019 puede volver a pasar, que su compañero de equipo derrote a Vettel. Lo malo para el “a-te-rro-ri-za-di-to” es que no parece que haya otro nuevo equipo como alternativa para escapar si eso sucede. Sí, podría volver a RedBull, pero allí hay otro amo, otro primer piloto ya.

La caída de Vettel complace de algún modo a la mayoría de la afición española en el mundo de la F1: todos pensamos que en igualdad de condiciones Alonso le habría ganado siempre, y que es un acto de justicia poética verle caer.

Pero daba pena, tristeza, verle así, en Bahréin, al acudir al pesaje en compañía de su joven compañero, el que le había vapuleado. Tan “a-te-rro-ri-za-di-to”. Pero nos aguantaremos las ganas de empatizar y de compadecernos de él: a Vettel que le den, ¡viva Leclerc!

Y viva, cien veces viva: Carlos Sainz, que ha conseguido la mejor clasificación para un McLaren desde 2014. Ole Carlos, ole y olé y olé. Cruzamos los dedos para verte en el podio mañana, y si no es mañana pronto sucederá: porque está ahí, al alcance de tus manos prodigiosas y sabemos que lo vas a conseguir.

 

Tigre tigre.

Carlos Sainz conseguirá un podium con McLaren

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