Loterías y Apuestas del Estado ha presentado la nueva campaña del Sorteo de la Lotería de Navidad, que este año trae novedades. No será un anuncio, si no cuatro historias cotidianas, que nos emocionarán y que nos harán llorar, como la vida misma. Lo mejor de este sorteo es compartirlo y estar #UnidosPorUnDécimo

La primera de las historias será la de Ramón Barea, da vida a Félix, que lleva a casa de su exnuera, Pilar, un décimo de la Lotería de Navidad. Precisamente porque estas son las primeras Navidades que Pilar pasa separada del hijo de Félix.  El anuncio finaliza con un lema, como ya es tradicional, en esta ocasión, ‘el Sorteo que nos une’.

Es el sorteo más esperado. “Una tradición”, según Jesús Huerta, presidente de Loterías y Apuestas del Estado. Y lleva entregándose, ininterrumpidamente, desde 1812.

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«Cuando encontramos esta idea, que en realidad sale de la gente (no nos inventamos nada), nos pareció que era un concepto tan rico, que el poder contar más de una historia lo iba a hacer crecer. Poder contar pequeñas historias pensamos que iba a enriquecer la historia, y tampoco nos venía mal cambiar. Un cambio en el formato también es una forma de sorprender», han explicado los productores de Contrapunto.

Pilar y Félix

La primera es la historia de Pilar y Félix: este último es el abuelo de los hijos de Pilar, separada de su hijo. Cuando llega a casa de Pilar él, tratando de no molestar, le pregunta si tiene diez euros. “Tú ya sabes que siempre en navidades cojo unos décimos de Lotería para mis hermanos, mis primos, mis hijos… y este año se me hace un poco raro no compartirlo contigo, porque, aunque ya no seas la mujer de mi hijo para mí sigues siendo de la familia”, le dice Félix. Pilar, al borde de las lágrimas, abraza al que había sido su suegro.

Ramón y José

La segunda historia es la de Ramón que, junto a su mujer, esperan a su hija Sofía en plena época prenavideña para cenar, momento que va a aprovechar para entregarle el décimo de lotería que cada año regala a sus hijas. En uno de los sobres pone el nombre de una de sus hijas y el de su pareja, y en otro, solo el de su hija, lo que provoca un pequeño enfado de su pareja. “¿Y a José no lo pones?”. “Si con ese chico acaba de empezar”, le contesta. En ese momento, entra Sofía en casa con su nueva pareja que, algo avergonzado, lleva una botella de vino blanco a los padres de su novia. En la sobremesa, la madre de Sofía invita a su nuevo novio a la comida del 25 de diciembre, a lo que el padre, Ramón, responde aludiendo a las presiones: “Igual no puede”. El contesta que sí puede.

Y llega el momento de entrega de los décimos de lotería… pero José irrumpe para decirles que, al ir a comprar un décimo a sus padres se había acordado de ellos, y les enseña uno. Ramón, que recuerda que en el sobre de la lotería de Sofía había preferido no poner el nombre de la pareja, hace que se le cae y allí, en el suelo, apura con un bolígrafo para incluir el nombre de José al lado del de Sofía. Cuando José ve su nombre escrito, se sorprende: “¿Para mí también? No me lo esperaba”, dice. “Nosotros tampoco, ¿verdad?”, responde la madre.

Emilio y Gloria

El tercer spot protagonizado por Emilio y Gloria arranca en una fábrica. Gloria es la nueva gerente, visita a Emilio el día de su jubilación. En su despacho se encuentra a Emilio que le cuesta desengancharse del trabajo que lleva haciendo toda la vida, Gloria le explica que ya ha solicitado el número de la Lotería de Navidad de la empresa para este año. “¿No te parece que para ser la nueva gerente esto no es lo más importante?”, le dice él. Ella le entrega uno de los décimos y le dice: “Mira el número”. Es la fecha del día que Emilio había inaugurado la empresa, “hace ya 40 años. Yo sé que esto es mucho más que una empresa para ti, que te has dejado la vida. Pero papá, confía en mí. Lo voy a hacer bien, si he aprendido de ti”.

Carmen y Víctor

El último de los cuatro es el de Carmen y Víctor y tiene lugar en una habitación de hospital, donde se encuentra una mujer enferma. Víctor, su enfermero, la traslada a rayos por el pasillo en un momento en el que las noticias recuerdan que es el último día para comprar lotería de Navidad. De camino le pregunta si había comprado el décimo con el número de la planta en la que está ingresada, porque este año “va a tocar”, pero dice que no quiere hacer “planes de futuro”. Víctor da la vuelta y rodea hasta llegar a su cajonera, de donde extrae un décimo. “Este lo vamos a compartir”, le indica, pero Carmen, con cierto humor, le dice que su bata de hospital no tiene “bolsillos para la cartera. Ya me lo darás. Tú piensa solo en una cosa: qué vas a hacer con el premio cuando salgas de aquí. Porque vas a salir de aquí. ¿Lo sabes?”.

«Este año nos hemos centrado en un mensaje más cotidiano, pero sin olvidarnos de la magia de otros años. El conjunto es lo que le da al mensaje su potencia y se han quedado muchas situaciones en el tintero”, ha indicado el presidente de Loterías y Apuestas del Estado, Jesús Huerta Almendro.

La campaña de este año ha costado 800.000 euros, la misma cantidad que se utilizó para la creación del anuncio de 2018. «Estamos en los mismos niveles que el año pasado», han señalado.

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